Los candidatos del SNII, base de la ciencia en la UAS
Un indicador fundamental para conocer la fortaleza de la investigación de una institución académica es el número de integrantes del Sistema Nacional de Investigadoras e Investigadores (SNII), de la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación. Recientemente se publicaron los resultados de su convocatoria anual, con cifras que permiten conocer cómo evoluciona la comunidad científica de las instituciones de educación superior de Sinaloa.
Los miembros del SNII representan una parte importante de la comunidad de investigadores de nuestras universidades. Por ello, vale la pena evaluar periódicamente sus cambios, no solamente para conocer cuántos investigadores tenemos, sino también cómo se distribuyen entre los distintos niveles, cuáles son sus posibilidades de desarrollo y qué podemos hacer para fortalecer la ciencia en nuestro estado.
La UAS encabeza las instituciones públicas de educación superior con 720 miembros del SNII, equivalentes al 72 por ciento del total estatal. Es decir, siete de cada diez investigadores del sistema pertenecen a nuestra universidad. Le sigue la Universidad Autónoma de Occidente, con 105 integrantes, además de otras instituciones que contribuyen al desarrollo científico de Sinaloa.
Por su número de investigadores, la UAS tiene un peso significativo en las tendencias científicas de Sinaloa. Sin demeritar el trabajo de otras instituciones, vale la pena analizar sus estadísticas para comprender el desarrollo de la ciencia en nuestro estado. Estos datos son publicados en la página de la Dirección General de Investigación y Posgrado de la UAS.
Los resultados muestran que la mayor parte de los integrantes de la UAS se concentra en dos niveles. Candidatos, con aproximadamente el 41.5 por ciento (299 investigadores), y Nivel I, con alrededor del 47.6 por ciento (343 investigadores). En conjunto, ambos niveles reúnen casi nueve de cada diez investigadores de la institución. En contraste, los niveles superiores (Nivel II, Nivel III y Eméritos) agrupan apenas el 10.9 por ciento restante de la comunidad.
Esta distribución resulta notable porque refleja una amplia presencia de investigadores en las primeras etapas de reconocimiento del sistema, lo que es congruente con la estrategia institucional de relevo generacional y la incorporación de nuevos doctores. Sin embargo, este fenómeno esconde dinámicas que exigen un análisis con mayor detenimiento.
En 2025 publicamos un artículo de investigación, titulado “Analyzing h-index patterns through clustering among researchers in Sinaloa, Mexico”, en el que analizamos a los integrantes del entonces SNII en la UAS, con un padrón base de 573 miembros. Ese trabajo nos proporciona una referencia sólida para contrastar las estadísticas actuales y observar la evolución de nuestra comunidad científica.
La comparativa temporal del aumento de miembros por nivel revela dinámicas contrastantes en la planta académica. Por un lado, se registra un crecimiento expansivo y notable en el grupo de candidatos, el cual se disparó un 57.4 por ciento al pasar de 190 a 299 miembros (+109 investigadores). En contraste, el incremento en los niveles consolidados es moderado, el Nivel I pasó de 325 a 343 integrantes (+18, un 5.5 por ciento), el Nivel II aumentó de 49 a 67 (+18, un 36.7 por ciento), mientras que el Nivel III y los Eméritos registraron variaciones mínimas de apenas un miembro adicional cada uno (pasando de 8 a 9, y de 1 a 2, respectivamente).
Debemos recordar que el nivel de candidato es una etapa temporal. Quienes no consiguen promoverse al Nivel I dentro del plazo establecido de tres años pueden perder su reconocimiento, lo que representa un riesgo para la continuidad de su trayectoria dentro del sistema.
Por ello, resulta importante establecer medidas que permitan acompañar a este grupo mediante el fortalecimiento de sus actividades de investigación, publicación de artículos científicos, participación en congresos y consolidación de redes académicas. El crecimiento del número de candidatos debe acompañarse de oportunidades reales para que puedan madurar como investigadores y continuar fortaleciendo nuestra institución.
Para concluir, la UAS se ha consolidado como la principal generadora de conocimiento científico en Sinaloa, con 720 investigadores que representan siete de cada diez en el estado. Ese liderazgo debe corresponderse con apoyo institucional decidido, particularmente hacia el grupo de candidatos, cuyo crecimiento acelerado representa una oportunidad que se perderá si no se le acompaña a tiempo. Puertas adentro, fortalecer sus actividades de investigación, publicación y participación en redes académicas es la tarea pendiente para que este crecimiento se traduzca en una comunidad científica más sólida y duradera.