Minerales críticos
La Estrategia de Seguridad Nacional de Estados Unidos, publicada a fines del año pasado, señala claramente quién es el contrincante geoeconómico de Washington a nivel global: China.
Sin embargo, fue hasta recientemente que el gobierno de Trump entendió lo que quiere decir la superioridad de Beijing en la producción de minerales críticos. Es a partir de este conocimiento que Estados Unidos inició una nueva estrategia que le permita explotar estos recursos a nivel global. Después de haber amagado con quitarle Groenlandia a Dinamarca y, por extensión, a la Unión Europea, el gobierno de Trump parece estar dando un giro de 180 grados. Así, el 4 de febrero, Estados Unidos, la Unión Europea y Japón consolidaron una alianza estratégica para fortalecer la seguridad de las cadenas de suministro de minerales críticos y tierras raras, con el fin de reducir la dependencia de China.
Washington propuso la creación de un bloque comercial preferente que incluya la implementación de precios mínimos coordinados. Esta medida busca proteger a los productores aliados frente a la volatilidad y la supuesta manipulación de precios por parte de Xi Jinping.
A su vez, el Secretario de Estado, Marco Rubio, anunció la creación de FORGE (Forum on Resource Geostrategic Engagement) como sucesor de la anterior Asociación para la Seguridad de los Minerales (MSP). Esta nueva plataforma, presidida inicialmente por Corea del Sur, coordinará políticas y proyectos de inversión a gran escala entre los aliados.
Junto con esto, el Gobierno estadounidense anunció la puesta en marcha del Proyecto Vault, una reserva estratégica de minerales financiada con hasta 10 mil millones de dólares para estabilizar el mercado ante posibles cortes de suministro.
Este esfuerzo conjunto responde a la necesidad de asegurar materiales como el litio, cobalto, níquel y tierras raras, esenciales para la industria de defensa, energías limpias y semiconductores.
Es en este contexto geopolítico en el que hay que entender el reciente acuerdo al que llegaron la administración Trump y el gobierno de Sheinbaum que tiene como fin evitar que las cadenas de suministros de minerales críticos y tierras raras entre en un colapso. La idea es establecer precios base que se respeten y que eviten la manipulación de precios de Beijing. Se piensa que el plan de acción estará listo en aproximadamente 60 días.
No se puede entender el sentido que tendrá la negociación de un nuevo tratado de libre comercio si no se entiende esta estrategia global de Estados Unidos. Sin duda la apuesta de Washington es que tecnologías como la inteligencia artificial y la computación cuántica serán los fundamentos de la nueva forma de crear riqueza en el mundo futuro.
La cuarta revolución industrial está en marcha y México debe aprender muy pronto a integrarse a ella a partir de su interés primordial y no sólo reaccionando a los acontecimientos. Necesitamos pensar estratégicamente.
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El autor es abogado y Diputado federal.