Nuevas amenazas a Irán
Iniciamos ayer la semana con una jornada bursátil negativa en Asia, positiva en Europa y mixta en América. El mercado de valores neoyorquino presentó este lunes un desempeño encontrado, en medio del aumento de los precios del petróleo y las dudas sobre las conversaciones de paz entre Estados Unidos e Irán. Los mercados accionarios vienen de cinco semanas en rojo a causa de los temores provocados por el aumento de los precios del petróleo y sus implicaciones en el futuro de las políticas monetarias de los bancos centrales.
Los descensos del mercado de la semana pasada, llevaron al índice Nasdaq y al Dow Jones a terreno de corrección, al caer cerca de 12 y 10 por ciento desde su mayor nivel alcanzado el 29 de octubre de 2025. El presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, declaró que, incluso con el aumento de los precios de la energía, considera que las expectativas de inflación están bien ancladas más allá del corto plazo. Si bien afirmó que el Banco central podría eventualmente enfrentarse a la cuestión de qué hacer al respecto, recalcó que aún no se enfrenta a esa cuestión porque se desconocen cuáles serán los efectos económicos.
Por su parte, el Presidente Trump dijo que Estados Unidos está manteniendo conversaciones serias con un régimen nuevo y más razonable para poner fin a sus operaciones militares en Irán. El Mandatario agregó que se han logrado grandes avances, pero también dijo que si no se llega a un acuerdo de paz en breve y el Estrecho de Ormuz no se reabre inmediatamente, Estados Unidos concluirá su “encantadora estancia” en Irán haciendo estallar y aniquilando por completo todas sus centrales eléctricas, pozos petrolíferos y la Isla de Kharg, que deliberadamente aún se han tocado.
En México, los mercados accionarios terminaron la jornada de ayer con ganancias, tras una semana agitada por la continuidad de los ataques militares en Medio Oriente. Según algunos analistas, no se descarta que los mercados empiecen a incorporar, además del riesgo inflacionario, la posibilidad de que el conflicto induzca una marcada desaceleración económica global. En general, los inversionistas aprovecharon algunas oportunidades en el mercado de cara a una corta semana de negociaciones por las festividades de Semana Santa.
En asuntos energéticos, tenemos que el crudo occidental cerró por encima de los 100 dólares por barril por primera vez desde julio de 2022, registrando su tercera sesión consecutiva de alzas, sin que se vislumbre el fin de la guerra contra Irán, en medio de un conflicto cada vez más extenso y la preocupación de que Estados Unidos envíe tropas terrestres al País. Así, el crudo estadounidense, West Texas Intermediate, para entrega en mayo cerró con una subida de 3.24 dólares, situándose en 102.88 dólares por barril, mientras que el petróleo europeo, Brent del Mar del Norte, para mayo bajó 70 centavos, para colocarse en los 111.87 dólares.
La guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán se encuentra en su quinta semana, y el cierre del Estrecho de Ormuz por parte de Irán continúa estrangulando el 20 por ciento de las exportaciones mundiales de petróleo del Golfo Pérsico. El conflicto se intensificó el fin de semana cuando los hutíes de Yemen, vinculados a Irán, lanzaron ataques con misiles contra Israel, aumentando la posibilidad de nuevos ataques contra buques que transitan por el Estrecho de Bab el-Mandeb, que conecta el Océano Índico con el Mar Rojo, limitando así el acceso de los petroleros al Canal de Suez.
Irán también continúa sus ataques contra los estados vecinos del Golfo Pérsico, mientras que medios estadounidenses informan que la administración Trump está considerando enviar tropas a Irán para incautar cerca de 450 kilogramos de uranio, además de desplegar nuevas tropas en la región, lo que agrava aún más el conflicto. El Presidente Trump también declaró que está considerando atacar o capturar la infraestructura petrolera, las centrales eléctricas y las plantas desalinizadoras de Irán si no se alcanza pronto un acuerdo para poner fin a la guerra.
A medida que el conflicto se vuelve más complejo y difícil de contener, aumentan los riesgos para el suministro mundial de crudo, combustibles refinados, gas, fertilizantes, aluminio y otras materias primas producidas en la región. En respuesta, el alza de los precios y, en última instancia, el racionamiento de la demanda, siguen siendo los principales mecanismos para reequilibrar un mercado que, al parecer, sufrirá una creciente escasez de energía en las próximas semanas.
En temas cambiarios, observamos que el peso mexicano detuvo su depreciación de tres jornadas al hilo, en medio de los comentarios del Presidente Trump sobre las conversaciones de paz con Irán y de los ataques que se siguen suscitando en Medio Oriente. De acuerdo con los registros del Banco de México, el peso mexicano cerró ayer en 18.13 unidades interbancarias por dólar, con una apreciación de casi medio centavo respecto al cierre previo del viernes. En cambio, el Índice Dólar, DXY, que rastrea el comportamiento de la divisa estadounidense frente a una canasta de seis monedas, se apreció ligeramente para cerrar en 100.53 unidades.
El dólar se ha fortalecido por ser un refugio seguro, debido a que la guerra en Oriente Medio continúa, con ataques constantes durante el fin de semana. Es el caso que la divisa verde se encuentra en su nivel más fuerte de los últimos 10 meses y se encamina a su mayor ganancia mensual desde julio pasado, ya que las señales contradictorias de Irán y Estados Unidos atenuaron las esperanzas de una posible solución rápida al conflicto de Oriente Medio. En cambio, el peso mexicano perfila su peor desempeño mensual desde agosto de 2024, al tiempo que se mantiene en su nivel más débil en cuatro meses.
Sigamos atentos; nos vemos el próximo martes.