Los años inciertos
Con este título lanzó el escritor Torcuato Tejeda Tauste su obra sobre un periodo trágico y oscuro de la vida de Sergei Rachmaninov.
El compositor ruso atravesó una etapa de difícil estabilidad personal y sequía musical, a partir del fracaso que supuso la presentación de su Sinfonía No. 1, el 28 de marzo de 1897, bajo la dirección de Alexander Glazunov.
Las críticas que recibió Rachmaninov, así como el rechazo de su admirado escritor León Tolstoi, lo sumieron en profunda depresión y fuerte alcoholismo. Sin embargo, después de unas prolongadas sesiones de hipnotismo del psicólogo y psiquiatra ruso, Dr. Nikolai Vladimirovich Dahl, recuperó la confianza y emprendió una nueva etapa de creatividad.
El Concierto para piano y orquesta no. 2, el cual dedicó al Dr. Dahl, constituye la prueba de ese periodo de recuperación, al cual siguió, también, la Sinfonía no. 2, que nos transmite férrea esperanza, apasionado amor y perseverante ilusión.
Esta sinfonía es la obra que interpreta hoy, a las 18:00 horas en el MASIN, la OSSLA bajo la conducción del director huésped, Ricardo Vázquez. La sinfonía tiene cuatro movimientos: el primero, largo, allegro moderato; el segundo, allegro molto, que viene siendo el scherzo; el tercero, es el nostálgico y célebre adagio, y el cuarto, allegro vivace.
Rachmaninov explicó su proceso de composición musical: “La música es suficiente para toda una vida, pero una vida no es suficiente para la música... Siempre he sentido que la música debe ser la expresión de la compleja personalidad del compositor; no debe llegar a confeccionarse cerebralmente, con la medida exacta hecha para adecuarse a ciertos moldes preestablecidos... Si la época no se presta para la expresión musical, los compositores deberían permanecer en silencio antes de fabricar la música pensada y no sentida”.
¿Supero los años inciertos?