Pugnas en Morena

Rubén Aguilar
14 abril 2026

A la elección federal y local de 2027, Morena va a llegar dividido y con múltiples pugnas al interior del partido, y en la medida en que se acerque el día de la contienda éstas se harán más evidentes.

Por ahora, las pugnas más intensas y abiertas son entre las y los aspirantes a ser candidatos a las 17 gubernaturas que se disputan en junio de 2027. Morena quiere conservar las 12 que ahora tiene y hacerse de las otras.

Y también por las 1,900 alcaldías que están en disputa; muchos de las y los morenistas se quieren reelegir en 800 de esas alcaldías que ahora gobiernan.

Están también en disputa las candidaturas a las 500 diputaciones federales y cientos de diputaciones locales en 31 congresos de los estados del país.

Las pugnas se expresan, sobre todo, en proclamarse candidato o candidata y adelantarse en la contienda, violentando lo que marca el reglamento del partido y la ley electoral.

Y también entre ellas y ellos son comunes las acusaciones de relaciones con crimen organizado, uso de recursos públicos y amenazas judiciales.

Ante la tensión, Luisa María Alcalde, cada día más disminuida, lo único que dice en este ambiente de crecientes disputas es que todas las candidaturas, como se hace en el partido, se definirán en su momento por encuestas.

Dentro del partido se conoce que el grupo de Los Puros (Jesús Ramírez Cuevas, Lenia Batres y Martí Batres), apoyados por Andrés Manuel López Obrador, son su brazo operativo y desafían de manera abierta a la Presidenta Claudia Sheinbaum.

Quienes estudian a Morena sostienen que el conjunto de tribus, sectas y partidos que lo integran son de origen y posiciones muy diversas e incluso contradictorias, y que el único punto de unión era el liderazgo de López Obrador.

Y que este “amarre”, entre tantas diferencias, no es algo que pueda lograr Sheinbaum Pardo, y que de cara a la elección de 2027 se enfrenta a la real posibilidad de una “guerra civil” al interior de Morena.

Sostienen, ante las pugnas crecientes, que la Presidenta carece del liderazgo al interior de Morena para imponer la disciplina partidaria, sobre todo a quienes se asumen como fieles a López Obrador.

La confrontación implica también a los aliados del PVEM y el PT, que asumen que Sheinbaum Pardo ha actuado de manera abierta en su contra con sus propuestas de reforma electoral, que atentan contra ellos, y por eso se opusieron.

Se ha hecho público que el PVEM y el PT no irán en alianza con Morena en algunas de las 17 gubernaturas, y en esos estados tampoco en los otros cargos de elección popular.

Algunos de los conflictos que enfrenta el liderazgo de Morena y Sheinbaum Pardo son, entre otros, con: Félix Salgado Macedonio (Guerrero); Saúl Monreal (Zacatecas); Ruth González (San Luis Potosí); Virgilio Mendoza (Colima).

Y también con la Gobernadora de Campeche, Layda Sansores; con la Senadora Andrea Chávez; la candidata a la gubernatura de Chihuahua impulsada por Adán Augusto López; y con Alfredo Ramírez Bedolla, para solo mencionar algunos ejemplos.

Para los estudiosos de la política mexicana, Sheinbaum Pardo no tiene el liderazgo para imponerse y cohesionar al partido, y en razón de eso, en la medida en que pasen las semanas, de cara a la elección de 2027, las pugnas se van a intensificar. A la elección, Morena va a llegar dividido.