Fortalecer a las policías municipales
Acuerdan Díaz Simental y DSPyTM

Alejandro Sicairos
15 abril 2026

A nivel de un Alcalde que es más humanista que político, el acuerdo al que llegó Víctor Manuel Díaz Simental con los policías de Escuinapa para que ayer procedieran a reintegrarse a las labores de seguridad pública, sienta el precedente a implementar en el resto de los municipios respecto al buen trato y condiciones de trabajo que merecen mujeres y hombres que ponen en riesgo la vida propia al proteger la integridad física y patrimonial de los ciudadanos.

Después de la borrasca que mantuvo bajo tensión a la población de Escuinapa, por la posibilidad de quedar sin el resguardo policiaco frente a las oleadas de delincuencia exacerbada, Díaz Simental aporta un modelo a seguir por los ayuntamientos, el de Culiacán por ejemplo, donde se han separado de la corporación alrededor de 170 elementos. la mayoría por instinto de autoprotección.

Por fortuna se alinearon los esfuerzos federal, estatal y municipal para sofocar la crisis en la Policía y lo que queda es la enseñanza en lo que respecta a crear condiciones de capacitación, equipamiento y bienestar familiar para los que conforman el eslabón más débil de la seguridad pública. Históricamente arrinconados en la escala de prioridades, estigmatizados como poco confiables, hoy la narcoguerra los ha tomado como blanco fácil.

Guardadas las proporciones, porque casi la mitad de los policías amenazaban con renunciar a la misión de cuidar a los escuinapenses, en Culiacán y Mazatlán acecha entre los agentes de la Dirección de Seguridad Pública y Tránsito Municipal similar sensación a la del soldado que envían sin fusil a la guerra. Siendo gente común y corriente como cualquiera, los invade el temor de ser atacados por la delincuencia organizada aunque en el desempeño policial procesen de manera distinta esos miedos.

En la capital del estado el tema de la desventaja táctica y económica de los policías preventivos ha sido llevado recurrentemente al Cabildo por la Regidora Érika Sánchez, al exponer que contar con una mejor institución de protección ciudadana es la deuda que queda en evidencia, debido a la desaparición en 2021 del Programa para el Fortalecimiento de la Seguridad Pública, así como la violencia exacerbada que afecta a Sinaloa desde que en septiembre de 2024 inició la llamada narcoguerra.

Se trata, según la Edil de militancia priista, de crecer la inversión pública en equipamiento y sueldos en dicha área porque es literalmente asunto de vida o muerte. “En Culiacán no estamos mejor pues desde que empezó esta guerra hemos dado de baja al menos a 170 policías; En Escuinapa, 33 impacta por el número de elementos de esa corporación, pero proporcionalmente es lo mismo. Aquí la contención de daños que hace el Gobierno, sobre todo mediática, es muy buena. Pudiera decirse que es la prioridad del Gobierno: que no pase nada”.

Por su parte, el Alcalde Juan de Dios Gámez Mendívil le apuesta a incorporar alrededor de 400 nuevos efectivos a la DSPyTM, sin embargo, la realidad expone el miedo en prospectos a ser parte de la institución. La Universidad de la Policía convoca pero pocos acuden. En 2024, con dificultades logró egresar a 54 cadetes que no son ni una tercera parte de los que han abandonado la corporación.

En Mazatlán, todo indica que la desbandada policial ocurre de manera más silenciosa. Aunque la mayoría de los atentados han sido contra altos mandos, desde que en septiembre de 2024 el comandante Jesús Eduardo Galindo se convirtió en la primera baja de la Policía Municipal en la etapa del choque al interior del Cártel de Sinaloa, la seguridad pública municipal quedó a cargo del Ejército, Marina, Guardia Nacional y policías Federal y Estatal Preventiva.

En síntesis, los secretarios de Seguridad y Protección Ciudadana, que son Omar García Harfuch en lo federal y el General Sinuhé Téllez López en el ámbito estatal, tienen con el caso Escuinapa no sólo la prueba de fuego sino fundamentalmente la posibilidad de calar un modelo de Policía Municipal que nunca más sea considerada por la gran delincuencia como el hilo más delgado del aparato público para imponer la Ley y el orden.

Tener una mejor Policía en los 20 municipios tendría que ser la premisa en el período en el cual Sinuhé Téllez esté al frente de la SSP en Sinaloa, así como el anterior Secretario, General Óscar Rentería Schazarino, logró darles capacidad táctica y operativa a los integrantes de la Estatal Preventiva.

Ya pasaron aquellas eras,

De mandar a municipales,

Armados con sus resorteras,

A enfrentar a criminales.

En la tribuna de la Cámara Alta, la Senadora priista Paloma Sánchez Ramos hizo gala de una gran capacidad oratoria para denunciar la impunidad sistemática que en México predomina por encima del derecho a la justicia en lo referente a delitos contra las mujeres: en la última década se registraron 330 mil denuncias por delitos sexuales, cifra equivalente a cuatro agresiones por hora, pero sólo 28 mil casos obtuvieron sentencia condenatoria, situación que deja un 91 por ciento de impunidad, y en materia de feminicidio, donde Sinaloa reporta la mayor incidencia en el País, el 76 por ciento de los casos no concluye con una condena. Hizo el planteamiento de crear una Ley General en Materia de Feminicidio ya que, dijo, “solas llegamos más rápido, pero juntas llegamos más lejos y en esto no podemos conformarnos. Tenemos que llegar muy lejos”.