Laguna de Términos, entre riqueza y saqueo

Oceana
30 mayo 2026

En el estado de Campeche se encuentra la Laguna de Términos, uno de los sistemas de lagunas costeras más grandes de México y una zona prioritaria para la conservación de especies como el delfín, el manatí y el tiburón toro, así como para la reproducción de numerosas especies de importancia pesquera, tales como la curvina, la jaiba, el caracol, el camarón y el huachinango.

En 1994 fue declarada Área Natural Protegida y en 2004 fue reconocida como sitio Ramsar. Por su ubicación geográfica y condiciones ambientales, su litoral ha sido un sitio estratégico para el desarrollo de diferentes culturas y un territorio en disputa por el control de sus recursos naturales.

En la Laguna de Términos, justo donde se inicia el Golfo de México, se encuentra la comunidad de Isla Aguada, cuyos habitantes han visto la transformación y el saqueo de sus territorios desde la época colonial. En aquel tiempo, Campeche se convirtió en una ruta estratégica del comercio europeo, parada obligada en los viajes entre Veracruz y España y centro de distribución hacia las islas del Caribe. La Laguna de Términos estuvo durante mucho tiempo bajo el control de piratas ingleses que manejaban desde ahí el comercio de maderas preciosas entre el Caribe, Estados Unidos y Europa.

Durante décadas, la explotación maderera fue la principal actividad comercial de la región, especialmente la del árbol del chicle y del árbol de tinte. El aprovechamiento de estas especies transformó el paisaje local. Tras la Segunda Guerra Mundial, la demanda de estos productos cayó y la pesca se consolidó como la actividad central. La abundancia del mar siempre había sostenido a los habitantes de la región, pero fue el contexto bélico internacional el que impulsó al gobierno mexicano a fortalecer la flota pesquera como estrategia de soberanía alimentaria.

Durante casi 80 años, Campeche fue el tercer estado con mayor volumen de captura de camarón a nivel nacional, y la Laguna de Términos era una de sus zonas más productivas.

En 1971, un pescador de Isla Aguada llamado Rudesindo Cantarell descubrió en sus aguas un enorme yacimiento de petróleo. El pozo que lleva su nombre ha sido el mayor del país. A partir de ese hallazgo, Campeche se convirtió en el principal productor de hidrocarburos de México. La Sonda de Campeche, ubicada frente al Área de Protección de Flora y Fauna Laguna de Términos, representa una de las zonas de mayor producción de hidrocarburos y gas natural del país, aunque su capacidad productiva se encuentra hoy en descenso significativo.

Lo que vino después fue una disputa por el control del mar. Disminuyeron los subsidios para la pesca artesanal, se abandonó la flota camaronera y comenzó la expulsión paulatina de los pescadores de los territorios donde habían trabajado durante generaciones. La riqueza extraída del Golfo de México no benefició a quienes lo habitaban. Según cuenta Santiago Puch, pescador y miembro del comité de manejo de la Zona de Refugio Pesquero Punta del Tigre, el propio Cantarell no recibió nada por su descubrimiento: siguió su vida, se fue a vivir a Ciudad del Carmen y años después regresó a Isla Aguada.

Para los pescadores, la llegada de las plataformas trajo consigo zonas de exclusión cada vez más amplias que reducían sus áreas de trabajo. El tráfico de grandes embarcaciones aumentó y los choques con lanchas de pescadores se volvieron frecuentes; algunos perdieron la vida. La pesca ilegal no regulada agravó la situación y aceleró la disminución de las especies. A pesar de ser zona natural protegida, el Estado no implementó estrategias adecuadas de vigilancia.

Frente a ese deterioro, las comunidades respondieron con organización. Una de las iniciativas más importantes es la Zona de Refugio Pesquero Punta del Tigre, que abarca aproximadamente 1,000 hectáreas entre la Laguna de Términos y el Golfo de México. Es el resultado de más de cinco años de trabajo de las cooperativas pesqueras de Isla Aguada, con apoyo del Programa de Pequeñas Donaciones de la ONU, la Alianza Kanan Kay, COBI, A. C. y la Secretaría de Medio Ambiente de Campeche.

Este espacio se ha convertido en un punto de encuentro entre pescadores, turismo y distintos actores que han constatado el deterioro marino. Ahí se diseñan estrategias de rescate de recursos, se construyen alianzas y se impulsan actividades productivas que generan empleo a partir del cuidado del entorno y del conocimiento tradicional. La Zona de Refugio es solo el inicio de un proceso organizativo que busca garantizar que los jóvenes de Isla Aguada puedan mantener sus formas de vida ligadas al mar.

A lo largo de la historia, las actividades extractivas de la región se han transformado siguiendo las demandas del mercado internacional. La pesca, en cambio, ha persistido como constante, demostrando que la mejor manera de aprovechar el territorio es con respeto, fortaleciendo los vínculos de sus pobladores con su entorno y garantizando la permanencia de los recursos. Se puede vivir de manera digna cuidando los océanos para que los océanos alimenten al mundo.

El autor: León Pérez es coordinador de los trabajos en campo de Oceana en México.

Oceana es la mayor organización internacional dedicada exclusivamente a la conservación de los océanos, promueve políticas públicas basadas en la ciencia enfocadas en restaurar océanos abundantes y biodiversos. Oceana cuenta con más de 350 victorias en el mundo que detienen la sobrepesca, la destrucción del hábitat, la contaminación por petróleo y plástico y la matanza de especies amenazadas como tortugas, ballenas y tiburones. Redes: @OceanaMexico