Paloma: primero la gobernabilidad
La Senadora da lección de cordura

Alejandro Sicairos
08 mayo 2026

Para Paloma Sánchez Ramos, la Senadora que el dirigente nacional del Partido Revolucionario Institucional, Alejandro Moreno Cárdenas, mencionó dentro de los cuadros brillantes a considerar para la candidatura a Gobernadora de Sinaloa, cree que en los días actuales lo más importante para cualquier político debe ser la gobernabilidad del estado y continuar con la exigencia de paz para las y los sinaloenses. “Pronto volaré hacia allá”, dice la mujer que más alas tiene para tomar la postulación del tricolor.

Más estratégica desde el nido que es la maternidad, observa y traza líneas de acción no para la actual coyuntura que incita a la estridencia sino para la etapa crucial que significa la toma de la decisión que está a cargo de Alito y el Consejo Político Nacional. Sabe que quien asome la cabeza ahora, en medio de las crisis de seguridad y política que vive Sinaloa, lo hace con el conocimiento previo de que saldrá raspado. Y sobre aviso no hay engaño.

Frente a opiniones que defienden al Diputado Mario Zamora, los mismos que lo quieren llevar a igual aventura que en 2021 en lugar de indicarle que ajuste la propuesta y actitud a la realidad actual de Sinaloa, vale defender la factibilidad de que rostros nuevos, sangre joven y propuesta moderna logren sacar al PRI del atolladero y rescaten la confianza de los electores en las siglas tricolor.

El mochitense lo sabe y por ello después de la romería que realizó en medios para abominar la narcopolítica, y con ello reactivar la recordación social por los daños asestados durante décadas del binomio PRI y crimen organizado, el Legislador emitió el comunicado en el cual llama a “no caer en generalizaciones frente al complejo momento que vive Sinaloa, derivado de los recientes señalamientos, investigaciones y procesos que involucran a distintos actores públicos y políticos del estado”.

En la pertinente aclaración de “no todos están involucrados”, Mario Zamora puntualiza que “en medio del contexto actual, sería irresponsable descalificar por completo a las instituciones de seguridad, justicia y gobierno, pues dentro de ellas existen miles de mujeres y hombres honestos que diariamente cumplen con responsabilidad su labor”.

A eso se refiere precisamente Paloma Sánchez cuando pone por encima de una aspiración personal la urgencia de actuar desde todas las tribuna y trincheras posibles para que regresen a Sinaloa la paz, unidad y Estado de derecho. La convocatoria a abandonar aquí la escabrosa tesis que plantea que a río revuelto, ganancia de oportunistas.

A ella la redimensiona la vida por la sublime posición de mamá, esa plataforma humanista que le permitirá traerles a los electores una visión de gran altura en lo económico, político y social, precisamente la perspectiva requerida en Sinaloa antes de caer a lo más profundo del despeñadero de desesperanza, desesperación e indefensión en que vamos por la violencia de todos los días. Cómo nos faltan voces sensatas que construyan narrativas en contrasentido del catastrofismo.

Lo demás les corresponde al PRI y su dirigente. No significa atacar a Mario Zamora el hecho de clarificarle el panorama que enfrentaría si Moreno Cárdenas logra sacarlo adelante como candidato a Gobernador de Sinaloa. El Diputado federal posee el suficiente libre albedrío para determinar si atiende a sus abogados del diablo que le cuchichean al oído las mismas quimeras de hace un quinquenio, o se detiene a escuchar el trueno que anuncia la proximidad de la tormenta.

Hagamos que las cosas regresen al cotejo objetivo. Paloma Sánchez está dedicada a cuidar al pequeño Mateo y ello la crece en el aprecio social. Mario Zamora podría hacer el análisis sereno de la experiencia de 2021 y decidir en consecuencia respecto a si viene o no por la Gubernatura. Y el PRI definir si en el sentimiento social que predomina en Sinaloa encaja mejor una candidata o un candidato.

Así es de sencillo, sin brincar tanto en suelos muy parejos. La sucesión requiere de propuestas que aparte de instalar el letrero de piérdase aquí toda esperanza, fundamentalmente indiquen las salidas que proponen los pretensos, pero rutas de evacuación sin el riesgo de la resbaladiza saliva.

Es la Paloma mensajera,

Que desde su nido diseña,

Aquel Sinaloa que sueña,

Con paz que sea duradera.

Viejo lobo en el mar de la política donde lo mismo ha sido capitán que náufrago, Francisco Labastida Ochoa, ex Gobernador y ex candidato a la Presidencia de México, también se subió a la peligrosa ola que el gobierno de Donald Trump levantó en Sinaloa, y el ex Mandatario que más luchó para encarrilar en la civilidad a la tierra de los once ríos tuvo que ajustar su disertación de la narcopolítica a la conseja que invita a ver la paja en el ojo ajeno y percibir también la viga en los ojos de otros. Enriqueció el debate al considerar que cualquier indagatoria sobre el Gobernador con licencia, Rubén Rocha Moya, tendría que ampliarse a administraciones anteriores. “Tienen que revisar también el pasado y ver qué ha ocurrido. Si los delitos no han prescrito, hay que investigarlos”.