‘Huasipungo’, de Jorge
Icaza, un
libro (1)
El escritor ecuatoriano Jorge Icaza en 1934 publica Huasipungo (Editorial Losada, Buenos Aires, 1980), obra fundamental en la literatura de América Latina que denuncia la explotación de los habitantes de los pueblos originarios, de manera particular en Ecuador.
Huasipungo es la ortografía española de la palabra quechua wasipunku, que se compone de los vocablos casa, wasi y puerta, punku, que se traduce como “casa puerta”. Refiere a una parcela que se daba a los indígenas a cambio de su trabajo en la hacienda en lugar de una remuneración monetaria. En su wasipunku se construían las casas (chozas) y cultivaban alimentos, para consumo familiar.
La novela narra cómo Alfonso Pereira representa al poder económico que explota a los indígenas, con el apoyo del poder político, en manos del teniente Jacinto Quintana, y el poder religioso, que encarna un cura avaro y sin escrúpulos. Esta trilogía del poder no tiene ningún reparo en abusar de los indígenas a quienes desprecian y consideran como inferiores.
Los indígenas que sufren de manera brutal la explotación aparecen en su real dimensión presa de sus condiciones, y sin ninguna idealización, y son vistos como alcoholizados, violentos con sus mujeres, negligentes con sus hijos, supersticiosos y sumisos al patrón.
En contrapunto del hacendado aparece Andrés Chiliquinga, un indio de la hacienda que trabaja para Pereira, acosado por la desgracia, la miseria y la injusticia. Cada día que pasa, la situación de miseria y práctica de esclavitud, que viven los indígenas en sus “huasipungos”, se hace cada vez peor con la imposición de nuevos trabajos, nuevas violencias, y nuevas injusticias.
El autor ofrece una descripción detallada y precisa de ese mundo de miseria infrahumana en la que viven los indígenas; y la violencia de todo tipo a las que están sujetos, hombres y mujeres, también las niñas y los niños, que incluye las psicológicas, las físicas y las sexuales.
Jorge Icaza se propuso mostrar la brutalidad de la realidad del Ecuador de inicios del Siglo 20, y para ello expone las profundas divisiones sociales que existen en la sociedad ecuatoriana de la época.