La 'noticia' de la semana
03 febrero 2014
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Según Mario López Valdez, hoy daría a conocer si habrá cambios en su Gabinete... o si no.Lo que sea, pero que lo resuelva ya esta semana, porque la agenda pública ha estado distraída por un mes y el tiempo vuela.
La desinformación a la que el propio Gobernador ha abonado con la poca claridad sobre los presuntos cambios no permite avanzar, menos teniendo funcionarios que piensan que los van a correr.
Un político estadista no dejaría que los rumores se "agenden" en los asuntos públicos. Agarraría los hilos con información y honestidad.
Que salga el que tenga que salir. Pero ya. Y que se pongan todos a chambear.
Desaira PAN comida a 'Chuquiqui'
En el Congreso del Estado la relación entre el PRI y el PAN no es buena.
No han podido superar sus diferencias en lo privado y las han reventado en lo público.
Un caso: el martes pasado, cuando los panistas al último minuto cambiaron de opinión y en bloque rechazaron la cuenta pública de Guasave de cuando Ramón Barajas, hoy Diputado local, fue Alcalde.
Minutos previos a la votación se les entregó un análisis de esa cuenta guasavense y se les argumentó por qué debían rechazarla, y así lo hicieron.
Después, el PRI hizo sentir su fuerza y se vengó de los panistas, ya que 11 priistas rechazaron la cuenta de Ahome, del panista Zenén Xochihua Enciso.
Las diferencias de los panistas las están ventilando en las sesiones públicas, donde se registró un segundo caso el viernes pasado.
Durante la votación para la integración de la Diputación Permanente, nueve panistas votaron en contra, "subliminalmente" rechazando a Jesús Enrique Hernández Chávez, "Chuquiqui", en la presidencia, con el argumento de que el PRI no podía ser el presidente de la Junta de Coordinación Política y también de la Diputación Permanente.
Y si había duda de las diferencias del PAN con el PRI, una muestra más: el desaire a una comida a la que convocó "Chuquiqui" en Los Herrajes, salón que está a espaldas del Congreso.
Ni un solo panista acudió al llamado de Hernández Chávez, como sí lo hicieron las demás fuerzas políticas.
La bajeza
En esa comida que convocó "Chuquiqui", desairada por el grupo panista, un acto bochornoso se registró.
Mientras los diputados festejaban su "productivo" primer periodo ordinario de sesiones, un grupo de asistentes de los legisladores ingenuamente ingresó al privado donde degustaban unos ricos mariscos los "representantes populares", aclarando, con cargo al erario.
Los muchachos se sentaron en una mesa vacía de comensales ubicada en la esquina del salón privado donde había camarones cocidos y ensalada.
Una vez que se sirvieron ensalada y se la llevaban a la boca, les cayó un mesero, quitándoles todo lo que había en la mesa, argumentándoles que el servicio no era para ellos y que lo disculparan, ya que él sólo recibía órdenes.
Los asistentes de los diputados se quedaron sin camarones cocidos, sin ensalada, sin cubiertos y sólo con la vergüenza al presenciar cómo les quitaron la comida de la boca.
"Mientras nos servíamos ensalada fue que llegaron a decirnos que no habría servicio a la mesa y se llevaron todo, ingenuamente pedí un refresco y ni eso, aquí entre nos: sufrí la vergüenza de mi vida", confió uno de los agraviados.
Varios diputados se dieron cuenta de la humillación, sin embargo, prefieron seguir disfrutando de sus camarones cocidos con limón y sal antes de que se acabaran.
Fue Ramón Barajas López quien, al ver el bochornoso cuadro de los muchachos, se levantó de su silla y exigió a los del restaurante que dieran servicio, fue entonces que les regresaron la ensalada y los camarones cocidos.
Pero la vergüenza de sus vidas nadie se las quita a los asistentes de los "representantes populares".
Un desprecio más
En la Legislatura pasada, cuando los diputados sabían que concluirían la sesión tarde, ordenaban comida, claro también pagada con el erario, y de paso también para sus asistentes, aún cuando el menú pudiera ser diferente.
Sin embargo, en esta administración presidida por el priista Jesús Enrique Hernández Chávez, las reglas cambiaron para los asistentes.
Ahora el acuerdo es uno: sólo llevar comida a los diputados.
Tal vez el "pichicateo" sea una consecuencia de la lujosa Suburban de 600 mil pesos que adquirió el líder del Congreso iniciando la Legislatura 61.
Malecón es columna
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