Filosofía de Serrat
El 13 de octubre de 2016, la Academia Sueca hizo algo inusitado: le concedió el Premio Nobel de Literatura al compositor Bob Dylan, justificando de esta manera su designación: por “haber creado nuevas expresiones poéticas dentro de la gran tradición de la canción estadounidense”. Asimismo, argumentó que la expresión lírica de Dylan podía compararse con la de los poetas griegos, como Homero, quienes escribían obras para ser escuchadas, musicalizadas y cantadas.
Si la Academia Sueca nombró a Dylan, literato, nosotros podemos llamar a Joan Manuel Serrat, filósofo, pues sus canciones son voces poéticas que cuestionan nuestro proceder. Basta recordar “Cantares”, “Mediterráneo”, o “Aquellas pequeñas cosas”.
Serrat se ajusta a la imagen promovida por Peter Papini en 1972, integrante del dueto inglés “Yellostowne and Voice”, autor de la canción “Philosopher”, que pregunta: “¿Sabes tú a dónde vas? ¿Puedes sobrevivir en el mundo al que enseñas? ¿Podremos vivir en el mundo que nos anuncias?”. Y prosigue: “Con toda tu gente fuera de control. Con todas esas personas deseando más y con la necesidad de seguir a un filósofo... Toda esa gente desmoronándose”.
El mensaje de esta canción me reconecta con una película protagonizada por Nick Nolte, en 2006, que se tituló en español: El camino del guerrero”, donde él trabajaba en una gasolinera, pero se convierte en mentor de un joven y arrogante gimnasta. Al personaje interpretado por Nolte le apodaban “Sócrates”, quien dramáticamente enseñó a su pupilo el valor de la vida, a través de las siguientes enseñanzas:
El único tiempo con el que contamos es el hoy, hay que vivir el presente. La felicidad no se consigue con una medalla o reconocimiento. Hay que deshacerse de la basura que acumulamos en la mente y encontrar el sentido de vida en el servicio.
¿Practico esta filosofía?