¿Por dónde empezamos?

David Cristóbal Álvarez Bernal
13 enero 2026

Se supone que los mexicanos pagamos impuestos, aunque sea renegando, a cambio de que el Gobierno nos proporcione servicios de calidad.

Si se pregunta por qué en algunos países europeos sus ciudadanos no la hacen de emoción a pesar de tener tasas de impuestos del 50 por ciento o más, la respuesta es sencilla, esos ciudadanos reciben servicios públicos de alta calidad.

Ya sea educación (incluso a nivel profesional), infraestructura (calles, avenidas y carreteras), energía eléctrica y agua potable, seguridad y, sobre todo, servicios de salud.

En esos países, como Dinamarca dijera aquel, los ciudadanos no se quejan al pagar impuestos porque a cambio reciben servicios de excelente calidad totalmente gratuitos.

En cambio, en México, todos sabemos cómo están las cosas. Si un ciudadano de alguno de esos países europeos llegara a acudir al IMSS o al ISSSTE, no daría crédito a lo que vive y pensaría que llegó a una zona de guerra.

Pacientes en el piso sosteniendo ellos mismos el suero o medicamento que les pusieron en espera de que se desocupe alguna cama.

Citas para ver a los especialistas para dentro de seis meses de tal manera que, llegada la cita, el paciente ya se murió o se puso más grave.

Ante el panorama que le dibujo, la pregunta es ¿por dónde empezamos? Y la respuesta no puede ser otra que el Gobierno debe atacar todas las deficiencias en los servicios públicos priorizando las que tienen más impacto en los ciudadanos, como los servicios de salud.

El Gobierno municipal, por ejemplo, tiene dinero suficiente para mejorar las calles y avenidas y para mejorar el servicio de agua potable y drenaje.

Si no tienen dinero suficiente no es porque no llegue dinero a sus manos, es porque gastan en pendejadas o se lo roban, o las dos cosas.

Si queremos que las cosas cambien y dejar de renegar cada que pagamos impuestos, pero, sobre todo, si queremos recibir mejores servicios públicos, debemos empezar a exigir nuestros derechos en tribunales. Solo así nos van a hacer caso.