Tere Guerra le apuesta a su trayectoria
Cree que habrá sorpresas, no milagros

Alejandro Sicairos
05 agosto 2026

Mientras sigan en el aire dando volteretas las 13 “corcholatas” de entre las cuales el Movimiento Regeneración Nacional designará a la coordinadora o coordinador en Sinaloa de la defensa de la Cuarta Transformación y la soberanía, María Teresa Guerra Ochoa se aferra al adagio que determina que “en política hay sorpresas, pero no hay milagros”. Defiende la expectativa de ser la candidata al Gobierno del Estado confiada en que ha demostrado ser la más cercana a las causas sociales inclusive antes de su participación en partidos y la función pública.

Recuerda cómo se originó su afinidad con las luchas populares cuando en el sexenio de Alfonso Genaro Calderón movilizó a familias que vivían alrededor del basurón de Culiacán, localizado al sur de la ciudad, y megáfono en mano las trasladó a la Casa de Gobierno y acusó al Mandatario de ser burgués, insensible y sin empatía con los pobres. El político priista oriundo de Calabacillas, Chihuahua, la recibió y le pregunto: ¿de verdad crees, muchachita, que yo soy todo eso que tú dices? A los días eliminó ese foco de contaminación que enfermaba a niños y adultos.

Vaticina sin probabilidad de equivocación que la titularidad del Ejecutivo estatal será para una mujer a partir del 1 de noviembre de 2027 y que emanará de Morena al obtener la mayoría de votos en la elección del 6 de junio del mismo año. Un tercer pronóstico que profetiza tiene que ver con que resulte ella u otra de las participantes con la postulación, la unidad estará garantizada.

En Sinaloa, considera, le toca al sector femenino calarse como Mandataria que esté al margen de señalamientos o sospechas por nexos con la delincuencia o la corrupción organizadas. Y pone sobre la mesa la trayectoria personal que desde la juventud se enfocó en defender a los sectores en mayor situación de vulnerabilidad, ya sea como activista en derechos humanos, abogada enfocada en mantener a salvo las garantías laborales o en el cargo de Secretaria de las Mujeres que desempeñó durante 27 meses.

También cree que los hoy Gobernador y Alcalde de Culiacán con licencias, Rubén Rocha Moya y Juan de Dios Gámez Mendívil, hacen la función de muro de contención nacional en los ataques que el Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lanza contra la 4T de México tratando de instalar aquí regímenes afines a los intereses del ahora inquilino de la Casa Blanca. “Se trata de acusaciones infundadas, sin pruebas, con propósitos trumpistas meramente políticos”.

Guerra se dice preparada para lo que venga debido al carácter que forjó durante la época en que la izquierda política sufrió la persecución del Estado, el acompañamiento a las medres con hijos desaparecidos de los años 70, y el hecho de traer en su ADN la lucha social que sentó las bases para el ombudsman sinaloense con Norma Corona Sapién, Jorge Aguirre Meza, Jesús Michel Jacobo, Mercedes Murillo y ahora con Óscar Loza Ochoa.

La circunstancia en la cual Morena la defina como candidata a la Gubernatura la respalda en que las encuestas de su partido la colocan entre las dos más conocidas y de mayor respaldo ciudadano, así como en las muestras de apoyo que recibe de la gente al recorrer el estado y la reconoce de aliada permanente en circunstancias difíciles. “Los sinaloenses no olvidan cómo me he comprometido en la acción cívica de donde provengo”.

Tere Guerra tuvo la oportunidad de desempeñar cargos de gobierno en la administración estatal que presidió Juan Millán Lizárraga de 1999 a 2004, quien la invitó a ser parte del Gabinete. Declinó, afirma, por el viraje doctrinario que significaría al integrarse a un régimen priista después de haber transitado en la izquierda desde la Corriente Socialista, Partido Comunista Mexicano, Partido Socialista Unificado de México, Partido de la Revolución Democrática y actualmente en Morena. En aquellos tiempos le sugirió a JSM crear el Instituto Sinaloense de las Mujeres.

Finalmente ingresó a la función pública en el inicio del gobierno de Rubén Rocha Moya. Al ser invitada al equipo del llamado primer piso de la 4T en Sinaloa, Tere Guerra propuso la creación de la Secretaría del Trabajo y presidirla ella, pero el Gobernador le ofreció implementar la Secretaría de las Mujeres de la cual estaría a cargo, y obtuvo logros a partir de cero como los Centros de Justicia, leyes con perspectiva de género, jornadas de prevención de violencia contra el sector femenino y programas estratégicos de apoyo a víctimas y a menores en situación de orfandad por feminicidios.

No le apuesta María Teresa,

a la candidatura providencial,

Sino a la posibilidad real,

De que haya corcholata sorpresa.

Respecto al llamado formulado ayer en este espacio a los partidos de Oposición para que recuperen terreno electoral en Sinaloa mediante la postulación en las diputaciones locales y federales de perfiles ciudadanos de alta confiabilidad, las reacciones oscilan entre el optimismo y el escepticismo ya que consideran que las siglas tricolor, albiazul y naranja sí están dispuestas a ceder distritos en los que calculan derrotas electorales, pero no las posiciones pluris o demarcaciones políticas donde ven posibilidades de triunfo. Por ejemplo, uno de los lectores propone la factibilidad de “pasar de habitantes inconformes a ciudadanos con causa y propósito” y otro considera que en el PRI, PAN y MC “no se percibe un cambio sustantivo, desgraciadamente”.