Impresionismo musical
Dicen que los comentarios a toro pasado salen sobrando e, incluso, en ocasiones son de mal gusto. Sin embargo, me voy a atrever a comentar los últimos dos conciertos que ofreció nuestra insigne Orquesta Sinfónica Sinaloa de las Artes, que está celebrando su 25 aniversario, en el Museo de Arte de Sinaloa, bajo la conducción del joven director colombiano Daniel Rueda Blanco, quien se ha fogueado en varios países de Europa, así como el pianista canadiense Sheng Cai, que ya participó como solista en nuestra ciudad, en septiembre de 2025.
Los conciertos se titularon: “Chapultepec en teclas de otoño”, porque incluían la obra “Chapultepec”, de Manuel M. Ponce, así como el Concierto en Fa para piano y orquesta, de Gershwin y culminaron con la Sexta Sinfonía de Beethoven, conocida como “Pastoral”.
Por su carácter descriptivo, tal vez les conviniera mejor el título de “Impresionismo musical”, aunque la última obra sea anterior al movimiento cultural conocido con ese nombre, que en un principio se endilgó como algo negativo.
La obra Chapultepec es de carácter nacionalista y fue estrenada el 24 de agosto de 1934, bajo la dirección de Carlos Chávez. En esta pieza se logra una fusión perfecta entre el impresionismo francés y el folclor mexicano.
En la segunda obra, Gershwin, quien ya se había dado a conocer plenamene con su Rapsodia en azul, sorprendió con una orquestación en la que incluye los ritmos del jazz y el Charleston. El segundo movimiento evoca el impresionismo francés de Ravel y Debussy.
Finalmente, la Sexta Sinfonía de Beethoven es una obra en cinco movimientos (los tres últimos se ejecutan sin interrupción) que se estrenó el 22 de diciembre de 1808, en la que transmiten los sentimientos de la vida en el campo.
¿Disfruto, vivo y gozo el impresionismo musical?