¿Por qué aparece un caballo negro en Morena?
El 22 de junio, se supone, Morena anunciará a los coordinadores estatales de Defensa de la 4T. En los hechos, quienes lo sean, serán los candidatos y candidatas de Morena a gobernar sus estados. La noticia es relevante, no tan sólo porque es el partido en el poder tanto a nivel federal como en Sinaloa, sino porque, a pesar de la grave crisis política por la que atraviesa desde el 9 de septiembre de 2024, que ya ha golpeado los niveles de aceptación de la Presidenta Sheinbaum, es el partido, según las encuestas del momento, más perfilado para ganar la contienda electoral de 2027. No obstante, hay que matizar diciendo que, si sigue esta tendencia a la baja de la imagen presidencial, Morena se verá inevitablemente afectado en las elecciones del próximo año.
En Sinaloa, después de las acusaciones del Departamento de Justicia de Estados Unidos, a través de una Corte neoyorquina, a Enrique Inzunza y Juan de Dios Gámez, quienes eran los favoritos del Gobernador Rocha Moya para ser candidatos de Morena a la Gubernatura, parecía que la competencia interna se reducía a dos aspirantes, si acaso tres: Imelda Castro, Tere Guerra y Graciela Domínguez. Sin embargo, ahora vemos que el Diputado Jesús Ibarra, con el respaldo de Alfonso Ramírez Cuéllar, otro congresista federal de Morena y quien, se supone muy cercano a Claudia Sheinbaum, levanta la mano para registrase en la lid interna. De confirmarse su registro, estaríamos contemplando un nuevo e inesperado frente de guerra al seno de los morenos.
El Diputado Ibarra tiene todo el derecho a aspirar a ser el portador del lábaro morenista, pero no parece congruente y serio que en un momento donde Morena necesita una congruencia ideológica, ética y política, tal y como lo ha exigido, Ariadna Montiel, la nueva presidenta del partido, él aparezca como aspirante de la izquierda a gobernar Sinaloa. Ibarra es un político que hasta hace poco era militante del PANAL, funcionario de varios gobiernos priistas, y muy poco conocido en la política estatal. Si, como dicen los dirigentes de Morena, las encuestas de popularidad son decisivas para seleccionar a las candidatas o candidatos y él no la tiene, ¿por qué lo lanza Ramírez Cuellar? En menos de un mes ¿cuánto puede hacer Jesús Ibarra para que lo identifiquen los ciudadanos y ponerse por encima de las tres mujeres señaladas, que, de lejos, son más conocidas que él y tienen una larga trayectoria en la izquierda sinaloense?
Si Ramírez Cuellar lo mete como el caballo negro de la competencia interna de Morena, ¿acaso lo hace con el apoyo de la Presidenta Claudia Sheinbaum? Lo dudo. Sería demasiado aventurado e irrespetuoso de lo que dice ser Morena.
Si, Morena en Sinaloa, como gobierno y partido, pasa por un periodo de confusión e inestabilidad debido a las acusaciones gringas al doctor Rocha Moya, a la ausencia de liderazgo en el Tercer Piso, y a la brutal información y debate que satura los medios noticiosos mexicanos -nunca experimentada por ningún gobierno en la historia de nuestro estado- ese partido debería, y esto es políticamente elemental, guardar unidad, pero no sucede eso cuando vemos que de la nada emerge un aspirante a la Gubernatura que intenta sacudir el tablero al cuarto para las 12.
Fuera de Sinaloa, el panorama se le puede oscurecer más a Morena porque, por su flanco izquierdo no partidario, los maestros de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación, CNTE, iniciaron sus movilizaciones anuales, pero ahora con la seria amenaza de torpedear, al menos, la inauguración de la Copa Mundial de Futbol, el próximo 11 de junio.
Los maestros han sido capaces de poner patas pa’ arriba a la Ciudad de México cada año como medida de negociación de alcanzar sus objetivos gremiales y políticos, sin embargo, ahora, con la enorme necesidad que tiene el Gobierno federal de mostrar capacidad organizativa y convencer al mundo de que México puede subordinar la violencia delictiva y evitar que se desborden las movilizaciones sociales, están aprovechando la coyuntura para exigir a Palacio Nacional que responda plenamente a sus exigencias.
Por lo pronto, ya cerraron varias calles del Centro Histórico de la Capital y planean tomar el Zócalo, además de bloquear varias arterias vitales de la ciudad.
¿Hasta dónde escalarán sus acciones los maestros?, es difícil pronosticarlo, pero parece que quieren llegar más lejos que nunca.
Por otro lado, parecía por un momento que el crimen organizado, particularmente el Cártel Jalisco Nueva Generación, después de que cayó “El Mencho”, su líder, llegarían a afectar con su violencia la atmósfera futbolera, pero los continuos golpes que se le han dado indican que se han debilitado severamente y no podrán intentarlo.
Esperemos que ningún evento político, delictivo o social afecte el curso de la competencia futbolística en México porque lo que está en juego es mucho más que el desempeño deportivo de la oncena nacional o el éxito económico que traigan los visitantes internacionales. El mundo estará observando a México durante varias semanas y es vital, en un escenario mundial y nacional crítico, que el País muestre estabilidad social, capacidad organizativa y grandeza para enfrentar enormes desafíos y situarse con mayor solidez en el mundo contemporáneo.