La irresistible tentación de regalar notarías
Desde siempre, los gobernadores que están a punto de concluir su mandato regalan notarías para beneficiar a sus cuates o recomendados.
Ningún Gobernador se ha resistido a la tentación, unos regalan más y otros menos, pero todos sucumben.
Obviamente que hay notarios públicos muy capaces a quienes conozco, a los que no les regalaron las notarías y las ganaron presentando los exámenes correspondientes.
Pero la gran mayoría de los que son beneficiados con los regalos de notarías, sencillamente no las merecen, porque o no están capacitados técnicamente hablando (son burros, pues) o no cumplen los requisitos legales necesarios para ser notario.
En la historia que les platico, el Gobernador que más notarías ha regalado es sin duda Quirino Ordaz. Ningún otro Gobernador se atrevió a regalar tantas notarías a quienes no las merecían.
Y el único Gobernador que no regaló notarías fue Jesús Aguilar Padilla, pero no porque no quisiera, sino porque no pudo hacerlo por un amparo que presentaron algunos notarios de esta ciudad, asesorados legalmente por mí y mi despacho.
Al modo, todo parece indicar que la actual Gobernadora también va a sucumbir al canto de las sirenas y pretende regalar notarías antes de terminar su mandato.
No tendría nada de malo que se otorgaran más fiats (licencias) para notarios públicos. Lo malo es que se regalen en toda la extensión de la palabra a quienes no tienen la capacidad técnica ni calidad moral para ser notarios.
Por ejemplo, en esta ciudad existe una oficina de un notario público que sólo puede ejercer en el municipio de Concordia, que, sin recato alguno, violando la ley y poniendo en riesgo la seguridad jurídica de las personas que desgraciadamente llegan a caerle como clientes, atiende, despacha y trabaja desde aquí, haciendo aparecer que todo se llevó a cabo en Concordia, cuando algunos de sus clientes ni siquiera conocen esa ciudad.
En la actual Ley del Notariado para Sinaloa, existen requisitos legales que se deben cumplir para que un Gobernador lance la convocatoria para aplicar exámenes para notario público.
Uno de ellos es el número de habitantes de un municipio que es un dato importante para tomar en cuenta a fin de no generar competencia desleal entre los propios notarios.
En fin, esperemos que la actual Gobernadora no sucumba a la tentación de regalar notarías a ineptos y pillos, sobre todo porque con el ciento de notarías que regaló Quirino Ordaz, no hay base legal (por número de habitantes) para poder hacerlo legalmente.
Otro tema al que le debe poner atención el Gobierno estatal son los robos que han sufrido notarías de todo el estado, sin que se haya logrado detener a algún delincuente.
Tan sólo en esta ciudad han robado tres veces una misma notaría y no hay detenidos ni avances en las investigaciones.
Por último, por aquello de que no soy monedita de oro y por supuesto tengo mis detractores que puedan salir con que soy un envidioso porque no soy notario, déjenme decirles que he rechazado varias veces el ofrecimiento de algún Gobernador y, además, desde el 10 de junio de 1997 me otorgaron la habilitación como Corredor Público número 5 en el estado de Sinaloa, que es una figura legal similar a un notario público con ejercicio en todo el estado, con la diferencia de que sólo podemos actuar como fedatarios públicos (igual que los notarios) en asuntos mercantiles y actos de comercio, además de poder hacer avalúos de todo tipo de bienes tangibles e intangibles.
También déjenme aclararles que, como lo pueden confirmar mis amigos notarios públicos, el examen para ser corredor público es muchísimo más exigente que el examen para ser notario público, aprobándolo al primer intento sólo el 3 por ciento de los que lo presentan y, modestia aparte, yo soy parte de ese 3 por ciento.