Gerardo Vargas: tercer intento fallido
El mal sino del trébol de cuatro hojas
Excepto que Gerardo Vargas Landeros se arriesgue a ser rechazado en su pretensión de apuntarse en la elección interna del Movimiento Regeneración Nacional para designar a la candidata o candidato al Gobierno de Sinaloa, parece emparejado el piso para que compitan por la postulación tres mujeres y dos hombres sin que haya mayores sobresaltos. Si el político creador y cabeza del movimiento del trébol de cuatro hojas decide inscribirse lo hará para meterle ruido a las “corcholatas” que en unos días rodarán dentro de la tómbola de la Cuarta Transformación.
Vargas ha extendido la cuenta regresiva de su eterna aspiración a la titularidad del Ejecutivo estatal y es astuto al tratar de meterse a las listas, aunque sepa que no ganará la unción morenista pero sí estaría en posición de negociar lo que caiga que en estos momentos de su sequía política le vendría como el agua al desierto. Sería la tercera ocasión que suspire por el despacho principal de Palacio de Gobierno y muy posiblemente le correspondería igual desenlace que a las anteriores.
Lo que pasa y allí está inscrito en la convocatoria de Morena es que para registrarse en el procedimiento para ser nombrado Coordinador Estatal de Defensa de la Transformación y la Soberanía Nacional ninguno debe tener procesos judiciales abiertos ni haber sido condenado o encontrarse cumpliendo condena mediante sentencia firme por delitos relacionados con violencia sexual, de género y/o familiar, corrupción o delitos cometidos en el ejercicio de funciones públicas o por faltas administrativas graves.
Morena lo sabe y también es del conocimiento de la Presidenta Claudia Sheinbaum, del padrino de moda que es López Obrador y hasta del electorado, que Gerardo Vargas posee tres vinculaciones a procesos penales por infracciones a las leyes anticorrupción. La más reciente imputación ocurrió el 8 de octubre de 2025 cuando el Juez Carlos Alberto Herrera consideró haber encontrado pruebas en la carpeta de investigación por haberle pagado GVL 33 millones de pesos a la firma Acsora S. A. de C. V. debido a servicios que le prestó al Ayuntamiento de Ahome para que recuperara aportaciones federales del ISR por 94 millones de pesos en los ejercicios fiscales de 2015 a 2021.
Por este impedimento establecido en la convocatoria los otros ex alcaldes judicializados como Jesús Estrada Ferreiro en Culiacán y Luis Guillermo Benítez Torres en Mazatlán optaron por tocas las puertas de partidos distintos, el primero en Acción Nacional y el segundo en el del Trabajo. Sin descartar que los dos todavía se aferren a la 4T que traicionaron, le mintieron y acabaron siendo acusados por presuntos delitos de desempeño irregular de la función pública, sí hay elementos para adelantar que Morena no los dejaría transitar en sus aspiraciones a ras del cinismo.
Pero en el caso de Gerardo Vargas tiene a la vista varios árboles frondosos en Morena, con planes no sólo B sino con tantos que no le alcanzaría todo el alfabeto para ordenarlos. La mala racha que vive el Gobernador con licencia, Rubén Rocha Moya, y ex funcionarios cercanos ha resucitado a un trébol que empezaba a marchitarse. El mochitense mueve sus contactos en la cúspide del mando cuatroteísta para convencer que es víctima del rochismo y que desestimen las pruebas por supuestos delitos contra el erario ahomense.
También, con el asentimiento o desaprobación de Imelda Castro, la candidata a Gobernadora que el Partido del Trabajo se adelantó a “destapar”, Vargas se dice operador en el norte del estado de la ex Senadora y alardea la probabilidad de conseguir importantes posiciones para el malovismo si la sinaloíta logra la candidatura y la mayoría electoral que la coloque frente al Gobierno estatal. Tiene más velas prendidas que las que logra Jesús Malverde en su día de cumpleaños.
Hasta ayer era un rumor el que daba por hecho que Gerardo Vargas se registrará el sábado no obstante que no cumple con una de las reglas esenciales de la elección interna. Si acude a matricularse será necesario ponerle mucha atención porque igual que en 2016 se quedó alborotado cuando Mario López Valdez lo quería dejar como sucesor, y en 2021 se le atravesó Rubén Rocha Moya en la reincidente aspiración, ahora luchará porque la tercera sea la vencida y en ello se aferrará aparezca o no en la boleta electoral el 6 de junio de 2027.
Si por tercera vez el amuleto,
Lo deja chiflando en la loma,
Que deduzca Vargas que asoma,
El fin de su proyecto obsoleto.
Tanto insiste el Diputado federal Mario Zamora Gastélum en la propuesta de reconversión lícita de la amapola en la sierra de Sinaloa para redireccionarla a fines medicinales, que en una de esas le toman la palabra y le da un viraje radical al cultivo que en Sinaloa fue emblema y esplendor del gran crimen organizado. No anda tan errado el Legislador que se reunió ayer con la Embajadora del Reino Unido en México, Susannah Goshko, nación pionera en el diseño de rigurosos sistemas de fiscalización farmacéutica que operan con éxito a través de su Servicio Nacional de Salud. La semana pasada llevó el mismo planteamiento a San Diego al conversar con científicos de alto nivel, médicos y especialistas de la Universidad de California. Nadie debe echar en saco roto esa idea que lleva años rondando en la imaginación de los políticos para que la adormidera, ya sea con propósitos farmacéuticos o paisajísticos, sea una de las bujías del desarrollo en los altos del estado.