Medidas fructíferas

Rodolfo Díaz Fonseca
21 septiembre 2026

Con humildad, Rosario Marín dijo en el prólogo de su libro: “Una líder entre dos mundos”, que la historia de su vida en Estados Unidos, sobre todo al convertirse en Tesorera durante el primer mandato de George W. Bush, “habla más de las posibilidades en este país que de mis capacidades”.

El tercer bloque de su libro lo tituló: “Palabras a las cuáles apegarse”. Es un apartado en el que enuncia y comparte siete medidas fructíferas para la vida:

1. Hacer siempre lo correcto: Actuar con ética e integridad. Es decir, fijarse una línea de conducta apegada a estándares morales estrictos, venciendo cualquier clase de tentación.

2. Realizar el máximo esfuerzo, hasta el límite: Dar siempre el 100 por ciento y lo mejor de ti para lograr las metas, alcanzando la plena satisfacción del esfuerzo depositado.

3. Tratar a los demás como queremos que traten a nuestros seres más queridos, puesto que todos tenemos los seres humanos tenemos los mismos derechos y la misma dignidad.

4. No victimizarse y asumir la responsabilidad de todas nuestras acciones con sus consiguientes resultados, sean benéficos o un tanto desfavorables.

5. Agradecer las bendiciones y practicar la gratitud constante.

6. Perdonar para liberarse. El perdón es un regalo para uno mismo no para quien se le otorga, ya que libera de todos los rencores y resentimientos.

7. Tener fe y esperanza, ya que la fuerza espiritual brinda soporte en los instantes de mayor dificultad y adversidad, además de que permite tomar decisiones más razonadas y equilibradas.

Finalmente, expresó: “Con lo anterior, no pretendo descubrir el hilo negro ni construir un catecismo para la conducta humana. Solo comparto modestamente mi experiencia de vida con esas medidas, que estoy consciente es muchísimo más fácil platicarlas que practicarlas”.

¿Pongo en práctica estas medidas?