La operación de las ‘agencias’ en México

Jesús Rojas Rivera
15 mayo 2026

Fue el Presidente norteamericano Harry S. Truman quien creó la CIA, principal agencia de investigación norteamericana en 1947. Entonces, la guerra fría obligaba a la poderosa nación a contar con información territorial y extraterritorial para tomar decisiones importantes en materia de política exterior. La década de los 50 fue la época de las agencias y los agentes secretos, la KGB soviética surgida en el mismo contexto pero en 1954 como una unidad de investigadores “élite” que conformaban un “Comité para la Seguridad del Estado”. En Inglaterra los agentes del Servicio Secreto MI6, inmortalizados en novelas, series y películas por el personaje de James Bond, el agente 007. Imposible no recordar a la Gestapo y sus fascinantes espías femeninas como la atleta Violeta Morris al servicio nazi o la condecorada vedette y espía francesa Josefina Baker galardonada con la “croix de guerre” y la Legión de Honor por sus servicios a Francia en tiempos del General De Gaulle.

La historia de nuestro país se ha nutrido con narrativas y hazañas que involucraron agentes y espías de película. Una de ellas narra que Francisco Villa fue infiltrado en su círculo más cercano por el Gobierno alemán con un agente secreto de nombre Félix A. Sommerfeld, que se ganó la confianza del “centauro del norte” como comprador y gestor de armas en los Estados Unidos. La historia cuenta que el alemán, de formación militar, departía y convivía con los generales de la División del Norte intercambiando opiniones y consejos para los triunfos de la causa. La verdadera misión del agente secreto era la de convencer a Villa de atacar Columbus en 1916 para generar hostilidades que mantuvieran ocupado a los diplomáticos de ambos países, mientras se fortalecía la causa alemana en la Primera Guerra Mundial 1914-1918.

Pero no fue el único caso, México estuvo plagado de agentes secretos de todas las nacionalidades durante la guerra fría, la CIA implementó la operación “Lienvoy”, que mantenía vigilancia constante a los hombres más influyentes del País: políticos, empresarios, líderes sociales, artistas, periodistas y científicos. Entre 1934 y 1940 el objetivo llegó a ser el propio Presidente de México, Lázaro Cárdenas del Río. Conocida su ideología de izquierda, el vecino país del norte temía sobre las posturas y acciones, sobre todo en lo referente a las concesiones obreras y campesinas.

En el arte también se espió a genios de la gráfica mexicana como al ilustre pintor y muralista David Alfaro Siqueiros, autor de “El retrato de la burguesía”, de 1940, pintado en el Sindicato de Electricistas; “La nueva democracia”, de 1944, obra magistral en el Palacio de Bellas Artes, y por supuesto el famosísimo mural de pintura y relieve de la UNAM, “El pueblo a la universidad, la universidad al pueblo”, que comenzó en 1952 y se terminó en 1956. El pintor, fue seguido de cerca por la agencia norteamericana por la influencia que el autor tenía sobre el pensamiento político de la generación del 50, en donde destaca su más sobresaliente alumno, el norteamericano Jackson Pollock, máximo exponente en las técnicas del “dripping” y el “action paiting”, al que algunos le llegaron a decir: “el alumno espía”.

Según diversos medios de comunicación, documentos recientemente desclasificados de la CIA, aseguran que los presidentes Adolfo López Mateos, Gustavo Díaz Ordaz, Luis Echeverria y José López Portillo no sólo tenían conocimiento de las operaciones de la agencia en México, sino que ellos mismos colaboraron prestando servicios a la unidad de inteligencia norteamericana.

Según el documento desclasificado: CIA Chief of Station Mexico City, “OPERATIONAL/LIANCHOR Progress Report for December 1967-May 1968”, Secret, June 3, 1968. La infiltración también se dio en prominentes intelectuales como Ricardo Garibay, literato y jefe de prensa de la SEP y columnista del Excélsior, Proceso y Novedades. La poeta Alicia Reyes, depositaria del acervo cultural de su abuelo Alfonso Reyes, o el prestigiado columnista Francisco Zendejas, experto en reseña literaria, además de otras publicaciones académicas, artísticas o intelectuales con el doble propósito de: A) reivindicar y exaltar ideas pro-yanquis o, B) para entregar información pormenorizada de intelectuales de izquierda.

Hoy discutimos airadamente la intervención de la agencia en labores contra el narcotráfico; pareciera que la desmemoria nos llegó de pronto y cómodamente olvidamos la cohabitación eterna. Lo mismo con Salinas, Zedillo, Fox, Calderón, Peña Nieto, Andrés Manuel y nuestra actual Presidenta. No podría asegurarlo de cierto, -porque para eso son misiones secretas- pero casi podemos estar seguros de que, en mucho más de lo que nos imaginamos, la operación de las agencias y espías de múltiples nacionalidades sigue teniendo lugar en territorio mexicano y el resto del mundo. ¿Lo dudan? Luego le seguimos...