La violencia vino del norte, de Carlos Pérez Ricart
¿Tiene responsabilidad Estados Unidos de la violencia que se vive en México? Esa es la pregunta que responde el nuevo libro La violencia vino del norte, del académico del CIDE, Carlos Pérez Ricart, el cual fue publicado en diciembre de 2025.
Se trata de uno de los mejores textos académicos que se han escrito sobre la violencia en México en los últimos años, porque desentraña con datos la relación entre un proceso de desregulación en la compra de armas y el aumento en la cantidad de rifles de alto poder que se trafican de Estados Unidos a México.
Es decir, sostiene que la falta de controles en la venta de armas en los Estados Unidos es responsable de un porcentaje relevante de la violencia en México y también en el mismo Estados Unidos, porque al quitar los límites que hubo durante una década en la venta de rifles de asalto, provocó un aumento en los tiroteos masivos en escuelas, centros comerciales y otros espacios públicos.
Si bien lo anterior no se trata de un argumento nuevo, ya que ha sido sostenido durante años por muchos investigadores, periodistas e incluso por el Gobierno de México, lo novedoso es que presenta una cronología muy clara del proceso de desregulación, y con datos soporta cómo cada ley a favor de la industria armamentista y de la Asociación Nacional del Rifle se tradujo en más ventas de armas, en rifles de mayor poder en las calles y en más violencia.
Pérez Ricart señala varios momentos críticos. Por ejemplo, la adopción de la Ley Brady en 1993, que obligó a los vendedores a revisar los antecedentes penales de los compradores, y la Assault Weapons Ban en 1994, que prohibió la venta por 10 años de armas de asalto en los Estados Unidos, ambas impulsadas en el gobierno de Bill Clinton.
Sin embargo, el lobby armamentista logró que en 2024 esta ley no se renovara y el congresista Todd Tiahrt impulsó un año antes -en 2003- una serie de enmiendas que dificultó a la Agencia de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos el dar seguimiento al rastreo de las armas, impidió que se compartieran estadísticas públicas y que esa información se pudiera usar como prueba en procesos judiciales.
Pero lo peor vino en 2005 cuando George W. Bush firmó la Protection of Lawful Commerce in Arms Act, que impide que las empresas de armas sean procesadas por los delitos cometidos con las armas que venden, como corresponsables, lo que en la práctica las hace inmunes.
Esta transformación legal se combinó con el combate frontal emprendido por desde el sexenio de Felipe Calderón, ya que coincidió la necesidad de mayor acceso a armas del crimen organizado, con una mayor disposición y facilidad para comprar armas en los Estados Unidos.
Esto ayudó a crear intrincadas redes de compra de armas en donde ciudadanos estadunidenses -la mayoría sin antecedentes compran armas en armerías, ferias o a particulares- las pasan a México por una frontera que prácticamente no revisa los vehículos que entran a México y dentro de nuestro país las mismas se envían a los lugares en donde hay disputas territoriales entre bandas criminales.
Al final existe una corresponsabilidad de ambos países en la violencia que vive México, y se requieren cambios legales que restrinjan la venta indiscriminada. Sin embargo, suena poco probable que se pueda dar pronto.
Se trata de un excelente texto para entender la violencia en México y las posibles opciones que tenemos para hacerle frente, que les recomiendo leer. El mismo ya se encuentra disponible en las principales librerías del país y en plataformas como Amazon, en formato impreso, libro electrónico y en audiolibro.
—
El autor es profesor investigador especialista en seguridad y doctor en políticas públicas