Golpe a la narcopolítica
La clase política mexicana tiene que aprender y entender que sus acciones corruptas y criminales tienen consecuencias.
Desgraciadamente, de manera histórica, el sistema político mexicano, que es corrupto y corruptor, se ha autoprotegido garantizando a sus cómplices impunidad; y cuando esto no es sostenible se recurre al recurso de buscar un chivo expiatorio que valide la idea de que el hilo rompe por lo más delgado.
Con el chivo expiatorio el sistema busca señalar que el problema de corrupción es de una persona, es individual, y no de la institución o de corrupción sistemática.
En México, la corrupción organizada se entendió y se alió con el crimen organizado porque las dos son mafias, y entendieron los beneficios de la colaboración conjunta
Ya el comisario Gayraud en su libro “El G-9 de las mafias en el mundo” nos dice que no existe mafia sin la complicidad política. Ya lo he dicho muchas veces que Sinaloa tomó desde hace décadas el camino equivocado, por lo que no es fortuito que, de sus últimos cinco gobernadores, cuatro llegaron al poder en alianza abierta con el Cártel de Sinaloa. Son los casos conocidos por los sinaloenses de Juan S Millán, Jesús Aguilar Padilla, Mario López Valdez (Malova) y Rubén Rocha Moya.
Este último caso fue documentado con la participación del crimen organizado en la operación política de las elecciones de 2021 en Sonora, Sinaloa y Nayarit, al menos.
El día de ayer, el Fiscal Federal estadounidense del Distrito sur de Nueva York, Jay Clayton, ha presentado cargos contra el actual Gobernador de Sinaloa Rubén Rocha, el Senador Enrique Inzunza y el Presidente Municipal de Culiacán, Juan de Dios Gámez, más siete personas más.
Esto no puede ser aislado de la reciente detención del Contraalmirante Fernando Farias en Argentina acusado de contrabando de combustibles, todos con abiertos vínculos con el crimen organizado.
El paso clave para combatir a los cárteles de la droga es combatir la corrupción organizada que hoy está en el Gobierno.
Yo espero que esto llegue a los más altos niveles políticos y de Gobierno y que la Presidenta Sheinbaum aproveche la acción del Gobierno de Estados Unidos para empezar a limpiar nuestra casa común que se llama México.