Presiones desde Ormuz

Guillermo Calles
18 agosto 2026

Iniciamos ayer la semana con una jornada bursátil positiva en Asia, pero negativa en Europa y América. El mercado bursátil yanqui aceleró ligeramente el tono negativo con el que arrancó la primera sesión de la semana, a la expectativa de la situación de Medio Oriente, sin perder foco de reportes trimestrales y expectativas tecnológicas. Los indicadores, que vienen de una semana plana, enlazaron dos días de descensos. El SP500 continúa como el más cercano a máximos, ubicándose a menos de un punto porcentual, mientras que los otros índices están a menos de dos centésimas de máximos.

La semana pasada se dio a conocer que la inflación de la Unión Americana de julio estuvo en línea con las expectativas, lo que redujo las preocupaciones sobre posibles nuevos aumentos en las tasas de interés. La subasta del Bono del Tesoro de Estados Unidos a 30 años alcanzó niveles ligeramente por encima de 5.21 por ciento, el nivel más alto desde 2001. Paralelamente, la tasa del Bono del Tesoro a 30 años terminó la semana en 5.26 por ciento. Los mercados accionarios se mantuvieron resilientes y el SP500 alcanzó nuevamente un máximo histórico la semana pasada, aunque los índices registraron un retroceso moderado el viernes debido a unas ventas minoristas de julio más débiles de lo esperado y a renovadas preocupaciones sobre el crecimiento económico.

Esta semana los portafolios evaluaron que el Presidente Trump dijo a medios que su país podría bombardear Omán si “se interponen en el camino” de las negociaciones con Irán. Está por vencer el alto al fuego entre Irán y Estados Unidos y, aunque hubo semanas donde las promesas de un acuerdo sobre el Estrecho de Ormuz fueron constantes, ahora parece que los puntos de desencuentro siguen sin resolverse. También fue dado a conocer que Israel reanudó su ofensiva en el Líbano, mientras que medios reportaron, con base en fuentes iraníes, que el país asiático establa listo para restablecer fuego contra objetivos estadounidenses.

En México, el mercado bursátil sumó una sesión más a la tendencia negativa que lo ha dominado desde la semana pasada, en medio de incertidumbre desde Medio Oriente y a la espera de nueva información económica. Los indicadores registraron su tercera baja consecutiva y reafirmaron su nivel más bajo desde marzo. El Índice de Precios y Cotizaciones permaneció en zona de corrección, al alejarse 10.3 por ciento de su mejor nivel en el año.

Los inversionistas pudieron tomar en cuenta que el índice manufacturero Empire State de Estados Unidos presentó su mejor nivel en 56 meses, mientras que la actividad industrial de China quedó en julio debajo de lo previsto. Los operadores están a la expectativa de actualizaciones monetarias, ya que esta semana se darán a conocer tanto las minutas de la pasada reunión de la Reserva Federal como las minutas de la más reciente decisión de Banco de México. Además, serán dados a conocer datos como las ventas minoristas locales y la producción industrial de Estados Unidos.

En temas energéticos, tenemos que los precios del crudo continuaron el lunes con el rebote iniciado la semana pasada, a medida que las novedades desde Medio Oriente dejan de apuntar a un acuerdo o final del conflicto. Así, el barril de petróleo estadounidense, West Texas Intermediate, terminó la sesión con un alza de 2.55 por ciento para quedar en 84.5 dólares por barril, mientras que el precio del crudo europeo, Brent del Mar del Norte, subió 2.65 por ciento para ubicarse en 90.87 dólares el barril. Los referentes, que vienen de ganancias importantes la semana anterior, marcaron su alza número siete en ocho días. El crudo occidental marcó su mejor precio en dos semanas, mientras que el Brent tocó su mayor nivel en tres semanas.

Al margen, funcionarios de Irán declararon más tarde a medios que su país planea emprender acciones ofensivas, y no sólo defenderse, contra Estados Unidos si las negociaciones fracasan. Los portafolios están a la expectativa ya que este lunes vencen los sesenta días de alto al fuego que Irán y Estados Unidos acordaron en junio.

En asuntos cambiarios, observamos que el peso mexicano finalizó la primera jornada de la semana con pérdidas, afectado por el regreso de la incertidumbre sobre un acuerdo para reabrir el tránsito naval en el Estrecho de Ormuz y por las tensiones entre Teherán y Washington para lograr un acuerdo de paz. De acuerdo con los registros del Banco de México, la moneda azteca terminó la jornada del lunes en 17.03 unidades por dólar en su versión interbancaria, lo que representa una depreciación de menos de medio centavo respecto al cierre previo del viernes.

Aunque cortó una racha de cuatro días de apreciaciones, la moneda mexicana siguió cerca de niveles cercanos a máximos de mayo de 2024. Según algunos analistas, el principal catalizador de la jornada de ayer volvió a ser el petróleo ante el deterioro de las perspectivas de un acuerdo entre Estados Unidos e Irán, elevando nuevamente el riesgo de interrupciones en el suministro energético. En el mismo tenor, se aprecia que el repunte del crudo reforzó el temor de que la inflación permanezca elevada y mantuvo presión sobre los bonos de largo plazo.

El gobierno de Irán dijo que está cerca de cerrar un acuerdo con Omán para la creación de una ruta de navegación por el Estrecho de Ormuz, reportaron medios internacionales. El acuerdo, cuyos detalles finales están en negociación, permitiría la creación de una ruta de navegación, pero no garantizaría la seguridad de las embarcaciones que transiten por ese punto. Un alto funcionario iraní dijo que Irán está dispuesto a escalar los ataques en el Estrecho de Ormuz en caso de que Estados Unidos no acepte un acuerdo de paz provisional en las próximas semanas, además lanzaría un ataque militar para romper el bloqueo naval estadounidense a la nación persa. Sigamos atentos; nos vemos el próximo martes.