Rescatar al sur; también es Sinaloa
Crimen persiste y Escuinapa resiste

Alejandro Sicairos
15 julio 2026

Sin regresarle la paz a Escuinapa no hay victoria posible del Estado en la guerra que se libra entre las dos facciones del Cártel de Sinaloa y la que emprenden las fuerzas armadas y policías contra el crimen organizado. El municipio sureño, de los más balcanizados en la franja sur por hechos delictivos que rozan el terrorismo y la intervención militar que centra allí sus operaciones antinarco, simboliza la tardanza en concretar el dominio de la Ley y la recuperación de gobernabilidad.

En los días recientes los escuinapenses han presenciado todo tipo de escenas terribles que sobrepasan las capacidades de asombro y de entereza psicológica. La ofensiva delictiva y la contraofensiva de las autoridades cubren de horror a la gente que nunca imaginó hallarse en medios de tantos fuegos cruzados. Después de una semana de que inició el operativo aéreo y terrestre de las secretarías de Defensa Nacional y de Marina, la población continúa con la vida en vilo.

El domingo corrió el peligro de nuevo por las calles de la Villa como si el alto riesgo fuera parte de las noches en que nadie duerme y amaneceres donde la oscuridad no cesa. En la zona centro de la cabecera municipal resurgió la irracionalidad armada que detonó explosivos causándole heridas a cuatro lugareños y derivando en la detención de un presunto generador de violencia. ¿Cómo la delincuencia actúa en medio del enorme despliegue de soldados, guardias nacionales y policías?

El tema tiene que ver con alcanzar ya la pacificación del sur, que también es Sinaloa, poniéndole similar empeño gubernamental que el aplicado en Culiacán y Mazatlán, los dos enclaves más protegidos durante el choque al interior del CDS que inició el 9 de septiembre de 2024. La intermitente preocupación del Gabinete de Seguridad, el nacional y estatal, por llevar tranquilidad a Escuinapa se traduce en la proporcionalmente discontinua calma tensa a la que le sobrevienen mayores crímenes.

Pese a labores barrera implementadas por el Ejército de manera exitosa contra los sicarios, siendo el caso del operativo que el lunes detuvo a 10 personas que portaban armas y tenían en posesión 44 cargadores, 2 mil 500 cartuchos útiles, ocho chalecos tácticos y dos artefactos explosivos artesanales, tal contundencia resulta insuficiente para restablecer la seguridad pública que oscila entre eficiencia de las Fuerzas Armadas y alta capacidad de reorganización de los ejércitos del crimen.

En tal situación pendular, de paz efímera seguida de persistente violencia, la tierra de los tamales barbones es como un reloj de arena donde se le agota el tiempo para poner orden a los gobiernos federal y estatal, mientras el Alcalde Víctor Manuel Díaz Simental intenta por todos los medios detener las horas de la barbarie y reiniciar las manecillas de civilidad y legalidad en el reloj de la resiliencia.

El territorio famoso también por los tacos dorados de camarón, que es la botana que con cerveza fría cura todos los males, reescribe la crónica de familias de bien que pronto se levantan de calamidades para transformarlas en fortalezas. Anuncio del final confortador de dos esfuerzos en contrasentido en el cual algunos persisten en prolongar la atrocidad con su golpe inclemente de 22 meses, y el Presidente Municipal y los escuinapenses alargan la capacidad de resistencia del pueblo pacífico que cómo sufre por lo duro y lo tupido con que pega el hampa.

Escuinapa sintetiza también la voluntad de personajes de gran envergadura social y moral por no abandonar el campo de conflagración porque hay otras batallas por ganar al lado de las víctimas. Díaz Simental, la eminencia en neurocirugía, ex Jefe de Residentes de dicha área médica en el Centro Médico La Raza del IMSS, y ex Secretario de Salud del Gobierno de Sinaloa, permanece firme haciéndole frente a la contingencia que hoy lo reta como político. Es un liderazgo que, sin duda, le teme más a dejar a su suerte a los ciudadanos en la actual circunstancia difícil, que a arriesgar la integridad física y moral en la tenacidad por sacarlos de en medio de los fuegos cruzados.

Porque sabe que está al frente de una comunidad a la cual nunca le matarán la esperanza, el también ex Diputado local considera que “vamos salir de esta pesadilla y ojalá que sea pronto”. Lo que menos le pasa por la cabeza a Díaz Simental es la posibilidad de desertar cuando más lo necesitan a su lado los escuinapenses.

Vamos a la Capilla del Gallo,

Para rezar todos sin desmayo,

Para que fulgure en el mapa,

La estoicidad de Escuinapa.

Al llegar a Mazatlán la temporada turística alta, donde las altas temperaturas exigen que las olas del mar sean el bálsamo que alivie estreses y turbaciones propias de toda crisis de la seguridad pública, a las instituciones militares y civiles de protección ciudadana les corresponde lograr que nada intimide ni sobresalte a quienes ven en la Perla del Pacífico un páramo para el descanso y la diversión. El reciente atentado de un grupo armado contra una clínica privada que le quitó la vida a una trabajadora e hirió a otra, y la terca secuencia de homicidios dolosos, hablan de puntos ciegos en los operativos que interfieren en la confianza de los vacacionistas. Para qué el sobrecalentamiento del destino de playa si ya con el insoportable calor es suficiente agobio.