Semana Santa
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Jorge del Rincón Bernal
En otros años ha sido para mí la Navidad y el Año Nuevo las semanas más importantes, el momento litúrgico y obviamente las semanas más alegres, por eso han sido el tema para escribir mi colaboración en este espacio. Sin embargo en esta ocasión he decidido escribir sobre esta semana debido a que he sentido un entusiasmo, un respeto y alegría desde que el Papa Francisco asumió la responsabilidad de liderar la Iglesia Católica. Ya he escrito en dos ocasiones sobre su Santidad, ahora les quiero transcribir el significado de esta Santa Semana y hacerles partícipes de cómo la celebrará el Santo Padre en Roma.
La Semana Santa es el momento litúrgico más intenso de todo el año. Sin embargo, para muchos católicos se ha convertido sólo en una ocasión de descanso y diversión. Se olvidan de lo esencial: esta semana la debemos dedicar a la oración y la reflexión de los misterios de la Pasión y Muerte de Jesús para aprovechar todas las gracias que esto nos trae. Para vivirla mejor, debemos darle a Dios el primer lugar y participar en toda la riqueza de las celebraciones propias de este tiempo litúrgico; es acompañar a Jesús con nuestra oración, sacrificios y el arrepentimiento de nuestros pecados. Asistir al Sacramento de la Penitencia en estos días para morir al pecado y resucitar con Cristo el día de Pascua. Lo importante de este tiempo no es el recordar con tristeza lo que Cristo padeció, sino entender por qué murió y resucitó. Es celebrar y revivir su entrega a la muerte por amor a nosotros y el poder de su Resurrección, que es primicia de la nuestra. La Semana Santa fue la última semana de Cristo en la tierra. Su Resurrección nos recuerda que los hombres fuimos creados para vivir eternamente junto a Dios.
A pocos días del inicio de la Semana Santa 2016 Roma ha comenzado su puesta a punto para acoger a los miles de peregrinos que acudirán a la Ciudad Eterna para vivir la pasión, muerte y resurrección de Jesús. El Obispo de Roma también ha comenzado su puesta a punto: su Santidad ultima los detalles de su agenda para esta Semana Santa que comenzará el 20 de marzo con el Domingo de Ramos y se prolongará hasta el día 27, Domingo de Resurrección.
Aunque en muchos lugares de España la Semana Santa comienza el Viernes de Dolores, en el Vaticano las celebraciones aguardan hasta el Domingo de Ramos (20 marzo), día en el que el Papa bendecirá los ramos de olivo y las palmas de los peregrinos en la Plaza de San Pedro a las 9:30 de la mañana. Después, continuará con la misa y el ángelus, en el que saludará a los jóvenes presentes con ocasión de la Trigésima Jornada Mundial de la Juventud. El jueves Santo, 24 de marzo, el Papa presidirá la Misa Crismal a las 9:30 de la mañana en la Basílica de San Pedro, a la que asistirán sacerdotes, cardenales y obispos de toda Italia. En ella bendecirá los óleos que se utilizarán en la administración de los principales Sacramentos durante el año; por la tarde, su Santidad presidirá una de las celebraciones más sencillas pero más bellas: la Misa Vespertina de la Cena del Señor, en la que se recuerda la última cena de Jesús. Uno de los momentos más emotivos será el rito del lavatorio de los pies, en el que el Papa se arrodillará para lavar a doce personas elegidas de entre los presentes, que representan a los doce apóstoles. Aunque todavía no se ha hecho público el lugar, desde el inicio de su pontificado su Santidad ha querido salir a las “periferias existenciales”: en 2013 lavó los pies a los internos de la prisión de menores Casal del Marmo, en 2014 a discapacitados del Centro Santa María de la Providencia de Roma, y en 2015 a reclusos de cárcel de Rebibbia. El viernes Santo durante la tarde del 25 de marzo, el Papa estará presente en la celebración de la Pasión del Señor (a las 17:00 horas en la Basílica Vaticana), mientras que por la noche acudirá al Coliseo de Roma para presidir el Vía Crucis, las catorce estaciones que recorren desde la condena a muerte de Jesús hasta su sepultura. El sábado Santo, día 26 a las 20:30 horas el Santo Padre entrará en procesión a la Basílica de San Pedro a oscuras portando el cirio Pascual para celebrar la Vigilia Pascual. Finalmente, el Domingo de Resurrección, el Papa presidirá la misa en la Plaza de San Pedro a las 10:15 horas, tras la cual dará al mundo entero la bendición “Urbi et Orbi”, es decir a todo el planeta.
Resumiendo el Triduo Pascual: el jueves Santo Jesús cenó por última vez con sus apóstoles. El viernes Santo, Jesús vivió la prisión, el interrogatorio, los flagelos, la corona de espinas, el Vía Crucis, la cruz y la muerte. El sábado de Gloria o sábado Santo, es el día que se experimenta el vacío, el silencio y la tristeza que se anida en la agonía del dolor y la soledad; día para la meditación en el existir humano; día de la pregunta: ¿Para qué Jesús fue crucificado? En la crucifixión Jesús de Nazaret vivió su metamorfosis divina en su resurrección para ser el cristo redentor: Así, el domingo de Resurrección o Domingo de Pascua es el día de la alegría y la buenaventura por la emergente presencia de Jesucristo. Esta Semana es el momento litúrgico más relevante e intenso de todo el año. Son lo días de mayor significado y simbolismo que patentizan la fe, la guarda espiritual y se interioriza a través de la oración. Para el mundo es un antes y un después de Cristo y para cada cristiano es el mayor referente para entronizar la guía divina y el orden espiritual.
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