Sinaloa: obra colectiva para la paz
Flash Night Run y Carnaval Altata

Alejandro Sicairos
30 marzo 2026

Otra evidencia de que el regreso de la seguridad pública a Sinaloa es tarea de la acción colectiva y difícilmente ocurrirá por treguas o reacomodos que decidan los grupos de delincuencia organizada en guerra, el fin de semana se confabuló el esfuerzo de los pacíficos que le recalcó a Culiacán el afán social para recuperar la tranquilidad, con el evento Flash Night Run y la reconversión de paredes abandonadas en murales artísticos de gran formato, mientras que en Navolato el Carnaval de Altata le devolvió el dinamismo a ese destino de playa.

Los gobiernos municipales y los ciudadanos han logrado converger en la iniciativa para restablecer la paz positiva, que es la que realmente necesitamos en Sinaloa. Al margen del cese de hostilidades que ofrecen comunicados supuestamente de autoría delincuencial donde anuncian acuerdos y repartos de territorios entre narcos, la activación social sí logrará ganar en la guerra contra la incivilidad blandiendo sólo las armas del arte, el esfuerzo productivo lícito y la semilla del humanismo sembrada en el hogar y la escuela. El reciente itinerario popular permite adelantar tal desenlace de fervor cívico fusionado imponiéndose encima del fragor de sicarios fragmentados.

Sí se puede lograr el rescate de la tierra que es nuestra por más que el dolor y el horror nos lastimen. El sábado, mientras el rugido de las armas de la narcoguerra les quitaba la vida a dos policías en Culiacán y se registraban otros dos homicidios en los sectores Canaco y Santa Rocío, y las fuerzas armadas aseguraban 300 artefactos explosivos en Badiraguato, una multitud en son de paz tomó las vialidades Niños Héroes y Pedro Infante para hacer sentir la fuerza legítima de la gente que harta de la violencia determinó no seguir de brazos cruzados ni paralizada en los escondite que el miedo determina.

La primera activación Flash Night Run fue todo un éxito del Alcalde Juan de Dios Gámez y los organizadores pues logró el reto de retomar la noche para alrededor de 8 mil personas que expulsaron el tráfico vehicular de los bulevares y corrieron sobre ellos bajo luces de neón, música y toda una parafernalia nunca antes vista de euforia y energía, igual en la fiesta que congregó a casi 20 mil personas en el Parque Acuático.

En Altata, los visitantes escucharon el llamado de una comunidad emprendedora dispuesta a restablecerle el auge a la industria sin chimeneas, gracias al Carnaval supervisado directamente por el Alcalde Jorge Bojórquez. Hasta el sábado fue reportada la afluencia de 35 mil turistas y aún faltaba el día principal de la fiesta que culminó ayer domingo. Sin lugar a duda fue un capítulo más de la tenacidad ciudadana por no dejarse arrebatar los espacios que le corresponden para la convivencia armónica.

Otro rasgo trascendente que salta a la vista de todos es el grito de paz que expelen bardas, muros y paredes intervenidos con el arte urbano, aportándole a los habitantes de la capital del estado la sensación de renacer no obstante los días y noches sin dormir, las pérdidas de vidas y bienes, los horrores y el deterioro de la esperanza de más de año y medio del conflicto atroz entre células facinerosas del Cártel de Sinaloa.

Este remanso que nos da la certeza de que los sinaloenses vamos en el camino correcto en busca de que regrese el predominio de la Ley y el orden lo aporta el proyecto “Vamos Pintando, Somos Comunidad de Paz” que se desarrolla con la participación de los artistas Dante Aguilera, Pilar “Fusca” Cárdenas, Iván Mayorquín, Mitl Gaxiola y David “Bacse” Crespo, y el apoyo de GC1 Fundación, Instituto Sinaloense de Cultura, Ayuntamiento de Culiacán y SUMA Sociedad Unida.

Veamos todas estas tenacidades pacificadores como la purga de los miedos intimidantes derivados de la prolongada indefensión frente al hampa, purificación indispensable antes de vigorizar el quehacer unánime de un pueblo que nunca más quiere verse derrotado por el recurrente salvajismo de la violencia. Entendamos además que lo hecho hasta hoy por el vigor cívico apenas significa el principio de una larga e intensa lucha en favor de la paz.

Que tampoco nos arredre el desafío que viene. El ejercicio de levantar la vista más allá del actual horizonte espeluznante nos permitirá certificar que hay otras alboradas llenas de luz y optimismos. Es triste corroborar que la narcoguerra nos ha quitado mucho, nos ha despojado bastante, pero más lamentable resultaría inmovilizarnos en el tétrico umbral que no de hoy sino desde hace siglos nos ofrece el gran crimen.

Por enormes que sean los males,

Es mayor la acción ciudadana,

Que la lucha por la paz hermana,

En Night Run, Carnaval y murales.

A unas horas de iniciar el gran flujo de turistas que eligen a la Perla del Pacífico para el sesteo de Semana Mayor, a Mazatlán lo sacude un nuevo hecho de violencia de alto impacto al ser víctima el empresario del ramo comercio, Rafael Tirado Lizárraga, de la privación ilegal de la libertad y asesinato. Quieran o no las autoridades, el delito de secuestro que empieza a registrar alta incidencia en Sinaloa golpea fuerte a visitantes de otros estados y países que tomaban algo de confianza en sus planes de venir a vacacionar a contracorriente de la crisis de la seguridad pública. Y sí hay el gran operativo de protección a paseantes, pero los hechos de sangre prosiguen incontenibles e intimidantes.