Preocupa a Coparmex robo de carros
Y Rocha informa de 45% recuperados
Horas después de que la dirigencia en Sinaloa de la Confederación Patronal de la República Mexicana emitió el pronunciamiento con la exigencia de atención al robo violento de vehículos, el Gobernador Rubén Rocha Moya soltó un dato que tenía guardado desde hace semanas donde las estadísticas oficiales indican que el 45 por ciento de los carros despojados han sido recuperados. El organismo del sector privado considera que hay un repunte con el promedio de 23.1 unidades robadas cada día, y el Mandatario estatal resalta resultados que no se conocían de los operativos contra robacarros.
A la Coparmex le “llenó el buche de piedritas” el hecho de que a varias empresas la delincuencia les ha robado flotillas enteras de automóviles y que la población entera está en situación de desprotección al perder este patrimonio familiar logrado con sacrificios; mientras que a Rocha sus asesores le aconsejaban mantener en reserva los logros en la materia debido a que las condiciones reinantes de inseguridad le restarían impacto positivo y propiciarían debates insulsos.
Cotejos aparte, ambas posiciones resultan cruciales para conocer la realidad en la comisión de estos ilícitos que no necesariamente se les pueden adjudicar todos a los grupos criminales que se enfrentan en el ruedo del Cártel de Sinaloa, porque posiblemente paralelo a la narcoguerra o embozado detrás de ésta hay un segmento de delincuencia que halla auge en la venta de autos robados completos o autopartes con alta demanda en el mercado negro.
El problema en conjunto es real, crece, e igual de auténtica es la ausencia de un gran operativo de la fuerza pública y la Fiscalía General del Estado, sólidamente estructurado, que sujete el alarmante índice de despojo de vehículos, 6 mil 200 perpetrados en 2025 y alrededor de 3 mil de septiembre a diciembre de 2024. El Gobierno de Sinaloa, por su parte, debe hacer pública la información sistematizada que sustenta lo que ha sido recuperado.
Urge la colaboración Gobierno-sociedad indistintamente de las posturas encontradas y polemizar quién tiene la razón. Lo importante está en investigar el origen de este componente de la violencia exacerbada que abarca desde Culiacán a Escuinapa y de la costa a la sierra de las regiones centro y sur, para proceder a combatirlo y restarle a la narcoguerra ese tentáculo que asfixia a gente que sin deberla ni temerla es víctima de la pugna entre facciones delictivas o de delincuencia que saca provecho a río revuelto.
Una parte se trata de vehículos despojados por el narco para utilizarlos en ataques a personas e inmuebles y después de darles tal uso los abandona mientras que otros son asegurados en los operativos, siendo éstos los que quizás integran el reporte oficial del 45 por ciento, alrededor de 4 mil, regresados a sus propietarios o compañías aseguradoras. De cualquier manera, más de la mitad sin recobrar es preocupante y representa el reto de ir más allá en la atención al problema.
Otra fracción de carros robados estaría destinada al comercio clandestino así trátese de números de series y facturas modificadas, o desmantelados para diluirse en la inmensa e irregular industria refaccionaria, con algunos casos ya probados de yonques físicos o en línea que han sido ubicados por la vigilancia aérea y asegurados con las correspondientes carpetas de investigación. Este otro ramal de delincuencia organizada se encubre a la perfección en la narcoguerra.
Así las cosas, lo bueno es que la Coparmex hace eco del sentir ciudadano y que líderes de sectores y de opinión se apuntan, unos exigiendo y otros colaborando, en la indispensable estrategia contra el despojo de carros. De tal sincronía entre percepción de la realidad y voluntad constructiva lo que debe venir es el predominio de mejores resultados como los que reportó ayer la Secretaría de Seguridad Pública estatal respecto la recuperación de ocho vehículos con reporte de robo y alteraciones en el número de serie, en Culiacán y Navolato.
Y sí. Como lo plantea la Coparmex, este modo de delinquir no sólo significa una pérdida patrimonial sino un grave problema social porque “impacta directamente la actividad económica de Culiacán y de todo Sinaloa generando costos adicionales para las empresas en materia de seguros, logística y seguridad, así como reducciones en la confianza para invertir y operar, lo cual deteriora la competitividad y la percepción de certidumbre para la Iniciativa Privada y las familias sinaloenses”.
Detrás de cada robo de carro,
Aparece sobre cuatro ruedas,
El otro golpe a bocajarro,
Del “ahí sálvate como puedas”.
Pese a que los militares aborrecen subirse a tarimas políticas, ya adquirió destrezas el General Óscar Rentería Schazarino, Secretario de Seguridad Pública del Gobierno de Rubén Rocha Moya y hombre de todas las confianzas de Omar García Harfuch, titular federal de la misma área, para presentarse ante diputadas y diputados del Congreso del Estado y dejarlos contentos en cuanto a las acciones para pacificar a Sinaloa. Póngasele atención a la parte de la comparecencia donde dijo que “ahí están los números, son números de detenidos, de armamento y los vamos a seguir deteniendo, quitándoles el armamento y municiones. No vamos a parar. Yo no recuerdo, y ya tengo 40 años de servicio, alguna otra época en el País, en algún otro lugar del País, con tantos aseguramientos, y vamos a seguir operando todos los días”.