¿Gabinete propio para la Gobernadora?
Entre el ‘rochismo’ o el ‘dominguismo’

Alejandro Sicairos
28 agosto 2026

Por cuestiones de gobernabilidad, no crean que son otras, la Gobernadora interina Graciela Domínguez Nava develará en los próximos días cuál será su equipo de trabajo, sin prisas ni presiones sino de manera planeada para no interrumpir la funcionalidad de la administración pública estatal y con el criterio de reconocer lo que funciona bien y corregir lo anómalo. Por lo pronto, a los que integran el Gabinete legal y ampliado se les instruyó que preparen informes sobre el estado de cosas en las dependencias para que la transición sea ordenada y transparente.

En principio se plantea la eliminación de los “ismos” en los criterios de avaluación para que cobre peso la ponderación de resultados y ejercicio de recursos públicos ajustados a los marcos legales de la rendición de cuentas. Las primeras evaluaciones se realizan en áreas claves como Secretaría General, Administración y Finanzas, Obras Públicas, Bienestar y Desarrollo Sustentable y Economía que tienen mucho que ver con la gobernanza. En lo que respecta al cotejo de desempeños le corresponderá revisarlos a la Secretaría de Transparencia y Rendición de Cuentas.

Hay que aclarar que no todos los cambios de funcionarios tendrán que ver con malos manejos o revanchismos políticos. La aclaración resulta pertinente cuando en redes sociales inicia la “cacería de brujas” propia de la salida de una Mandataria interina y la llegada de otra. Al menos Domínguez Nava le da un cariz de eficiencia antes que den la impresión del desplazamiento del “rochismo” para instalar el “dominguismo”.

Es errónea la valoración que propone que la reestructuración del Gabinete dará pistas de si la mano del Gobernador con licencia, Rubén Rocha Moya, continúa operando en el gobierno de Graciela Domínguez pues se trata de un partido, Movimiento Regeneración Nacional, el que marca la pauta de los perfiles concursantes. ¿Se le adjudicarían a Rocha o a Domínguez los casos hipotéticos en que se integraran Feliciano Castro, María Inés Pérez Corral y Ricardo “Pity” Velarde que fueron parte del equipo del político de Batequitas y que salieron con ciertos resentimientos por las “renuncias”?

O bien, si la actual Gobernadora decide dejar al frente de la Secretaría de Educación Pública a Gloria Himelda Félix ¿le estaría reconociendo el hecho de mantener sin conflictos a esta dependencia o sería porque le respeta una cuota de poder a Rocha? Estos ejemplos lo único que pretenden es demostrar la complejidad de determinar dónde termina el “rochismo” e inicia el “gracielismo”. Se volvió aburrido el deporte de moda consistente en confundir la gimnasia con la magnesia en esta coyuntura donde el ruido es más que las nueces.

Lo otro es que hay áreas intocables siendo una de ellas la Seguridad Pública cuya titularidad en Sinaloa la asignan en conjunto los secretarios de la Defensa Nacional, General Ricardo Trevilla Trejo, y de Seguridad y Protección Ciudadana federal, Omar García Harfuch. Por cuestiones de coordinación entre Ejército, Marina, Guardia Nacional y policías estatal y federal permanecerá en el cargo el General Brigadier Sinuhé Téllez López en tanto los altos mandos deciden lo contrario, prevaleciendo el contacto directo con Palacio Nacional, SSyPC y Sedena.

Tampoco se descarte la posibilidad de que la Presidenta Claudia Sheinbaum determine inducir a mujeres u hombres de todas sus confianzas en el dream team que busca instalar Graciela Domínguez, o mínimamente les dé el visto bueno a algunos. O que la recién electa coordinadora estatal de defensa de la transformación y la soberanía, Imelda Castro, plantee influir en el Gabinete con algunas de sus fichas para fines de gobernabilidad.

El desespero ciudadano por conocer los rasgos y estilos propios de la Gobernadora Domínguez poco tiempo les concede a los indispensables plazos que conlleva armar un equipo de trabajo que responda a los estándares de eficiencia que piden los gobernados. Dos años de resistir el colapso institucional que deriva de la narcoguerra llevan a la población pacífica a colocar cuentas regresivas en la mayoría de las veces contraproducentes pues hacer las cosas aprisa implica el riesgo de complicar más los errores que se intentan corregir.

Pero sí adquiere fuerza la expectativa de que ayer o más tardar hoy Graciela Domínguez muestre las cartas con las que jugará mientras sea Gobernadora interina o Gobernadora sustituta.