Por qué ahora la criminalidad prefiere personas vivas
¿Menos homicidios y más delincuencia organizada?, nos preguntan constantemente. Hay cada vez más respuestas. Enfocados en la investigación de la trata de personas y la extorsión, un grupo de especialistas analizó “las conexiones entre el crimen organizado, los derechos humanos y el Estado. “A diferencia de la violencia letal o la provisión de bienes ilícitos, la trata de personas y la extorsión convierten a las personas vivas en activos comerciales”. Esta aportación contribuye a entender mejor por qué los homicidios violentos bajan a la vez que “los grupos criminales organizados” se expanden.
En documento publicado en marzo pasado, reunimos amplios relatos de más de 30 personas especializadas respecto a las lógicas de operación criminal y el cambio en las rutinas de violencias, testimonios que desnudaron el homicidio violento como parte de una colección de opciones en la proliferación de sistemas de control político y social basados en la crueldad y el terror.
La nueva investigación “ofrece un modelo teórico que sintetiza la interrelación entre el Estado y el crimen organizado, en términos de violaciones de derechos humanos. Muestra la aplicabilidad del modelo mediante un análisis regional de la trata de personas y la extorsión, dos actividades criminales predatorias que sostienen y fortalecen a las estructuras criminales mediante el uso de personas vivas como activos comerciales”.
El análisis se basa en la revisión sistemática de estudios empíricos, incluidas más de 100 publicaciones académicas, 50 reportes de organismos internacionales y organizaciones de la sociedad civil, y seis mapas de evidencia generados por la Iniciativa Internacional de Evaluación de Impacto. El documento explica que el crimen organizado florece en contextos de alta vulnerabilidad donde el Estado no cumple con la promoción de los derechos económicos y sociales.
La vulnerabilidad socioeconómica y “la presencia irregular del Estado, los GCO emplean la violencia para afianzar su control de mercados ilegales, como la venta de drogas ilícitas, el juego clandestino, o la comercialización de productos falsificados o robados. En estos mercados ilícitos, los GCO ofrecen productos o servicios ilegales que el consumidor demanda sin ser coaccionado explícitamente. Pero a la medida que el GCO se diversifica también incursiona en actividades predatorias, como la extorsión y la trata, que requieren de la explotación continua de personas vivas”.
Muestra el estudio que “la gobernanza criminal es un fenómeno común en la región, incluso en países con mayor capacidad estatal y democracias más sólidas... Tanto la trata de personas como la extorsión son delitos atractivos, en parte, porque permiten la explotación continua de individuos durante largos periodos. Como dijo uno de nuestros entrevistados, a diferencia de la droga, que una vez consumida se debe producir nuevamente, la explotación humana puede continuar por años”.
La nueva publicación tiene enorme valor en muchos ángulos; aquí apenas mostramos algo para seguir respondiendo cómo es que bajan los homicidios intencionales y a la vez prolifera la gobernanza criminal en México y en la región.