La 4T abre enorme zaguán en Sinaloa
Muchos pretensos pese a tantas crisis
Fue muy ancha la puerta que el Movimiento Regeneración Nacional abrió a sus cuadros en Sinaloa porque les permitió el registro a perfiles que tomaron a burla unos, a juego otros, el procedimiento interno que más bien parece el semblanteo de habilidades bufonescas para designar al director de un parque de diversiones. Sin nadita de pena, padrinazgos, judicializaciones, incompetencias, misoginias y utopías desfilaron el sábado tomados de la mano por la pasarela guinda como si se tratara de un concurso de standuperos.
De la rara amalgama a la que transmutó el procedimiento del destape del pomposamente llamado coordinador de defensa de la Cuarta Transformación y la soberanía nacional emanan dos tufos: uno sería la intención de crear el bloque Todos Contra Imelda con el propósito de tumbar a la Senadora con licencia del liderazgo que le dan las encuestas, y en el otro los ciudadanos otean a los otrora fieles al rochismo ahora desesperados por anticipar el ardid de “muerto el rey viva el rey”.
¿Qué pasó o qué se pretende hacer con el proceso interno que adquirió el sesgo de irrisorio escaparate de oportunismos? Eso es lo que nos deben explicar a los sinaloenses los 13 aspirantes a gobernarnos que se registraron el viernes por el partido Morena, en el contexto donde vivimos sometidos al miedo establecido por poderes fácticos que en los días recientes han intensificado la violencia con hasta 10 homicidios diarios.
¿Cómo van a suspender y evitar la repetición de narcoguerras como la que está en curso acercándose a los 22 meses de atrocidades? ¿Qué harán cuando la Oposición les aplique el método que ya aprendió para descarrillar la voluntad popular con gritos de fuera zutano o mengano que suplantan la vía democrática? Antes de dar evidencia de que pueden reponerle a Sinaloa la gobernabilidad hoy en riesgo, la multitud que se inscribió prefirió mostrar sus avideces políticas.
Resultan increíbles las apetencias desbordadas sin mayor requisito que el de entrar a una tómbola para ver si ganan la rifa del tigre. Convertir en apuesta el futuro personal cuando el porvenir de los ciudadanos y sectores de Sinaloa se haya comprometido por el choque entre criminales que no ceja en su empeño de sumar muertes, privaciones ilegales de la libertad, desplazamiento forzado, fuertes impactos en la economía, ataques con explosivos y afectaciones al patrimonio familiar.
Llama la atención el hecho de desmantelar los poderes Ejecutivo y Legislativo con actitudes como los de Estrella Palacios en el Ayuntamiento de Mazatlán; Omar López Castro, que deja la Secretaría de Bienestar y Desarrollo Sustentable; y Ana Francis Chiquete Elizalde, que se separó de la Secretaría de las Mujeres; así como los diputados federales Ricardo Madrid Pérez, Jesús Alfonso Ibarra Ramos, Jesús Fernando García Hernández y Graciela Domínguez Nava, y los asambleístas locales María Teresa Guerra Ochoa, Kristiam Alexis Espinoza García y Rodolfo Valenzuela Sánchez.
Esto tiene tintes de ser estampida en vez de aspiracionismo decente al tratarse en muchos casos de políticos que le juraban lealtad al Gobernador con licencia, Rubén Rocha Moya, y que súbitamente viraron a prodigarle apego a proyectos personales que les prolonguen la estadía en el erario. Inclusive hay desobediencia al Estado de derecho en lo que concierne a Gerardo Vargas que de antemano sabe que quedará fuera en la primera purga por tener pendientes con la justicia.
Indescifrables los motivos de Lucila Ayala de Moreschi, Omar López Campos, Fernando García Hernández, Rodolfo Valenzuela Sánchez y Kristiam Alexis Espinoza García, a no ser que estarían conformes con los pocos minutos en que tengan los reflectores encima. Loable el experimento social del profesor Tomás de Jesús López que desde la propuesta de ciudadanizar las candidaturas de la 4T se la juega con la despolitización de la tómbola.
Y todo por la ambición política excedida con situaciones en las que la gente no sabe si reír o llorar, melodrama que le imprime a la llamada Cuarta Transformación el absurdo de servidores públicos en activo y en situación de ex o con licencia, distraídos en contar chistes sobre la suerte propia sin darse la más mínima posibilidad para calcular las condiciones dolorosas en que vive el pueblo al que le pedirán el voto.
Políticos indistintamente comprometidos con codicias íntimas y que abdican a la obligación de no engañar a la sociedad a la cual desean liderar.
Sinaloa, que no te asombre,
La impar lucha entre poderes,
Donde ocho misóginos hombres,
Retan a cinco dignas mujeres.
Si la renuncia de Feliciano Castro Meléndrez a la Secretaría de Economía del Gobierno de Sinaloa no fue para registrarse en Morena como aspirante a la Gubernatura, entonces qué hay detrás de la dimisión que lo convierte en más noticia por el hecho de no entrarle a la tómbola de la Cuarta Transformación. Recordemos que se trata del político que durante la administración de Rubén Rocha ha sido útil como mil usos para colocarlo de apagafuegos cuando la estabilidad estatal tiende a complicarse. Lo que dio pauta a la especulación de una ruptura con el rochismo es que en la carta de separación del cargo manifestó que continuará trabajando para el movimiento político de la 4T, pero ahora fuera del Gobierno estatal.