Las prepas de Sheinbaum en Sinaloa
Más escuelas o mejorar la educación

Alejandro Sicairos
24 septiembre 2026

A la decisión que dio a conocer en Culiacán la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, de poner en marcha en Sinaloa 20 nuevas preparatorias con la marca “Margarita Maza”, que no es otra cosa más que el sello de la Cuarta Transformación, le corresponde la forzosa interrogación de por qué no fortalecer mejor la oferta educativa actual con enfoque de mayor calidad y espacios de enseñanza mejor equipados. Los centros de enseñanza enmarcados en programas sociales son improvisados y traen implícito el sesgo populista.

La inversión en educación determinada desde una convicción política, en vez de definirse con base a la realidad vivencial de los recintos del saber, recalca el extravío en la ruta hacia la sociedad civilizada y competente que haga posible alcanzar los más altos estándares de desarrollo. Abrir más escuelas propulsoras de reprobaciones y deserciones, sin que cuenten con herramientas tecnológicas y docentes aptos, recalcará resultados terribles como los que acaba de obtener México en la prueba PISA ubicándose en el lugar 37 de los 38 países evaluados por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico.

Sheinbaum debe estar enterada, o si no que alguien se lo haga ver, que los dos grandes modelos de educación media superior que operan hoy, el de la Universidad Autónoma de Sinaloa y del Colegio de Bachilleres del Estado de Sinaloa, garantizan la cobertura a un porcentaje cercano al 95 por ciento con planes pertinentes de enseñanza y solidez institucional, aún con limitantes económicas y al margen de criterios ideológicos que interfieran en lo pedagógico.

Los sistemas de la UAS y Cobaes son referentes de que la prioridad hoy, ajustada a las crisis social, económica y política que atribulan a Sinaloa, tiene que ver con invertirle más a crecer en calidad académica y no con crear edificios huecos de alumnos y de planes que reincorporen a los jóvenes al esfuerzo lícito para el ascenso a mejores niveles y oportunidades de vida. Y que alejar a la juventud del asedio de las redes criminales depende del binomio de educación eficiente y trabajo digno donde los profesionistas apliquen los conocimientos adquiridos.

Tal vez la Mandataria nacional utilizó la expectativa de más preparatorias en Sinaloa para abultar el paquete de promesas que trajo el 20 de septiembre al mega mitin de la Feria Ganadera. La realidad es que los primeros ocho planteles “Margarita Maza” ordenados desde Palacio Nacional apenas iniciarán operaciones a finales de este mes sin contar con instalaciones propias y con problemas en el medio rural para que los ejidos cedan los terrenos donde funcionarán.

De los 20 que prometió Sheinbaum falta por dilucidar de dónde saldrán los alumnos, que certeza jurídica ofrecen a jóvenes que no están para arriesgar sus futuros en prepas sacadas de la manga del chaleco de la 4T y explicar la contradicción de invertir recursos públicos para lucimiento del régimen en lugar de acabar con las aulas carentes de aire acondicionado, escuelas sin baños, clases bajo árboles y la deserción escolar ocasionada por la pobreza extrema.

De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía referentes al ciclo escolar 2026-2027 la educación en Sinaloa tiene el pendiente de adaptar los espacios físicos a las necesidades de 3 mil 675 personas de entre 5 y 19 años con dificultades de movilidad, pues de 6 mil 219 planteles que existen en Sinaloa sólo mil 587 cuentan con infraestructura adaptada. Y la organización Mexicanos Primero Sinaloa detectó en el período lectivo recién concluido las siguientes carencias en las escuelas: 19 por ciento de no tienen agua potable, 5 por ciento no cuenta con energía eléctrica, al 13 por ciento le faltan espacios adecuados para el lavado de manos y 15 por ciento no posee sanitarios independientes.

Entonces la coherencia del discurso depende en mucho de preocuparse y ocuparse de los retos que la autenticidad presenta. ¿Por qué no preguntarle a la UAS cuáles apoyos financieros y técnicos necesita para optimizar la educación de sus 60 mil preparatorianos? ¿A qué pautas de eficiencia terminal y egresados idóneos llevarían los COBAES a sus 31 mil alumnos con recursos públicos etiquetados para fortalecer con visión de futuro la educación que ya existe y funciona bien?

Qué difícil esa ecuación,

De abrir más preparatorias,

Sin atender en educación,

Las insuficiencias notorias.

La Presidenta Sheinbaum tiene ante sí el desafío de otorgarle a Sinaloa un trato preferencial en materia de educación para la posguerra, sin meter a esta tierra de la narcoguerra en el mismo esquema nacional de aprendizaje que tal vez sí le funcione en otras regiones de México. A ella se le evaluará aquí en tres asignaturas: salud mental para que en niños, adolescentes y jóvenes sanen las heridas que deja la barbarie en dichos segmentos poblacionales; formación con valores y principios morales de la generación que tendrá a su cargo construir paz positiva y duradera, y mentalidad de rechazo a la fuerza de las armas del crimen para imponer los escudos del respeto a la vida y la dignidad. Eso le solicita a la Mandataria federal la tierra de los once ríos, antes que las nuevas preparatorias que ofrece.