México, el paraíso mafioso

Manuel Clouthier Carrillo
25 septiembre 2026

México es el paraíso para cualquier mafia: tiene un extenso territorio, una inmensa población, gran desigualdad económica y social; tiene instituciones débiles y gobernantes muy corruptos, es vecino del mercado más grande del mundo, y es garantía de impunidad ya que no existe Estado de derecho.

La República Mexicana cuenta con más de 130 millones de habitantes y un territorio de cerca 2 millones de kilómetros cuadrados. Es casi cuatro veces el territorio español y 2.77 veces la población del país ibérico. También el país cuenta con 4 mil 300 kilómetros de fronteras territoriales al norte y al sur, así como 11,000 kilómetros de litorales entre el Océano Pacifico y el Atlántico. Lo anterior es importante porque México de manera histórica ha tenido fronteras, terrestres y marítimas, muy permeables.

Por otro lado, diversos estudios periodísticos como el publicado por El Universal titulado “México, el país de los cárteles” (2022), manifiesta que 40 por ciento de los estados tienen en su territorio presencia de uno o varios grupos del crimen organizado; 50 por ciento de los 2 mil 471 municipios presenta vulnerabilidad a los cárteles en sus policías locales.

Reportes de la Sedena señalan que existen más de 80 grupos del crimen organizado y 16 bandas criminales que operan en México. Solo 18 de los 32 estados del país mantienen alguna parte de su territorio “libre”, sin presencia delincuencial.

Es conocido además que contamos con estados fallidos tomados al 100 por ciento por el crimen organizado desde hace muchos años, como lo son: Tamaulipas, Sinaloa, Michoacán, Guerrero y Zacatecas, entre otros. De éstos, Guerrero es el estado principal productor de amapola en el país, y Zacatecas tiene presencia de varios cárteles y de un grupo político por más de 25 años.

Para entender el fenómeno de criminalidad organizada hay que considerar cinco premisas: Primero, el Estado tiene la fuerza y los medios para derrotar a la mafia ¿Por qué no lo hace?

Segundo, no existe crimen organizado sin apoyo institucional, sin anclaje político.

Tercero, la arrogancia de la mafia es proporcional a la ausencia o la complicidad del Estado. En México tenemos unos cárteles muy arrogantes...

Cuarto, es el tipo de Estado lo que genera un tipo de mafias y no al revés. No es la marginación y la pobreza lo que genera la violencia mafiosa, es la ausencia represiva del Estado a los criminales, sea ésta por corrupción, ineficiencia o complicidad.

Quinto, el problema mafioso es territorial, es un problema de soberanía sobre un mismo territorio La gente siempre sabe quien manda en un territorio, las autoridades o el narco.

Si México no se atreve a combatir sin tregua a los cárteles de la droga hasta reducirlos a su mínima expresión y tomar control territorial replegándolos; si no se emprende una verdadera cruzada contra la corrupción organizada, la narcopolítica y el lavado de dinero; si no se trabaja institucionalmente para construir un verdadero Estado de Derecho y si no se emprende una batalla cultural, a través de la educación, contra las drogas, la violencia, la corrupción y el abuso del poder; si no se fomenta la inversión productiva y la generación de una economía formal desincentivando la economía informal que es un caldo del cultivo para los flujos financieros y las actividades ilegales; si no trabajamos como país en todo lo anterior, México seguirá siendo un paraíso mafioso.