Estado, CJNG y Oxxos

Sergio Aguayo
11 marzo 2026

Cuando el Ejército capturó a Nemesio Rubén Oseguera, alias “El Mencho”, el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) reaccionó asesinando guardias nacionales e incendiando propiedades, pero respetando la vida de los no combatientes. Resalto esto último porque es un cártel que aprieta con facilidad el gatillo.

El impecable operativo de captura fue realizado por el Ejército, quien contó con inteligencia del Gobierno de Estados Unidos. Donald Trump y su gobierno presumieron el hecho y, según una encuesta publicada el lunes pasado, el 82 por ciento de la ciudadanía calificó al operativo bien o muy bien.

En los niveles tan altos de aprobación tal vez influyó que la jornada más violenta se constriñó al domingo. En ese panorama llama la atención que el cártel pusiera a las tiendas Oxxo como blanco favorito. La cadena nació en Monterrey en 1978, en 2006 ya eran 4 mil 161 y en 2026 son más de 24 mil. Dos funcionarios de esa empresa me explicaron su estrategia y detallaron lo acontecido el domingo 22.

Mientras la extorsión florece por doquier, la cadena se ha negado a pagar derecho de piso a los criminales. Se respalda en uno de los programas de seguridad privada más sofisticados del País y en programas de acercamiento con las comunidades vecinas a sus instalaciones. Seis mil tiendas ya están habilitadas para ser refugio de mujeres en situaciones de riesgo, que reciben orientación, acompañamiento y atención inmediata y el objetivo es establecer Puntos Violeta en todas las tiendas.

Aquel domingo, el CJNG incendió 246 establecimientos localizados en 12 estados. En Jalisco ardieron 162 tiendas, en Guanajuato 34 y en uno de sus principales bastiones, Michoacán, sólo atacaron tres tiendas, tal vez porque Los Viagras decidieron romper su alianza con el CJNG ese día.

Los detalles importan. El costo humano de la operación en Tapalpa para detener al Mencho fue bajo: tres militares y 12 sicarios muertos. Dado que solo detuvieron a dos efectivos del cártel, se desprende que El Mencho tenía un equipo de protección pequeño, insuficiente para frenar un cerco con 2 mil 500 soldados.

La primera tienda de Oxxo fue atacada a las 8:30, dos horas antes de la muerte de “El Mencho”, a las 10:30 (según acta de defunción). La Sedena lo confirmó por redes sociales hasta las 13:05. Es plausible suponer que la orden de incendiar Oxxos fue decidida desde antes de que detuvieron al capo. Todas las células siguieron las instrucciones: llegaban armados, soltaban insultos, desalojaban las tiendas, tras regarlas de gasolina, les prendían fuego y se retiraban. En ningún caso atacaron al personal ni a los clientes. Hubo cuatro heridos leves y el caso más serio fue de una dependiente que se resbaló y cayó en el fuego.

Es razonable argumentar que con esa acción querían demostrar que podían lanzar operativos en todo el territorio. Ese día pudieron hacerlo porque no se encontraron con guardias nacionales o policías locales. El País se normalizó rápidamente ya que el CJNG replegó a sus efectivos.

Diez días después, los familiares y amigos cercanos de “El Mencho” pudieron velarlo y enterrarlo con la tranquilidad de los cercos instalados por la Guardia Nacional. Dejo para otra ocasión los motivos por los cuales los familiares eligieron el rebelde barrio de San Andrés en Guadalajara, cuna de guerrilleros y espacio donde se realizó la reunión fundacional de la Liga Comunista 23 de Septiembre.

En suma, cayó “El Mencho”, pero sobrevive el poderoso cártel que fundó. Los saldos me permiten plantear hipótesis de trabajo interrelacionadas. En la caída de “El Mencho”, ¿existió algún tipo de entendimiento o acuerdo entre los mandos del cártel y algunos funcionarios de alto nivel? De ser el caso, ¿se relaciona con las duras palabras pronunciadas por Trump en Miami contra la política mexicana antidrogas? Lo anterior es consistente con la evidencia que me permite lanzar un pronóstico: Trump ordenará una intervención militar unilateral en México antes de las elecciones de noviembre de este año.

Colaboró Elena Simón Hernández