La risa de Zaria

Rodolfo Díaz Fonseca
22 mayo 2026

Existen risas en diferentes géneros, circunstancias y tipos, desde la incrédula y burlesca, hasta la de inmensa felicidad y alegría, así como de inusitada e inesperada sorpresa.

Es clásico el relato de la risa de Sara en el libro del Génesis. Todo comenzó en el capítulo 17, cuando Dios le dijo a Abraham que le daría un hijo con su mujer. Abraham reaccionó con incredulidad, dada la esterilidad de Sara y la avanzada edad de ambos: “¿Se puede tener un hijo a los 100 años? Y Sara, a los 90, ¿podrá dar a luz?” (Gn 17,17). Por su parte, Sara “rió en su interior, pensando: ‘Con lo vieja que soy, ¿volveré a experimentar el placer? Además, ¡mi marido es tan viejo!’” (Gn 18,12).

Dios le reclamó el motivo de su risa, y Sara negó que lo hubiera hecho: “No, no me he reído”. Pero él le respondió: “Sí, te has reído” (Gn 18, 15).

Este pasaje cobró vida en mi mente, ayer, al escuchar el momento en que el director general del ISIC, Juan Salvador Avilés Ochoa, se comunicó telefónicamente con las ganadoras del Premio Nacional de Literatura Gilberto Owen 2026, en poesía y cuento, Zaira Abreu Flores y Verónica Murguía, respectivamente.

Ambas ganadoras estallaron en una risa entre nerviosa, incrédula, agradecida y jubilosa, cuando les fue comunicada la noticia. Claro, ninguna de las dos tiene la edad de Sara; sin embargo, ya tienen cierta madurez y su emocionada voz así lo denotaba al responder a la llamada notificadora. Verónica tiene 65 años y Zaria 53, pero a raíz del covid ha estado con “long covid”; así que, el monto económico del premio le va a caer de perlas, ya que en redes se están recabando donativos para su ayuda.

¿Río en la adversidad?