Plataforma Días Sin Clases: un punto de partida

Ángel Leyva
03 septiembre 2026

Este 2 de septiembre, en Mexicanos Primero Sinaloa (MPS), presentamos Días Sin Clases, una plataforma pública que reúne, verifica y organiza información sobre las interrupciones de clases en la educación básica. La presentación reunió a medios de comunicación, autoridades, organizaciones de la sociedad civil, comunidades escolares y representantes de la academia alrededor de una preocupación común: conocer con mayor precisión cuándo, dónde y por qué se está afectando la continuidad educativa en Sinaloa.

La necesidad de contar con esta herramienta parte de una realidad que se ha hecho cada vez más visible. La crisis de violencia e inseguridad iniciada en septiembre de 2024 afecta distintos ámbitos de la vida en Sinaloa, incluidas las actividades educativas. Cuando en MPS comenzamos a monitorear las suspensiones de clases, identificamos que, en distintos contextos y municipios, el problema no se limita a la violencia. Las clases también se interrumpen por carencias de infraestructura, falta de personal, fenómenos naturales, entre otras causas.

El problema era que estas interrupciones aparecían de manera fragmentada. Cada noticia permitía conocer lo ocurrido en un momento determinado, pero no existía un registro público que permitiera observar qué sucedía cuando estos hechos se acumulaban a lo largo del ciclo escolar. Desde la sociedad civil buscamos contribuir a llenar ese vacío y comenzar a responder preguntas básicas: ¿cuántos días registran suspensiones?, ¿dónde ocurren?, ¿por qué causas?, ¿con qué frecuencia?, y a partir de ahí, plantearnos una pregunta muy importante: ¿qué sucede con las trayectorias educativas y los aprendizajes cuando las interrupciones se acumulan?

Pero hay que ser muy claros: Días Sin Clases no demuestra relaciones, no establece causalidades ni permite atribuir efectos sobre el aprendizaje. Para avanzar en esas preguntas harán falta otras fuentes y métodos de investigación que permitan profundizar en lo que los registros empiezan a mostrar.

Los problemas educativos, además, no solamente necesitan ser investigados; también deben colocarse en la agenda pública, discutirse y atenderse. La información puede ayudarnos a definir mejor los problemas, construir argumentos y propuestas, y sostener una interlocución con quienes toman decisiones. Porque incidir no significa únicamente señalar: también implica contar con evidencia para preguntar qué se hizo, qué falta por hacer y qué podemos mejorar

El reto es que la información no se quede en la plataforma, sino que circule, se contraste y se convierta en insumo para investigaciones, propuestas, conversaciones públicas y espacios de decisión.

Porque en educación necesitamos problemas mejor planteados, preguntas más precisas, argumentos más sólidos y decisiones mejor informadas. Días Sin Clases no hace ese trabajo por nosotros, pero nos ofrece una base para hacerlo mejor.

Por eso, la pregunta no es solamente cuántos días sin clases hemos podido documentar, sino qué vamos a construir a partir de esta información.

Ese es el verdadero potencial de este ejercicio: conocer mejor un problema no garantiza resolverlo, pero difícilmente podremos transformarlo si antes no somos capaces de documentarlo, investigarlo y discutirlo con seriedad.

Hoy tenemos un nuevo punto de partida. Ahora nos toca convertir esa información en conocimiento, incidencia y mejores decisiones. Porque cada interrupción que afecta el derecho a aprender importa y cada día sin clases cuenta.

Para conocer la plataforma, puedes consultarla en sinclases.mx.

El autor es director de Investigación en Mexicanos Primero Sinaloa.