La generación Beta será la última en disfrutar la playa de Mazatlán (y Altata, El Maviri, etc.)

Alberto Kousuke De la Herrán Arita
14 agosto 2022

La generación Beta (tomada de la segunda letra del alfabeto griego) es un cohorte demográfico que sucede a la generación Alfa. En el 2024, lo último de la generación Alfa nacerá, abriendo paso a la generación Beta que comprende el periodo 2025-2039.

Justo como todas las generaciones que le preceden, la generación Beta tendrá que lidiar con los problemas heredados del pasado, uno de ellos y el más importante, el calentamiento global.

Un estudio publicado en Nature Communications (https://doi.org/10.1038/s41467-021-24487-w) estima que, para finales de este siglo, el calentamiento global ocasionará anualmente la muerte de 83 millones de personas a nivel mundial, debido al aumento de temperaturas y emisiones de gases de efecto invernadero.

Además de las muertes directamente relacionadas con el cambio climático, otro estudio publicado en Nature (https://doi.org/10.1038/s41586-019-1300-6) postula que los estragos del calentamiento global han ocasionado un aumento del 3-20 por ciento en los conflictos armados. Asimismo, si las tasas de emisión de contaminantes no disminuyen, el riesgo de violencia inducida por el clima aumentará cinco veces a finales de este siglo.

Aunado a las crisis económicas y sociales, los riesgos a la salud, la sobrepoblación, las guerras, etc., la generación Beta tendrá que decirle adiós a la playa de Mazatlán.

Una nueva plataforma desarrollada por la Nasa llamada “Proyección de los Niveles del Mar” (Sea Level Projection, https://sealevel.nasa.gov/ipcc-ar6-sea-level-projection-tool) predice el fin de las costas mexicanas como las conocemos, incluyendo las famosas playas de Acapulco, Cabo San Lucas, Cancún, Miramar (Guaymas), y Manzanillo.

La aplicación permite a los usuarios ver las proyecciones del aumento del nivel del mar desde el año 2020 hasta el año 2150. Esta plataforma utiliza algoritmos y estadísticas del Panel Intergubernamental de las Naciones Unidas en Cambio Climático.

De acuerdo con estas proyecciones, la Perla del Pacífico, nuestra querida Mazatlán estará sumergida 0.74 metros bajo el agua en menos de 79 años. Por otro lado, otra joya del Pacífico Mexicano, Acapulco, perderá 1.16 metros de línea costera.

El planeta ha aumentado un poco más de 1 grado Celsius desde la Revolución Industrial. El Acuerdo de París firmado en el Día de la Tierra 2016 esperaba mantener el calentamiento global por debajo de los 2 grados Celsius. Tomando en cuenta las tendencias de emisiones actuales, las probabilidades de lograr esto son de 1 a 20 (5 por ciento). Si por algún milagro logramos limitar el calentamiento global a 2 grados, solo tendremos que lidiar con la extinción de los arrecifes de coral, el aumento del nivel del mar, y migraciones masivas derivadas de la pérdida de territorio (como el Golfo Pérsico).

Todavía estamos a tiempo de evitar que la temperatura global rebase los 2 grados centígrados (niveles apocalípticos), sin embargo, seguimos en una sociedad que decide cerrar los ojos mientras el fin del mundo se acerca. Las modas y agendas políticas contemporáneas nos distraen de problemas prioritarios como la desigualdad social y el calentamiento global.

Una sátira que captura nuestra situación es “No mires arriba” (Don´t look up).