Primer tercio del año: ¿Cómo vamos?
Normalmente, cada vez que inicia un año o recién termina uno, solemos hacer un recuento de lo que hemos avanzado: todo lo que hicimos bien y no tan bien, los proyectos, eventos, colectas, retos enfrentados y demás actividades realizadas durante el año.
Solemos ver los resultados en un informe anual que, incluso por ahorrar páginas, sintetizamos demasiado. Para ser honesto, resulta un tanto injusto —o simplista— reducir a unas cuantas páginas las actividades y resultados de todo un año.
En un informe anual difícilmente se ven las complejidades que atravesamos en las instituciones para salir adelante ante tanta adversidad, de todas las índoles.
Hoy vamos a hacer un recuento del primer tercio del año. Bien vale la pena mirar atrás y darnos cuenta de todo lo que hemos logrado, agradecer y reconocer a los involucrados.
Nuestro 2026 empezó con la misma incertidumbre que cualquier otra institución de asistencia o empresa del estado, pero con mucha ilusión: tener buenos resultados, que las cosas cambien y que a nuestros beneficiarios les podamos llegar con alimento.
Al final del día, de eso se trata todo esto. De eso se tratan todos nuestros esfuerzos: que cada quince días, cuando a un beneficiario le toque su despensa, pueda encontrar algo de apoyo para su día a día.
En enero de 2026 realizamos nuestro 3er Torneo Anual de Pádel, hasta el momento el más complejo. Las razones las conocemos todos.
Es un torneo cuyo éxito depende de dos factores particulares: los patrocinios de empresas de la región, sobre todo de Culiacán —y todos conocemos la situación económica que impera en nuestra ciudad desde hace meses—, y los propios jugadores de pádel, quienes tienen que asistir de noche a un club, algunos cruzando toda la ciudad con el riesgo que ello puede implicar.
Sin embargo, el torneo cerró con muy buenos números: más de 50 empresas patrocinaron y más de 200 jugadores asistieron a los más de 10 clubes donde se jugó esta tercera edición. Gracias a todo el equipo, aliados y jugadores por este gran resultado.
La procuración de alimentos también la realizamos en especie. A mediados de marzo culminó una edición más del Hambretón, colecta de alimentos de la canasta básica enfocada en alumnos de ciertas escuelas y colaboradores de empresas de la ciudad.
Tecmilenio fue la sede y gran promotor del cierre de esta colecta, donde un año más se superaron todas las expectativas —de nuevo, muy a pesar de todas las adversidades—.
En la primera semana de marzo también dimos inicio a una campaña más con nuestros aliados de Panamá. Esta edición sigue en marcha y concluiría las primeras semanas de abril, donde, como siempre, se pide el apoyo a los clientes de restaurantes y pastelerías, esta vez con nuestro innovador programa: stickers con causa.
El pasado sábado 2 de mayo celebramos el tradicional festejo del Día del Niño. Más de 500 niños y niñas, hijos de los beneficiarios de nuestros programas, recibieron pastel, dulces y juguetes en una muy linda mañana que todo el equipo operativo del Banco de Alimentos se dedicó a organizarles a los pequeños del hogar.
A la par de estos programas y eventos realizados en el primer tercio del año, hemos entregado casi 2,000 toneladas de alimento, más de 50,000 despensas, y hemos ayudado a más de 60,000 personas en los ocho municipios del centro-sur de Sinaloa donde llegan nuestros apoyos.
Al año todavía le queda la parte más compleja. En mes y medio concluye la temporada agrícola, lo que reduce en un 50 por ciento las donaciones y, por ende, la variedad y cantidad de alimento en las despensas.
En las próximas semanas, particularmente el 17 de junio tenemos el cierre de la tradicional colecta 1 día para compartir, el 16 y 17 de mayo tenemos la 12va edición del torneo de golf, en septiembre la aportación de clientes en Soriana, en octubre tenemos la gran colecta del Hambretón y en diciembre cerramos el año con el lechetón, la colecta anual de leche.
Además de la tan esperada posada para los niños beneficiarios del banco de alimentos, y cerramos el año con las entregas de cenas navideñas para adultos mayores. Todo esto además, de entregar entre 15 y 17 mil despensas mensuales.
Se dice fácil: 2,000 toneladas de alimento y 50,000 despensas en cuatro meses.
El número siempre será frío. Pero detrás de él hay un patronato muy comprometido e involucrado con la causa, un equipo operativo que todos los días vela porque esta gran cadena de ayuda siga girando, siga ayudando. Y muchas empresas que siguen aportando su granito de arena.