Mostrar caras del equipo de Imelda
Perfiles que rehabiliten la confianza

Alejandro Sicairos
08 septiembre 2026

Han transcurrido más de 10 días desde que el Movimiento Regeneración Nacional le otorgó a Imelda Castro Castro el nombramiento de Coordinadora Estatal de la Defensa de la Transformación y la Soberanía Nacional y ese tiempo a contrarreloj trae implícito el apremio de que la eventual candidata a la Gubernatura de Sinaloa muestre algunas señales de arrestos y propuestas que reconstruyan los ánimos en ciudadanos atropellados por varias crisis al mismo tiempo.

Los procesos electorales reciclan la fe colectiva respecto a la llegada de actores y factores gubernativos que traigan avances tangibles para mejorar la vida de las familias. Frente a escenarios como el de hoy, donde proceden a tocar fondo las certidumbres de todo tipo, los pretensos al poder público están llamados a estimular las credibilidades inclusive antes de ocupar los cargos que buscan.

Se trata de tiempos políticos extraordinarios en los cuales la sociedad voltea hacia todos lados al tratar de identificar los signos de la operación presente o futura para sacar a Sinaloa de la prolongada violencia de alto impacto que no distingue edades, géneros, actividades legítimas ni potestades en materia de seguridad pública y procuración e impartición de justicia. Narcoguerra y fuerza pública rebasada se miden con el mismo rasero de las esperanzas y confianzas perdidas.

A Imelda Castro, por ser la primera que un partido perfila hacia la elección constitucional del 6 de junio de 2027, le toca la carga inicial de convertirse en bujía de mejores y grandes expectativas que hablen de un mañana distinto, de “construir la aurora de un nuevo amanecer” que ofreció al aceptar la Coordinación, anticipando la luz al final del túnel del cual Sinaloa no ha podido salir en dos años, desde que el 9 de septiembre de 2024 inició la aciaga confrontación al seno del Cártel de Sinaloa.

Tampoco se trata de que instale un Gabinete alterno al que preside la Gobernadora Graciela Domínguez, pero sí de la factibilidad de que bosqueje el equipo que la acompañaría en caso de que la mayoría de votos mandate que ella presida el Ejecutivo estatal. Mujeres y hombres capaces de atender con eficacia los retos vigentes y los que vienen, que despierten el ímpetu social que será igual de indispensable para reponer la gobernabilidad cimentada en la participación ciudadana.

De lo contrario, si quien es la carta fuerte de la Cuarta Transformación para retener el Gobierno en Sinaloa retrasa la emisión de señales que en el contexto de crisis de la seguridad pública serían como luces de bengala lanzadas para que los electores acudan a salvar a Sinaloa de naufragio económico y social, pues entonces la Oposición y las redes sociales harán lo propio en cuestión de arribismo y rapiña política.

Es el momento de que comience a cobrar forma el planteamiento de Gobierno para el período 2027-2033 que debidamente consensuado instale andamios que posibiliten transitar de la narcoguerra o posguerra, al Sinaloa con paz positiva y duradera. No es temprano hacerlo ahora porque cada día que pasa constituye desesperación a ras del escepticismo en el ambiente de terror, luto, frustración y desconfianza que abate las tenacidades que resisten en la espera de condiciones idóneas para que la tierra de los once ríos emerja como el Ave Fénix, fortalecida desde las cenizas.

¿Quiénes son los activos fiables y capaces que Imelda Castro debe empezar a siluetear con el propósito de que la gente los valide por anticipado? Este tema que la vieja élite política guardaba para último momento como caja de pandora que en la mayoría de las veces acabó siendo cloaca destapada, hoy simboliza el acto de transparentar las personalidades y trayectorias que vendrán a apagar los tantos fuegos que calcinan las esperanzas de los sinaloenses.

En fin, son muchas las razones que aconsejan a que Imelda Castro visibilice al equipo central que vendrá junto a ella cuando por decisión del voto democrático se le asigne la faena de resanar las cuarteaduras de la 4T en el estado. Por el bien de todos, adelantar algunos asomos de cuál será la tripulación principal que la acompañe en el navío a la deriva que es Sinaloa.

Al ver cómo Sinaloa cruje,

Imelda tiene muy corto lapso,

De mostrar el team que empuje,

Contra el inminente colapso.

Como verdades de Perogrullo, hay conceptos en el pronunciamiento de José Lauro Meléndrez Parra, presidente en Sinaloa de la Federación de Cámaras Nacionales de Comercio, que debieran ser tomadas como credos en la batalla por la reactivación económica que libran los organismos empresariales. Se resumen en cinco frases claves: “el diálogo con las autoridades es indispensable. Pero dialogar no significa validar; participar no significa respaldar; y estar en una mesa no significa que el problema esté resuelto”; “debemos evitar convertirnos, consciente o inconscientemente, en parte de una narrativa de gobernabilidad, basada más en la percepción que en resultados verificables”; “el sector empresarial debe ser aliado de las instituciones, pero no subordinado a ellas”; “los empresarios debemos ser parte de la solución, pero nunca parte de una simulación” y “una fotografía no recupera una inversión. Una reunión no genera por sí misma empleos. Un comunicado no reduce la inseguridad. Una mesa de trabajo no sustituye a una política pública eficaz”.