¿Quién pagará los platos rotos del malecón?

David Cristóbal Álvarez Bernal
20 octubre 2026

Para sorpresa de nadie, el mar ha demostrado que las cosas que se hacen sin respetarlo, tarde o temprano serán destruidas.

Todos los mazatlecos sabemos de los socavones que se han dado a lo largo del malecón, algunos impresionantes que se llevaron la banqueta y la ciclovía.

Los que tenemos la edad suficiente para haber sido testigos de los huracanes que tocaron el puerto, el último en 1975 (Olivia) sabemos que nunca se habían presentado socavones en el malecón del tamaño de los actuales.

Los que saben de construcción dicen que antes de la modificación que se llevó a cabo en los tiempos de Quirino Ordaz, el malecón no sufría socavones porque existían una especie de “rompeolas”, consistente en un declive que se construía en la parte baja del muro que llegaba a la arena, que impedía que el impacto de las olas afectara directamente la base del muro.

Pues bien, ese “rompeolas” se eliminó cuando se hizo la modificación al malecón que también eliminó los cajones de estacionamiento y agregó la ciclovía.

En lo personal me parece buena idea que se haya construido la ciclovía y se hayan eliminado los cajones de estacionamiento, pues la primera protege la vida de los ciclistas y patinadores que usan la ciclovía y los segundos se utilizaban indiscriminadamente para emborracharse y poner música a todo volumen.

Pero, lo que, según los expertos en construcción, se debió hacer además de lo ya mencionado, es mantener y hasta reforzar el “rompeolas” (declive) en la base del muro que llega a la arena.

Como no se hizo eso, con la marea alta que se ha presentado durante varios días, las olas reventaron el muro y provocaron los socavones.

Desde el punto de vista legal, es importante que la Síndica Procuradora inicie los procedimientos administrativos que correspondan, para descubrir si los que remodelaron el malecón fueron negligentes al no mantener y reforzar los rompeolas y, de ser culpables, deberá aplicar las sanciones administrativas que marca la ley.

Además, de existir responsabilidad administrativa, se debe demandar a los culpables, incluyendo los constructores, para que paguen todo el dinero que se tenga que gastar en reparar los socavones que, según declaraciones de la Alcaldesa y la Gobernadora, serán varios millones de pesos.

La Síndica Procuradora no debe quedarse cruzada de brazos, ya que, si no actúa, estará cometiendo faltas administrativas y delitos por omisión en el desempeño de su cargo.

Si hubo negligencia de alguien en la remodelación del malecón que trajo como consecuencia los socavones, no es justo que no se recupere el dinero público que se va a gastar en repararlo.