Los endebles factores del crecimiento de la economía de México

Rafael Morgan
12 septiembre 2026

La Secretaría de Hacienda y Crédito Público presentó ante la Cámara de Diputados el Paquete Económico para 2027, en el cual estima que el Producto Interno Bruto (PIB) crecerá entre 1.5 y 2.5 por ciento en 2027, pero recortó el pronóstico para este 2026, a un rango entre 1 y 2 por ciento respecto al calculado en su Paquete Económico 2026, que era entre 1.8 y 2.8 por ciento, es decir, se pronosticó un crecimiento promedio de 2.3 por ciento; pero como se puede apreciar, los pronósticos de crecimiento para 2026 eran con cifras “alegres”, luego se tuvieron que recortar a un promedio de 1.5 por ciento. Ahora se pronostica para 2027 una meta promedio de crecimiento de 2 por ciento, fundamentado, según explicó la SHCP, básicamente en cuatro factores, que conviene comentar:

1. La evolución reciente de la actividad económica

2. El mercado laboral

3. El comportamiento de la inflación

4. La inversión

Sobre el primero punto, declaran que como el PIB creció 1.9 por ciento anual reales, en el segundo trimestre de 2026, que fue “el mayor avance trimestral desde el primer trimestre de 2022”, “se estima, con esta base sólida, que la economía mexicana crecerá entre 1.5 y 2.5 por ciento anual, es decir un promedio de 2 por ciento para 2027”. Nótese que se tomó “la base sólida” del segundo trimestre de 2026, ni siquiera se tomó el acumulado de los dos trimestres de 2026, mismo que debe de andar en un 1.4 por ciento, que ya no es tan “sólido”; con esas cifras “alegres”, si no se dan, el próximo año habría que realizar un ajuste a la baja, como se está haciendo para 2026.

El otro factor considerado es el del mercado laboral, es decir que se tendrá un incremento en la creación de empleos, principalmente en los empleos formales, así como incrementos en los salarios por encima de la inflación, todo lo cual se lograría con el otro factor, el de la inversión pública “en sectores estratégicos como energía, transporte, logística, salud, agua y educación”. Lo cierto es que esta inversión pública se realizaría en sociedad con la inversión privada, principalmente en las ramas de energía, transporte y logística, ramos que habían estado “cerrados” a la inversión privada, pero que ahora “se ofrecen” en sociedad con el Gobierno, en el que este tendría el 51 por ciento del capital y aunque la administración quedaría en manos del capital privado, el socio mayoritario sería el gobierno, con la facultad de hacerse con el control de la empresa en cualquier momento y ante cualquier circunstancia. Es pues una especie de “economía mixta” favorable al poder público.

Aunque se reconoce que existen riesgos externos como “los mayores precios en las energías, las presiones inflacionarias y los conflictos internacionales que afectan el crecimiento de las economías en todo el mundo”, lo cierto es que en México estos factores se agravan ante la baja producción de petróleo de Pemex y la dependencia del país en el consumo de gas, así como el déficit que se tiene entre producción y consumo de gasolinas, lo que afecta la inflación en México y restringen las expectativas de inversión privada.

Además, según el Paquete Económico los ingresos petroleros caerían en 2027 casi 300 mil millones de pesos, por lo que habría que preguntarse entonces “¿de dónde se esperan recursos para el crecimiento del PIB en 2027 de un 2 por ciento y poder cubrir el gasto neto presupuestario que se estima en poco más de 10 billones de pesos?”. Claro, en primer lugar con deuda pública para cubrir el déficit público que se estima en poco más de un billón de pesos, o sea el 3 por ciento del PIB; también en el estimado de los ingresos no petroleros que crecerían en más de 400 mil millones de pesos, principalmente en el cobro de impuestos con un fisco y una Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) que están cobrando tan agresivamente que rayan en la “extorsión fiscal”, con amenazas y acciones reales de “bloqueo de cuentas bancarias”; también en el cobro de créditos fiscales en litigio, igualmente con amenazas fiscales, en tal modo que “o pagas o te cae la autoridad con todo el peso de la ley aunque te ampares”.

Estos son pues “los factores” a considerar para 2027:

- Déficit público constante.

- Deuda pública creciente.

- Poco crecimiento del PIB.

- Inversión pública mixta en empresas con capital gubernamental al 51 por ciento.

- Un gasto público que no se cubre con los ingresos fiscales.

- No se consideran factores internos como el narcotráfico y la inseguridad.

- No se consideran tampoco los problemas con EU respecto al TMEC y otras diferencias entre los gobiernos de los dos países.