La corona que no arredra a Paola
Tensión política y futbol distractor

Alejandro Sicairos
12 junio 2026

A la Fiscalía General del Estado le corresponde actuar con rapidez y confiabilidad para esclarecer los hechos en los cuales una corona fúnebre apareció la tarde del miércoles en el domicilio de Paola Gárate Valenzuela, la Diputada local del Partido Revolucionario Institucional que realiza una amplia proyección de su imagen en las redes sociales y que ayer, igual que lo hizo en la elección de 2021, se planteó como víctima del acto de intimidación que considera es una respuesta a su activismo político.

Mientras las audiencias se hallan distraídas por la fiebre mundialista del futbol, en la cancha de la Fiscal Claudia Zulema Sánchez Kondo cayó la denuncia de la priista que le agrega tirantez a la atmósfera de por sí tensa en Sinaloa por las crisis empalmadas de la seguridad pública, la gobernabilidad y la economía. Con el Ministerio Público que no se da abasto para atender los crímenes de la narcoguerra, la procuración de justicia deberá actuar pronta y expedita en la denuncia de Gárate Valenzuela.

Cada día que transcurra sin identificar, detener y armar la correspondiente carpeta de investigación, sean quienes sean los autores intelectuales y materiales del hecho, operará a favor de la estrategia del PRI por descalificar a priori el proceso electoral que todavía no inicia formalmente, pero sí moviliza a los aspirantes de todos los partidos para colocarse en la intención del voto sin importar los modos ni los medios de tales posicionamientos.

Por lo pronto al PRI, que por cierto ha dejado sola a Gárate en la campaña que despliega la Legisladora en las plataformas digitales a tal grado que se ha vuelto más popular que Mario Zamora y Paloma Sánchez, los candidatos que el tricolor perfila para la elección de Gobernadora o Gobernador, aprovechó la circunstancia para presentarse como afectado colateral arguyendo que se trata de una agresión que contribuye a enrarecer el clima social y político que vive Sinaloa.

De la misma manera, el Partido Sinaloense que anda en negociaciones para encajar en alguna alianza electoral que lo saque de la vertiente en la que puede perder el registro en 2027 por baja votación, se colgó del caso Gárate al considerar que todo acto de intimidación en la vida pública debe ser atendido con seriedad y responsabilidad por las autoridades competentes y se pronunció a favor de que “se esclarezca lo ocurrido y se garantice la tranquilidad de la diputada, de su familia y de quienes ejercen una responsabilidad pública en Sinaloa”.

En la narrativa que compitió ayer con la distracción social que significa la Copa del Mundo de Futbol, Gárate Valenzuela acudió a la FGE a ratificar la denuncia correspondiente después de declarar ante los medios de comunicación que no la van a callar con acciones intimidatorias y que seguirá en la lucha política ya que su miedo “es el mismo que sienten todos los sinaloenses por los graves problemas de inseguridad que vivimos y que ninguna autoridad ha querido o sabido detener”. Es decir, no le bajó ni una rayita a la postura confrontativa que la caracteriza.

Por eso la Fiscalía recibe la encomienda de actuar a contrarreloj del provecho político que le puedan sacar al probable intento de atemorizar a Gárate que, a quien se le haya ocurrido, no logró el efecto buscado porque ni amilanó a la Diputada ni significó algo que cimbrara a la opinión pública cuya atención y emoción está centrada en el Mundial de la FIFA. Sí generó la reacción del PRI nacional y estatal y de los partidos que orbitan alrededor de la misma atmósfera oportunista, sin embargo, el empeño de institución ministerial para resolver el caso debe mantenerse al margen de impactos mediáticos y electoreros.

Lo que sigue es ir a las evidencias y rastros que los agresores dejaron. ¿Tiene cámaras de videovigilancia la casa de Paola Gárate? ¿Los dispositivos de los vecinos captaron a quién o quiénes llevaron el intimidante arreglo floral? ¿Existen otros motivos personales o en función de la labor de la asambleísta que motivarían la amenaza? ¿Qué medidas de protección se le otorgarán a la Diputada? ¿Es adecuada la actitud de Paola al expresar que no la van a callar, o debe guardar la prudencia que su circunstancia amerita?

Y, sobre todas las cosas, que Paola Gárate salga física y emocionalmente ilesa de un episodio cuya gravedad consiste en ocurrir dentro de un largo período de violencia exacerbada. Sana y salva, así como el 6 de junio de hace cinco libró el secuestro que denunció fue víctima al iniciar las votaciones de ese día.

Que a Paola ya la Fiscalía,

Le devele esa mano siniestra,

Que en una elección la secuestra,

Y hoy flores de miedo le envía.

Los servidores públicos están obligados a desarrollar el sentimiento de empatía con las víctimas de la violencia y familias de éstas, cuyo sufrimiento no pueden comprender mientras la fatalidad no toque a sus puertas. La Alcaldesa de Mazatlán, Estrella Palacios, debe obligar a los policías municipales y colaboradores a que la comprensión intuitiva del dolor del prójimo detenga la prepotencia y autoritarismo en casos como el de ayer donde mujeres que buscan a sus desaparecidos fueron detenidas y llevadas a Barandilla por pegar fotos de sus seres privados ilegalmente de la libertad, en un balón de ornato alusivo al Mundial de Futbol instalado por el Ayuntamiento. Nada les cuesta comprender y ser solidarios con los golpeados por la barbarie.