Secuelas de Jackson Hole
Iniciamos ayer la semana con una jornada bursátil mixta en Asia y Europa y negativa en América. El mercado de valores de Estados Unidos terminó a la baja la primera jornada de la semana, ante novedades geopolíticas, perspectivas tecnológicas y expectativas sobre información económica de los siguientes días. Los indicadores descendieron por tercera ocasión en los últimos cuatro días. El mercado asimiló que Estados Unidos e Irán realizaron su primer intercambio de fuego desde julio, tras semanas de estancamiento en las negociaciones y aumentando los temores a una escalada del conflicto.
La semana pasada se dio a conocer que la inflación anual medida por el gasto en consumo se ubicó por encima de las expectativas, lo que refleja que las presiones inflacionarias siguen siendo persistentes. Por otro lado, los comentarios del presidente de la Reserva Federal, Kevin Warsh, durante el simposio de Jackson Hole fueron interpretados como más restrictivos de lo esperado, donde enfatizó que regresar la inflación a su objetivo sigue siendo la principal prioridad del organismo monetario. Como resultado, aumentaron las expectativas de un incremento de tasas en septiembre y a ello se sumó la intensificación de las tensiones en Medio Oriente durante el fin de semana tras nuevos ataques de Estados Unidos a Irán.
En este contexto, la atención se centra ahora en el mercado laboral, ya que los datos de empleo de esta semana podrían desempeñar un papel decisivo para determinar si la Reserva Federal puede mantener una postura cada vez más restrictiva. Tras datos de inflación superiores a lo esperado, un mensaje más agresivo por parte de Kevin Warsh y la renovada incertidumbre geopolítica, los inversionistas enfocarán su atención principalmente en las nóminas no agrícolas y la tasa de desempleo. Un mercado laboral resiliente podría fortalecer aún más el argumento a favor de una postura monetaria restrictiva y reforzar las expectativas de un posible aumento de tasas en septiembre.
De este lado de la frontera, las bolsas de valores terminaron por registrar pérdidas al cierre de la jornada del lunes, tras una semana de ligeras bajas, evaluando tanto datos locales como actualizaciones internacionales. Los indicadores acccionarios hilaron cuatro jornadas de descenso, aunque aún no retornan a su punto más bajo del año, alcanzado hace tres semanas. Los inversionistas asimilaron ayer que los ingresos del sector público de México crecieron al cierre de julio, con lo que el año registra un superávit primario de 13 mil millones de pesos, contra una previsión de déficit por parte de las autoridades.
Además, el crédito de la banca comercial al sector privado anotó un crecimiento de 3.3 por ciento durante el séptimo mes del año. Trascendió, además, que la Secretaría Anticorrupción y Buen Gobierno publicó una reforma a las reglas de contenido nacional en contrataciones públicas con la intención de fortalecer el uso de materiales de acero local en las obras públicas del Gobierno de México. En tanto, la Presidenta Claudia Sheinbaum firmó la renovación por seis meses del acuerdo para garantizar que los precios de la gasolina regular se mantengan por debajo de 24 pesos por litro, como parte de los esfuerzos para evitar mayores presiones inflacionarias en el País.
En el frente energético, tenemos que los precios del petróleo subieron sustancialmente ayer, tras un nuevo choque militar entre Estados Unidos e Irán, el cual aleja la posibilidad de una pronta reapertura del Estrecho de Ormuz. Así, el precio del barril de petróleo estadounidense, West Texas Intermediate, aumentó 2.83 por ciento para ubicarse en 85.76 dólares por barril, mientras que el crudo europeo, Brent del Mar del Norte, ascendió 2.71 por ciento para ubicarse en 90.49 dólares por barril.
El Ejército de Estados Unidos lanzó un ataque el domingo, el primero desde julio, contra instalaciones de misiles en la isla iraní de Lark, lo que provocó una respuesta por parte de las milicias iraníes. Al margen, el Presidente Trump dijo en una entrevista que golpearía con fuerza a Irán, luego de que este país decidió responder con ataques a objetivos militares estadounidenses en Medio Oriente. Según algunos analistas, el Presidente estadounidense inició nuevas operaciones militares, lo cual impulsó los precios del petróleo y reavivó el temor por inflación.
Por otro lado, el Presidente Trump dijo que alcanzó, en sus propias palabras, “el acuerdo petrolero más grande de la historia”, un trato con Venezuela para el desarrollo de 17 campos petroleros con un potencial comprobado de 65 mil millones de barriles. El Gobierno venezolano dijo que el acuerdo podría atraer 100 mil millones de dólares en inversión a la industria petrolera de Venezuela.
En el plano cambiario, observamos que el peso mexicano mostró una depreciación modesta al arranque de la semana, luego de las recientes declaraciones del banquero central de Estados Unidos en el simposio de Jackson Hole y ante un nuevo intercambio de ataques entre Estados Unidos e Irán. De acuerdo a los registros del Banco de México, el peso mexicano terminó la jornada de este lunes en 17.03 pesos por dólar en su versión interbancaria, lo que equivale a una depreciación de seis centavos respecto a su cierre previo del viernes. Por su parte, el Índice Dólar, DXY, que se mide contra una canasta de seis monedas duras, repuntó ligeramente a 101.41 unidades.
Los mercados siguen asimilando las palabras de Kevin Warsh el viernes en Jackson Hole, donde sostuvo un tono que fue visto como restrictivo entre los operadores, al reiterar que el banco central hará lo necesario para contener la inflación hacia la meta del 2.0 por ciento. Esos dichos aumentaron las probabilidades de un aumento de un cuarto de punto porcentual en las tasas de interés estadounidenses durante la reunión de septiembre. Sigamos atentos; nos vemos el próximo martes.