Mazatlán: conflicto entre turisteros
Urgen acuerdos, no atizar a pleitos
A las controversias que toman fuerza en Mazatlán respecto a si le ha ido bien o mal a este destino de playa, y si la promoción turística es la adecuada o no, se les debiera anteponer la actitud unificada de cómo hacerle para que le vaya mejor a la Perla del Pacífico en medio de varias crisis, fundamentalmente en el contexto de inseguridad que ahuyenta a visitantes e inversionistas. Resulta injusto el hecho de que apenas recobra algo de aliento la llamada industria sin chimeneas y la quieran asfixiar de nuevo con discusiones que son respetables pero están fuera de tiempo y de lugar.
Una de las partes plantea que falta mucho por hacer en la atracción del gran turismo, el extranjero sobre todo, y pone en duda la efectividad de las campañas que realiza el Consejo de Promoción Turística; la contraparte destaca con bombo y platillo la recuperación del sector y los millones de pesos captados con base a eventos masivos recientes. Y para colmo de males, en medio de los discrepantes la Secretaría de Turismo estatal no arbitra sino calienta más los ánimos.
El viernes 17 de abril se mostró esa confronta de percepciones cuando la Secretaria de Turismo, Mireya Sosa, acompañada de los empresarios Carlos Berdegué, vicepresidente de la Asociación de Hoteles y Empresas Turísticas de Mazatlán y José Ramón Manguart Sánchez, presidente de la Asociación de Hoteles Tres Islas, presentó un informe sobre un “exitoso primer trimestre en materia turística”, mientras que Francisca Cázarez Oliveros, presidenta de la Cámara de Comercio y Servicios Turísticos, y Guillermo Romero, subsecretario de turismo de la Canaco, criticaron que en Semana de Pascua los hoteleros tuvieron que bajar las tarifas en un 30 por ciento como medida emergente, lo que atribuyeron a la mala estrategia de promoción turística.
Quizás en los dos extremos tengan razón aunque los motivos del diferendo pasan por alto que la división de posturas, así sean en el sano ejercicio de debatir, desgastan los arrestos que hoy son cruciales para el rescate de Mazatlán tal como lo que es: uno de los principales atractivos turísticos que sí debe ocuparse y preocuparse en escalar al nivel de otros centros vacacionales de talla mundial, dirección en la cual empujan empresarios como Ernesto Coppel Kelly, Amado Guzmán Reynaud y Carlos Berdegué Sacristán, entre otros.
Tanto el catastrofismo que resalta lo negativo sin valorar las fortalezas, y el triunfalismo que minimiza las debilidades con tal de plantear la perfección de los resultados, les resultan dañinos a los muchos atrevimientos que quedan por hacer en la expectativa de un Mazatlán pujante, seguro y atractivo para los tours operadores y agencias de viajes. Todavía es poco lo que se tiene como para pelear por lo que no vale una división o medición de fuerzas.
Es falso que Mazatlán esté en la mejor etapa de la actividad turística. Si bien es cierto que va en esa ruta con megaproyectos como el Acuario Mazatlán, Central Park, Tirolesa, restauración del Centro Histórico, la reactivada industria inmobiliaria con enfoque vacacional y eventos claves que son Carnaval, Semana Santa y Semana de la Moto, necesita continuar la cohesión de empresarios y Gobierno para avanzar rápido hacia la expectativa de la jauja mazatleca.
El solo impacto de la violencia derivada del enfrentamiento criminal durante más de año y medio es motivo suficiente para que nadie se disperse en el bando legítimo en resaltar matices negros o blancos. Lo único que hay ahora es una luz al final del túnel haciendo las veces de indicación para ir hacia allá, juntos, por el esplendor de la tierra de venados que cautiva a propios y extraños. Eso sí vale la pena hablarlo, consensuarlo y materializarlo.
Hay que clarificar que la Alcaldesa Estrella Palacios Domínguez es la más indicada para mediar con fines de conciliación del esfuerzo como el primer paso que centre las voluntades en torno a Mazatlán. Estorba la terquedad de la Secretaría de Turismo en presentar una fabulosa bonanza en esta rama de la economía, no se diga del estilo amarranavajas del Subsecretario de la Industria de Reuniones, Alejandro Higuera Osuna, que en vez de mesa de asentimientos propone ruedos, rings y pancracios.
La solución consiste en poner sobre la mesa la autenticidad de la etapa que vive Mazatlán, la verdadera no la de quimeras, y sobre ello trazar la estrategia unificada que con o sin narcoguerra proyecte la nirvana que puede lograrse a partir de lo bastante que ya se tiene avanzado. Analizar sin chocar lleva a encontrar las razones que son el mejor piso parejo para diseñar el progreso.
Qué mal ponerse a pelear,
en vez de conciliar en buen plan,
para que juntos puedan lograr.
que salga del bache Mazatlán.
Y si como sinaloenses aportamos un granito de arena ayudaremos a que nuestro estado con rostro de historia y naturaleza, mariscos y música de banda, chilorio y tamales barbones, cerveza Pacífico y aguachile, hospitalidad y ciudadanos de paz, salga bien calificado al competir por los premios “Lo mejor de México” que se entregarán el 29 de abril de en el marco del Tianguis Turístico de México, en el Fórum Imperial de Acapulco. Las categorías son tres: mejor estado para disfrutar su cocina regional y contemporánea; mejor destino que es una joya oculta: Choix y mejores tres experiencias para vivir en México al menos una vez en la vida, así como vibrar con la energía del Carnaval de Mazatlán. Votemos por Sinaloa en la plataforma digital de México Desconocido que permanecerá abierta hasta hoy lunes a la medianoche.