Expo Agro: que sea como antes fue
Sheinbaum de cara al colapso verde

Alejandro Sicairos
27 febrero 2026

Para que la edición 2026 de la Expo Agro Sinaloa, que concluyó ayer, transmute de la congoja a la certidumbre, tendrá que traer hoy la Presidenta Claudia Sheinbaum un buen esquema de comercialización de la cosecha de maíz con tal de que el campo retome la trascendencia de ser el granero de México y abandone la ruta a convertirse en bodega de decepciones, abandonos y crisis cada vez más devastadoras. De no ser así, la muestra que antes cubría de fiesta y orgullo al Valle de Culiacán acabará siendo la lúgubre víspera del gran colapso verde.

En las instalaciones de la Fundación Produce el ambiente fue distinto por maquinaría e implementos apagados no en su motores sino en la subliminal convocatoria a resistir, concurrentes alicaídos y el desaliento flotando en el ambiente. En contraste, el Gobernador Rubén Rocha llamando a creer en soluciones por llegar y la fuerza pública emplazando a sentirse seguros con el intenso despliegue en torno al evento.

Pero si bien es cierto que el escaparate nacional e internacional de la agricultura de Sinaloa no lució como antes en los dos días que se realizó, 25 y 26 de febrero, no está por demás reconocer la hazaña de lograrlo en el contexto de tantas adversidades juntas, sobre todo la violencia que inhibe el esfuerzo productivo y la lenta respuesta federal que llega hasta que la esperanza se seca.

La ausencia del Secretario de Agricultura y Desarrollo Rural, el mazatleco Julio Berdegué Sacristán, en la apertura de la exhibición de uno de los principales bastiones económicos de Sinaloa coadyuva poco a que en los estands predomine el optimismo por encima del abatimiento. Si por esa víspera se conoce al santo, podría dominar la idea de que Sheinbaum traerá pocas respuestas ante el grito de ayuda que brota entre los maizales.

Lo que en otros tiempos significó la oportunidad crucial para atraer negocios y replantear la modernización del campo esta vez se sintió como la concreción obligada de la Expo, por mero trámite. Cuidado porque se trata de un tema que no atañe solamente a una rama productiva sino a los sinaloenses en general beneficiados por la generación de empleos, fortalecimiento de la economía y el pecho henchido cuando el mundo tenía como referente digno el esfuerzo dispersor de alimentos procedente de la gran troje nuestra.

Esperemos que el balance del evento sea alentador aun en el ambiente desconsolador en el que algunos todavía araban ayer en dos sentidos opuestos, uno que propone manifestarse durante la estancia de Sheinbaum y otro que le apuesta a una reunión con ella para exponer los argumentos que apuntalan las preocupaciones sobre el maíz a punto de ser trillado.

No obstante, del lado de los que buscan certezas en vez de desmoralizaciones, Rubén Rocha insiste en que la expectativa del sector agrícola se mantenga en alto mientras la Presidenta clarifica los programas de apoyo que ha ofrecido una y otra vez. Al poner en marcha la Expo Agro 2026 llamó a tener toda la confianza en la coordinación que existe con el gobierno de Sheinbaum para lograr los mejores mecanismos que garanticen condiciones idóneas de comercialización de la cosecha de maíz a recolectarse a partir de mayo.

Entonces es de suponerse que la Mandataria traiga soluciones que hagan posible que el campo sinaloense transmute del abatimiento a la confianza en las instituciones. De lo contrario, qué caso tiene seguir echando la semilla en la tierra a sabiendas de que la zafra será de nuevas desilusiones añadidas a la cauda de menoscabos por la sequía, la inseguridad y la incosteabilidad.

Acabe, Presidenta, con la paradoja que busca la soberanía alimentaria mientras el campo avanza a la quiebra. Cualquier Gobierno que tuviera en puerta una cosecha de maíz superior a los 5 millones de toneladas como la de Sinaloa estaría celebrando que el grano llegará a las mesas de las familias como generador de estabilidad. Y en tales condiciones, la exhibición agrícola fuera el pretexto festivo incitado desde la voluntad del Estado para que les vaya bien a los mexicanos y también a los labriegos.

Veamos qué acciones trae Sheinbaum para sacar a los agricultores sinaloenses del abatimiento en que están, aunque todavía no incurren en el derrotismo de los brazos caídos. En realidad, tanto lo que reactive al campo como aquello que reviva la ilusión de volver a vivir tranquilos son las dos esperanzas depositadas a punto de significar quimeras.

Los valles como verde tapiz,

Le certifican, Presidenta,

Que Sinaloa sí fomenta,

Que con el maíz haya País.

¿Qué sucede en una ciudad como Culiacán donde en menos de un mes son atacados por un grupo armado los diputados Sergio Torres y Elizabeth Motoya en el transitado malecón Niños Héroes y a los días ocurre a la vista de muchos el atentado que priva de la vida al músico Julio César Beltrán en el mismo perímetro del centro urbano que, es de suponerse, estaría considerado como área estratégica para los operativos de protección ciudadana? Y de la misma manera después de estos hechos de violencia son notorios los operativos de vigilancia que a las horas desaparecen, evidenciado que hay seguridad pública de reacción pero no de anticipación.