Lenguas en resistencia

Alejandro De la Garza
07 agosto 2022

El sino del escorpión celebra el inicio de la teleserie Lenguas en resistencia, un proyecto colaborativo entre la Secretaría de Pueblos y Barrios Originarios y Comunidades Indígenas Residentes en la Ciudad de México (SEPI) y el Canal Once de Televisión, pensado como un esfuerzo colectivo más para conservar, proteger y reimpulsar nuestras lenguas originarias, su uso, su valor cultural y patrimonial, su importancia para el reconocimiento pleno de los pueblos originarios de nuestro país y su complejo entramado de derechos constitucionalmente establecidos, incluido el derecho a utilizar su lengua y a no ser discriminados por ello.

Ante la alerta mundial porque las lenguas indígenas están en riesgo, el daño civilizatorio implícito en su pérdida y la necesidad de conservarlas, la década del 2022 al 2032 ha sido designada por la Organización de Naciones Unidas como el Decenio Internacional de las Lenguas Indígenas (DILI), lee el alacrán en la página oficial del organismo, donde se especifica como objetivo de esta determinación garantizar el derecho de los pueblos indígenas a preservar, revitalizar y promover sus lenguas, e integrar los aspectos de la diversidad lingüística y el multilingüismo en los esfuerzos de desarrollo sostenible.

Asimismo, se destaca como “una oportunidad para crear conciencia entre los gobiernos y en la sociedad sobre la importancia del multilingüismo, y reconocer su valor como instrumento de reconciliación, desarrollo humano, bienestar y respeto para alcanzar una paz verdadera, además de una oportunidad también para los pueblos indígenas de incrementar la conciencia lingüística e identitaria de su población”.

Precisamente en este contexto se ha desarrollado el proceso de producción televisiva de la serie Lenguas en resistencias, un proyecto pensado, elaborado y realizado por muy capaces y comprometidos equipos de trabajo de la SEPI, de la televisora del Instituto Politécnico Nacional y de la productora independiente encargada de su realización, un proyecto, además, al cual el arácnido tuvo el privilegio de poder acercarse.

La teleserie consta de 10 programas, cada uno de los cuales aborda, desde matices distintos, la utilización de 10 lenguas originarias por la población indígena de la Ciudad de México. En estos capítulos televisivos son perfilados aspectos como la migración indígena a la capital desde su lugar de origen, su proceso de adaptación a la vida urbana (trabajo, vivienda, educación, usos culturales propios, expresiones artísticas, etcétera), así como la discriminación padecida por el uso de su lengua y las diferentes prácticas vitales de lucha para preservarla y resistir (tanto de los integrantes de los diversos grupos indígenas como de los estudiosos, académicos, intérpretes y traductores). Tenemos así testimonios directos de las duras y complejas experiencias vividas en la ciudad por los indígenas hablantes de náhuatl, triqui, tlahuica, matlatzinca, mazahua, mazateco, otomí, tsotsil, tzeltal y mixteco.

El escorpión pudo presenciar vía Facebook la presentación de esta teleserie en el Faro Cosmos de Tacubaya, y escuchar a las autoridades y a algunos participantes hablar sobre la relevancia de este espacio televisivo, donde se capturan experiencias de resistencia urgidas de ser contadas, pues aún sobre la discriminación y el clasismo, se imponen ya nuevas prácticas de las comunidades indígenas: el orgulloso y digno reaprendizaje de los idiomas maternos, el activismo digital, la apropiación de expresiones musicales (el rock, el rap) y de medios de comunicación como la radio, el video, las redes sociales, para hacer patentes las lenguas, el orgullo de hablarlas y advertir de las amenazas a su permanencia. Todo lo cual redundará en la conciencia de que el fortalecimiento de nuestra sociedad únicamente será posible en la inclusión, la diversidad, la pluriculturalidad y el plurilingûismo.

Cabe destacar también a uno de los protagonistas centrales de la teleserie, el inconmensurable personaje de la Ciudad de México, territorio de pueblos originarios con raíces ancestrales, ésa ciudad de barrios y pueblos, nuestra ciudad y la ciudad de estas comunidades indígenas hablantes de 55 de las 68 lenguas nacionales, una diversidad de magnitud enorme concentrada en 0.1 por ciento de territorio del país, en los mil 485 kilómetros cuadrados de la ciudad capital donde conviven 80 por ciento de las lenguas indígenas.

Más allá del esperanzador crecimiento de la conciencia y del respeto a la diversidad y la inclusión, y aún más allá del combate institucional y legal a la discriminación, emblematizado por la Conapred a escala nacional y por la Copred en la Ciudad de México, el venenoso se pregunta qué podemos hacer, cada quién desde nuestro lugar, para impulsar la permanencia de nuestras lenguas y combatir la discriminación con acciones efectivas, además de la oportuna denuncia legal o incluso en redes, como acaba de suceder en el caso de algún costoso restaurante de Polanco, cuyos dueños parecen segmentar a sus comensales por el color de su piel y el “cómo se ven”.

De entrada, el escorpión invita a los lectores a echarle un ojo a esta teleserie (los martes a las 20:30 horas) para conocer la experiencia vital de los integrantes de las diversas comunidades indígenas habitantes de la urbe: escuchemos su lengua, su música, sus rituales y aprendamos de su lucha de resistencia cotidiana. Con honestidad, la serie muestra aciertos, tropiezos, respuestas y retos para enfrentar la circunstancia real, humana, directa de las personas integrantes de las comunidades indígenas citadinas.