Preparan el Plan Mazatlán 30-40
Plantea Coparmex agenda común

Alejandro Sicairos
19 octubre 2026

Tenía que ser la Iniciativa Privada de Mazatlán que acostumbra ir más adelante de los problemas, quien lanzara las propuestas ciudadanas de Decálogo del Turismo y Plan Mazatlán 30-40 en vías de integración, consistentes en reactivar la economía y reconstruir el tejido social a través de la acción coordinada entre autoridades y empresarios. Sí, la violencia golpea fuerte a este destino de playa y gran parte de Sinaloa, pero devastaría todavía más en caso de que hallará cruzados de brazos al Gobierno, sociedad civil y actividades productivas.

El planteamiento surgió en el Foro de Turismo 2026 “La Gestión Turística Frente al Espejo” efectuado en Mazatlán el 2 de octubre y se nutrirá con la intervención del sector negocios a partir de la creación del organismo rector y aglutinador que defina metas e indicadores de desempeño y también mecanismos transparentes para administrar recursos y evaluar resultados. De acuerdo al itinerario trazado, ambas iniciativas serían presentadas a finales del mes en curso.

Los mazatlecos han figurado siempre en el contexto estatal por el alto nivel de participación ciudadana que les hace frente a las adversidades antes de permitir que los infortunios los ahoguen. Si yerra, sabe corregir por la vía pacífica; al acertar lo presume con orgullo, y defiende con medios legítimos sus patrimonios e identidades. Entonces, nada de raro tiene el hecho de que ahora alcen la mano proponiéndose como balsa de salvación ofrecida a la Perla del Pacífico.

El plan que dará a conocer el capítulo Mazatlán de la Confederación Patronal de la República Mexicana contiene medidas proactivas de corto y largo plazo. Meterle velocidad e ideas a la aportación de la IP para la recuperación económica, pero sin bajar la guardia en la exigencia a las instituciones y quienes las dirigen para que garanticen condiciones de seguridad y estabilidad para el progreso legítimo.

Resumido el paquete de intenciones, considera una agenda común que atienda las dificultades actuales y se anticipe a la repetición de éstas en el futuro. Finiquitar el esquema de sentarse a esperar que las respuestas vengan de parte de actores políticos y materializar salidas trazadas por el empresariado. Insistir en las políticas públicas de estímulo económico y fiscales, seguridad pública y protección de la imagen de Mazatlán en los contextos nacional e Internacional. Establecer un protocolo formal para atender crisis y coordinar la comunicación entre autoridades y empresarios. Proteger la operación de la llamada industria sin chimeneas contra delitos como la extorsión y el cobro de piso.

Lo destacable es que la Coparmex, eje del Decálogo y Plan, establece con claridad que se trata de colaboración con el Gobierno y no de sometimiento a estrategias que antes de lograr la pacificación postulan la normalización de las afectaciones de la violencia de más de dos años, acentuada durante los meses recientes en el sur del estado. “Sí con el apoyo del Gobierno, pero no esperar a ver si desde el Gobierno lo van a hacer o no”, puntualiza Guillermo Zerecero, presidente de la Comisión de Turismo del organismo patronal.

El paso adelante que da el empresariado en Mazatlán indica la dirección correcta en la cual deberá avanzar la franja sinaloense, de centro a sur, golpeada por la atroz colisión entre grupos de delincuencia organizada que deja más de 4 mil asesinatos y 4 mil 500 privaciones ilegales de la libertad. Bitácora a recorrer en los siguientes meses para lo inmediato, y en las próximas décadas para lo futuro, en pos de la viabilidad sinaloense que nos han robado y urge recuperar.

Mazatlán ha aprendido la lección a través de resolver la ecuación de seguridad aportada por el Gobierno y paz apuntalada desde la ciudadanía. La tierra de venados entendió la asignatura de la resiliencia y la participación ciudadana al experimentar cambios profundos antes que otras zonas de la entidad. Primero realiza la introspección de sus problemas y pronto activa la fuerza cívica para solucionarlos.

Es el llamado que otra vez viene del sur para que ante cada dificultad crezcamos más como sociedad de vanguardia, legítima. Es que únicamente el Goliat cívico podrá recuperar la tranquilidad y legalidad no para unos días ni para un ciclo sino la civilidad y Estado de derecho de gran aliento y largo plazo.

Si está hecho en Mazatlán,

Sinaloa no dudaría,

Que es seguro que este Plan,

Regresarnos la paz podría.

Un buen inicio para articular voluntades entre ciudadanos y Gobierno tiene que ver con el reconocimiento de la violencia de alto impacto, tal como lo hace el Alcalde de Escuinapa, Víctor Manuel Díaz Simental, al plantear que así hubiera un solo homicidio dolosos en el municipio sería señal de que la seguridad pública está rebasadas. El Edil que llora junto a su pueblo las desgracias que se ensañan contra dicha región de la zona sur reconoce el esfuerzo que hace el Gobierno, pero también les expone a los ciudadanos la importancia de saber qué está pasando para que desde lo personal y colectivo tomen previsiones para la autoprotección. “Hemos tenido crímenes frente a la iglesia, está en pleno Centro, a una cuadra del Palacio Municipal”, dice, con la sinceridad que las autoridades federales, estatales y municipales debieran adoptar con tal de que la gente no caiga en excesos de confianza y a la vuelta de la esquina sea víctima de la gama de delitos de la narcoguerra.