La grandeza de la pequeñez

Rodolfo Díaz Fonseca
08 mayo 2026

La guerra es siempre una locura, volvió a repetir el Papa Francisco en su autobiografía. Luego, tajante, subrayó: “No hay un dios de la guerra: quien hace la guerra es el maligno. Dios es padre. Dios es paz”.

Es cierto que en muchas mitologías existe un dios de la guerra, como Marte, en la mitología romana, o Huitzilopochtli, entre los mexicas. Incluso, es cierto que en la historia se han escenificado guerras religiosas o guerras santas, como Las Cruzadas, pero Francisco fue muy tajante: “No hay un Dios de la guerra”.

Incluso, el Papa recordó que en los Emiratos Árabes, en febrero de 2019, él y el Gran Imán oraron con una sola intención: “dejar de instrumentalizar las religiones para incitar al odio, a la violencia, al extremismo y al fanatismo ciego, y que se deje de usar el nombre de Dios para justificar actos de homicidio, de exilio, de terrorismo y de opresión”.

Reiteró la necesidad de poner urgente fin a la carrera armamentista y a la preocupante proliferación de armas. Aseguró que muchos líderes políticos no saben dialogar ni discutir, además de que no se conducen con humildad, sino con soberbia y arrogancia, por lo que no pueden fomentar la convivencia, ni llevar a su pueblo hacia la paz, la justicia y la prosperidad, sino hacia el precipicio y la ruina.

Agregó que hoy se da el fenómeno de que se prepara la tercera guerra “luchada a trozos, con crímenes, masacres, destrucciones, con un nivel de crueldad espantoso y cuyas primeras víctimas suelen ser civiles, ancianos, mujeres y niños”.

Francisco remarcó que sólo quien levanta puentes sabrá avanzar, no quien levanta muros. Por eso, exhortó e invitó a hacernos humildes y servidores. El reino es de los pequeños.

¿Practico la humildad?