Retroceso autoritario con la 4T
Desde muy joven aprendí que en este país ser disidente u opositor tiene un alto costo. La cultura autoritaria y la intolerancia de nuestros gobernantes se manifiesta con represión, venganza y abuso de poder. La inseguridad, los miedos, los complejos y lo pequeño de nuestros gobernantes hace que quieran demostrar su poder, tienen una gran necesidad de hacer sentir a los ciudadanos que ellos tienen el poder, pero al hacerlo dejan en evidencia que no tienen la calidad personal ni moral para ostentarlo, más bien lo detentan.
Con mi padre Maquío, fui testigo de cómo le invadieron sus tierras agrícolas, le fabricaron huelgas, le negaban permisos de importación de materias primas, le cancelaban contratos con la Conasupo, y, por supuesto, las auditorías frecuentes.
Atestigüé de cómo el viejo régimen priista lo difamaba permanentemente a través de panfletos o de gatilleros de la pluma al servicio del Gobierno sólo porque mi padre, Manuel Clouthier del Rincón, se atrevía a disentir, criticar y posteriormente, a partir de 1984, ser opositor al hacerse militante panista.
Estos hechos de evidente represión se recrudecían en épocas electorales en las que fue candidato, como fueron los años de 1986 por la Gubernatura, y 1988 a la Presidencia. en el sexenio de Miguel de la Madrid, cuando era Manuel Bartlett brazo represor del régimen. A Maquío le fueron cancelados, por presión del Gobierno, todos los programas de radio y televisión durante su campaña presidencial inmediatamente después del fenómeno mediático que generó la famosa entrevista con Ricardo Rocha en noviembre de 1987 en Televisa.
Maquío fue amenazado varias veces desde que decidió defender sus tierras agrícolas en el sexenio de Luis Echeverría y, posteriormente, en los sexenios de Miguel de la Madrid y Carlos Salinas. Por eso en la Navidad de 1988, después de levantar su huelga de hambre en protesta contra el fraude electoral, nos dijo que sería la última Navidad que pasaríamos juntos, y así fue.
Finalmente lo matan en un “supuesto accidente” carretero en 1989, siendo Presidente Carlos Salinas de Gortari y Fernando Gutiérrez Barrios, Secretario de Gobernación.
El periódico Noroeste no sólo no recibía publicidad gubernamental en el sexenio de Toledo Corro, sino que este emprendió un boicot publicitario para que los empresarios no se anunciaran en el Diario Sinaloense.
En el sexenio de Juan Millán sufrimos en Noroeste una espantosa represión de este Gobernador autoritario y con Malova se llegó a la locura de pegarle un balazo a nuestro director, todo lo anterior por atrevernos a ejercer periodismo independiente y no someternos a los caprichos de los poderosos.
Hoy vemos que Morena y su 4T, desde el inicio del gobierno de López y de la Presidenta Sheinbaum, han exhibido su talante autoritario e intolerante impregnado de represión, difamación y del asesinato político a disidentes, e igual pretenden censurar y reprimir la libertad de expresión a periodistas y a los medios de comunicación para así dar el tiro de gracia a la imperfecta y vapuleada democracia mexicana. Buscan que el País retroceda 40 años, en lugar de fortalecer las instituciones y ampliar las libertades para que los mexicanos puedan desarrollarse.