Imelda frente a aspirantes a alcaldes
Difíciles Mazatlán, Culiacán y Ahome

Alejandro Sicairos
26 octubre 2026

A Imelda Castro, que está próxima a ser registrada como candidata a Gobernadora de Sinaloa por la alianza que integran los partidos Movimiento Regeneración Nacional, Verde Ecologista de México y del Trabajo, se le pondrá encima en las siguientes semanas no sólo el acucioso microscopio social sino también las lupas de la Oposición y del enemigo en casa que son los grupos morenistas inconformes según sus apetitos de poder vayan quedando regados en el camino. Allí se le conocerá la pericia política que posea para serenar la nave sinaloense en labor de zozobra.

De aquí al 6 de junio de 2027, día de la votación constitucional, no serán precisamente cáscaras de plátano las que los adversarios y el fuego amigo le atraviesen en el camino. Vienen barricadas terribles en lo local, nacional e internacional sólo franqueables con el voto popular mayoritario y libre de sospechas. Presenciamos atisbos de una especie de guerra en pos del sufragio, agregada a la ofensiva atroz que libran células del narco que buscan el control del Cártel de Sinaloa.

Ya se ven algunos relámpagos y truenos que anuncian la víspera de la tormenta cuyos vientos anticipados calientan en vez de enfriar la atmósfera estatal. El episodio desafortunado que vivió Merary Villegas Sánchez, quien busca la Alcaldía de Culiacán, y desplazó a niños y sus familias de la concha acústica del Parque Constitución donde realizarían un espectáculo de danza, salpicó a Castro porque sus contrincantes operaron para endilgarle el error que cometió una de sus figuras cercanas.

Podría ser útil el traspié en que incurrió Merary Villegas para dimensionar el fragor de la batalla que viene al interior de Morena por la designación de la coordinación en Culiacán de la defensa de la transformación y soberanía. Con figuras como María Teresa Guerra, Jesús Ibarra, Alonso Ramírez y Rubén Miranda, deberá Imelda Castro realizar un ejercicio de prestidigitación futurista que asombre a propios y extraños y convenza a los electores del municipio central de que le den el voto tan fundamental para ganar la elección.

En Mazatlán, donde Estrella Palacios tiene las ventajas de ser Alcaldesa y realizar la reciente campaña para competir por la candidatura que se le otorgó a Imelda Castro, el brete consiste en garantizar la unidad en torno a quien Morena le dé la postulación. El concurso, en el que además de la Presidenta Municipal participan Carlos Escobar, Édgar González, Olegaria Carrazco, Juan Carlos Patrón, María José Salazar, Octavio Loaiza, Manuel Guerrero, Fabiola Torres y Martín Ochoa, requiere de mayor destreza electiva que la utilizada para ungir a los reinados del Carnaval.

La crisis de la seguridad pública con epicentro en Mazatlán y afectaciones desde allí a los municipios del sur urge a sacar una candidatura de unidad que, sea morenista o emane de uno de los partidos aliados, como es el caso de la propuesta que hace el Verde con Fernando Pucheta, unifique a los ciudadanos tal vez no en torno de la Cuarta Transformación, pero sí en el movimiento cívico para salir de la jornada de violencia de alto impacto y efectúe la tarea inmediata y a largo plazo de la posguerra. Vale redundar en que si la alianza entre Morena, PVEM y PT se desbarata se le abriría a la Oposición otra coyuntura para continuar con la alternancia mazatleca.

En Ahome parece ser que el triunfo electoral sería alcanzado con la candidatura de José Domínguez Vázquez quien ya sin la participación de Gerardo Vargas lograría asegurada la mayoría que en 2024 obtuvo el líder del movimiento del trébol de cuatro hojas con una diferencia de alrededor de 4 mil votos. Hoy, Mingo es la carta del Partido Verde y su aparición en la boleta electoral depende de que se disciplinen el actual Alcalde Antonio Menéndez de Llano y la Diputada federal Ana Ayala.

En Guasave, mientras tanto, la candidatura parece cantada para Feliciano Valle Sandoval, Secretario de Ayuntamiento con licencia y militante del Partido Verde, aunque también se registró para aspirar al mismo cargo la Alcaldesa en funciones, Cecilia Ramírez Montoya, el ex Alcalde Martín Ahumada Quintero, las diputadas Martha Dagnino, Felicita Pompa Robles, el ex Diputado federal Casimiro Zamora y la Regidora Zulma Karina Gámez Cervantes. Entre más sean los pretensos son mayores probabilidades de procesos internos con desenlaces conflictivos.

El reto de estructurar triunfos electorales en las alcaldías es el mismo desafío que Imelda Castro enfrentará al construir la mayoría electoral para ella. En los principales municipios asoman más fantasmas de las discordias que los indispensables consensos y disciplinas, lo cual acelera la cuenta regresiva para llegar al primer domingo de junio próximo con los amarres y acuerdos que disipen la conjetura de comicios complicados para Morena en Sinaloa.

Imelda Castro en su elección,

No apueste todo a la suerte,

Porque el contexto le advierte,

Del fuego amigo y la traición.

Uno de los principales aciertos de la Gobernadora Graciela Domínguez consiste en rescatar el diálogo con los sectores económicos de Sinaloa y hacerles ver que como jefa política del estado reúne a la sociedad en general, sin distingos, en la enorme obra de recuperar a Sinaloa para la legalidad, paz y reinstalar condiciones adecuadas del desarrollo. Así como lo expresó el sábado sin mayores matices al reunirse con los empresarios restauranteros de Mazatlán: “venimos a eso, para que generemos esa interlocución permanente que nos permita ir revisando y avanzar, porque nos interesa a todos que Mazatlán pueda florecer, que Mazatlán recupere lo que siempre ha sido, un destino turístico para todos”.