¿Por qué importan los jóvenes?

México ¿cómo vamos?
03 enero 2026

Nuestras opiniones y preocupaciones importan.

Nuestro arte importa.

Nuestras ideas importan.

La juventud agrega un inconmensurable valor a la sociedad. No solo con la frescura que tienen nuestras ideas y nuestra voz, sino también con nuestro trabajo, nuestras acciones y nuestros valores. ¿Se nos da la relevancia, los espacios y la visibilidad que deberíamos tener? ¿Cómo se valora nuestro rol en la sociedad hoy y qué importancia se le da al que tomaremos en el futuro?

En agosto de 2025, México, Cómo Vamos? publicó “Numeralia de jóvenes”, una serie de infografías con datos que evidencian la importancia de la juventud en nuestro país. Nuestra intención en este texto es retomar esos datos para justificar y resaltar la relevancia y necesidad de un proyecto como CAOS (IG: @_somoscaos_).

Primero, ¿quiénes son los jóvenes en México? En el marco de los datos que citaremos, somos aquellos que tenemos entre 12 y 29 años de edad. Representamos casi una tercera parte de la población del país.

Este grupo de la población no solo es importante por su dimensión. Los jóvenes también somos la generación más educada, sobrepasando por varios años a nuestros padres y abuelos. El grado promedio de escolaridad de quienes tienen 20 a 24 años es de 11.39 y 11.49 para quienes están en un rango de edad entre 25 y 29 años. Mientras que para aquellos de entre 55 y 59 años ese mismo dato es 8.78 y para quienes tienen entre 65 y 79, 6.94.

En cuanto a nuestra significancia en el mercado laboral, los jóvenes representamos una cuarta parte de la población ocupada. Tenemos jornadas largas de trabajo: más de la mitad de la población entre 20 y 29 años tiene jornadas de entre 35 y 48 horas a la semana y 24 por ciento trabajan más de 48 horas en este mismo periodo.

Sin embargo, desgraciadamente, los datos mencionados no se traducen en mejores oportunidades durante esta etapa definitoria y constructiva de nuestras vidas. El salario promedio para un joven de entre 20 y 29 años en México es de $10,098 pesos, insuficiente en una economía que se está desacelerando. Un mercado laboral con condiciones adversas y bajos ingresos impide a los jóvenes acceder a vivienda propia, por ejemplo. Otro reto es la informalidad: el 60 por ciento de los jóvenes no cuentan con contrato laboral estable, 41 por ciento no cuenta con prestaciones y 60 por ciento no tiene seguridad social.

Hoy no existe una plataforma que le dé voz real a los jóvenes para que expresen estas preocupaciones, para que las vuelvan visibles. Esto es necesario, pues en la medida que no se visibilizan, nada cambia.

Darles voz a las generaciones jóvenes no solo es un tema de justicia social y un deber transgeneracional para el bienestar de la sociedad en el futuro. Es también una decisión inteligente en términos económicos, políticos, de negocio.

Los jóvenes somos de los grupos demográficos más importantes del país. En los próximos años seremos los que consumirán más, formarán familias, educarán a las próximas generaciones, constituirán la mayor proporción de la fuerza laboral y votarán en los ejercicios electorales. Hoy ya somos quienes más usamos Internet, quienes más estamos volcados a las nuevas tecnologías, quienes estamos empezando a construir un patrimonio.

Los jóvenes estamos tomando decisiones que están definiendo las bases de lo que será nuestra vida profesional, familiar, financiera y personal. Nos enamoramos de marcas (no muchas) y de políticos (casi ninguno) que nos voltean a ver. Que nos voltean a ver de verdad, hablándole a nuestras necesidades y respondiendo ante nuestras preocupaciones.

Por eso es importante saber ¿qué piensan los jóvenes sobre política, cultura, economía, y el futuro de la tecnología? ¿Qué les interesa? ¿Dónde y cómo gastan su dinero?

Al no existir un espacio en el que estas generaciones puedan expresarse libremente y ser escuchados, existe un vacío de esa información valiosa para que quienes están en las posiciones de toma de decisiones sepan cómo hablarle mejor y responder mejor a sus necesidades.

Otra faceta de la importancia de tomar en cuenta la voz de los jóvenes, una más abstracta y, acaso, más relevante, es que la Generación Z, junto con los Millennials, ya han transformado la sociedad en México. No sólo a través del cambio generacional de valores, es decir, aquel que se percibe cuando las generaciones más jóvenes empiezan a tener un rol en la sociedad adulta, sino también porque han movido la brújula de generaciones anteriores hacia su propia escala de valores: la tolerancia, la diversidad, el cuidado del medio ambiente. Como afirma Alejandro Moreno en su libro “La evolución cultural en México” con un estudio de datos de más de 40 años, las generaciones jóvenes hoy no han tomado el volante todavía, pero ya tienen el control del GPS. Hay que escucharlos.

Por eso nace CAOS.

Queremos ser la plataforma que reúna en un solo lugar las voces, las ideas, la creatividad de los jóvenes en México; las mentes que están moldeando el futuro del país. Queremos ser el lugar en el que todos los jóvenes mexicanos tengan un espacio para expresarse, una herramienta que puedan usar para darle poder a su voz y a sus creaciones, en distintos ámbitos: desde política y sociedad, hasta innovación y tecnología, negocios, arte y cultura y estilo de vida. Queremos llegar a los espacios donde se mueve la aguja, influir en las decisiones que hoy se están tomando en los diferentes ámbitos de la sociedad, decisiones que nos impactarán principalmente a nosotros.

Para que CAOS llegue a ser todo eso, necesitamos voces que se atrevan a expresarse, creativos que quieran mostrar su arte en este espacio. Y necesitamos también aliados. Miembros de otras generaciones, organizaciones, medios. Agentes interesados en darle cabida y alcance a las voces e ideas frescas que pueden generar un cambio positivo en este país.

Contamos con ustedes. Generemos juntos algo nuevo. En favor de nuestro país. Y de nosotros mismos.

* María Salgado es Fundadora de CAOS (IG: @_somoscaos_) junto con Sebastián Lerdo de Tejada y Santiago Bolio. Politóloga del ITAM con mención honorífica, con experiencia en consultoría política, asuntos públicos y de gobierno, así como estrategias de ESG en el ámbito privado. Columnista en Morraz (Opinión 51) y Código Libre