Las selfies que Sheinbaum impidió
Gira por Sinaloa libre de arribismo

Alejandro Sicairos
03 marzo 2026

A ninguno de los y las aspirantes a la candidatura del Movimiento Regeneración Nacional para Gobernador de Sinaloa se les invitó en calidad de tales a la gira que el viernes y sábado realizó la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo en Mazatlán, San Ignacio y Culiacán, pero ello, lejos de ser descortesía política, fue estrategia a una semana de que el partido de la Cuarta Transformación defina las reglas con las cuales decidirá a las mujeres y hombres que postulará en la renovación de los titulares del Ejecutivo estatal de 17 estados del País.

Si acaso a Estrella Palacios Domínguez, Alcaldesa de Mazatlán, y Juan de Dios Gámez Mendívil, Presidente Municipal de Culiacán, les tocó estar cerca de Sheinbaum por tratarse de eventos públicos los que tuvieron que asistir en calidad de autoridades locales. De ahí en fuera qué hubiera dado la candidatocracia por difundir en sus redes la crucial fotografía con el abrazo efusivo de la Presidenta de México. Sin embargo, ni tal saludo protocolario les garantiza éxito en las apetencias por aparecer en la boleta electoral.

En sí es la cautela de la Mandataria nacional la que abre el procedimiento interno para medir la aceptación popular, aptitud moral y aportación al movimiento cuatroteísta y con base a ello Sheinbaum deba darles el visto bueno a los llamados coordinadores estatales, que no son otra cosa que sus “corcholatas” para la lid electoral del 6 de junio de 2027. La ruleta empieza a girar y sus vuelcos confirmarán candidaturas desde hace tiempo anticipadas y en otros casos develarán a pretensos inimaginados.

Es conveniente traer a colación que a la principal inquilina de Palacio Nacional no le gusta que sus visitas a estados se presten para fotografías con políticos arribistas que buscan utilizarla para mostrarse cercanos al “dedo” presidencial. Basta con recordar el regaño que les puso a inicios de febrero a un grupo de legisladores morenistas de Baja California que le solicitaban la selfie oportunista. Lo que se ganaron es la reprimenda a que hagan trabajo de territorio y “estén con la gente”.

Ese modelo utilizado en San Quintín, consistente en primero tener contacto con los ciudadanos y conocer sus quejas que evidencian los descuidos de gobernantes morenistas, lo aplicó Sheinbaum en San Ignacio al provocar el intercambio directo de impresiones que le permitieran conocer el estado de ánimo de la población. Aunque aquí no hubo regañados en público sí le resultó útil para calcular la conformidad o desaprobación que dentro de algunas meses se traduciría en sufragios a favor, votos de castigo o abstenciones por desencantos.

En Sinaloa, donde en todo momento se vio acompañada del Gobernador Rubén Rocha, a nadie le dio alas la Presidenta para considerarse favorecida o favorecido por la bendición de quien tendrá que decir la última palabra en cuanto a la sucesión en las gubernaturas. Y esto es el de igual manera el ultimátum para que se pongan a trabajar, a ser voceros de los logros alcanzados por el régimen sheinbaumista, y la población en edad de votar los evalúe adecuadamente en la encuesta que está a punto de aplicarse y que en honor a la verdad es un elemento que apenas representa la tercera parte de los atributos a calificar.

Es decir, la búsqueda de la candidatura en Sinaloa entra a una fase decisiva y aquí no caben guerras de lodo, ni imágenes abrazando a la Presidenta, ni padrinazgos o nepotismos porque en lo ya está de acuerdo Morena el partido oficial es en combatir cualquier modo de tráfico de influencias que opere en los procesos de selección. Más allá de que entra en vigor hasta 2030 la reforma constitucional para abatir esos vicios antidemocráticos, en Morena a la dirigente Luisa María Alcalde y al presidente del Consejo Nacional, Alfonso Durazo, se les ha vuelto una especie de obsesión aplicar dichas reglas.

En fin, el sábado el Consejo Nacional afinará en sesión extraordinaria los criterios generales del sistema guinda para la unción de candidatas y candidatos en 17 estados y sus municipios y 300 distritos electorales. Es la hora de la verdad; es la elección intermedia que tendrá la utilidad del referéndum que valore el desempeño de la Presidenta Sheinbaum; es el preludio de avenencias de antemano pactadas donde los no palomeados aceptarán y hasta les alzarán la mano a las y los proclamados por el segundo piso de la 4T.

Es la política cuatroteísta que siempre anuncia tempestades y acaba como ventisca que no le mueve ni una sola hoja al árbol de la continuidad.

Vino Sheinbaum a Sinaloa,

A cribar apetitos ajenos,

Y evitar ser la barbacoa,

Servida a ávidos morenos.

Adquiere buen sentido social el hecho de que lo cobrado por concepto de licencias permanentes en Sinaloa se destine a la reactivación económica con una buena parte de esos recursos públicos para apoyar a los productores de maíz con el esquema bipartita federal-estatal para subir los precios de las cosechas a niveles que hagan redituable la actividad del campo. Hay que verlo como la aportación de los sinaloenses a la “vaquita” financiera que manejada con trasparencia y racionalidad dispersará beneficios de carácter general. Y para confiar allí está el incremento de la recaudación estatal y el dictamen de la Auditoría Superior de la Federación que ubica a Sinaloa dentro de las cuatro administraciones estatales con cuentas ordenadas y cero observaciones en lo que corresponde a la cuenta pública de 2024.